Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
90 DEPORTES www. abc. es deportes DOMINGO 1- -4- -2007 ABC Joan Llaneras irrumpe en la leyenda Ganó el séptimo título mundial de su carrera para brindárselo a Gálvez J. M. AGUILÓ PALMA DE MALLORCA. Lleno absoluto en el Palma Arena para presenciar una nueva gesta de Joan Llaneras. En las gradas, predominio de camisetas rojas con la leyenda Llaneras, a por la séptima Y pancartas con el malogrado Isaac Gálvez en la memoria. En la pista, el ciclista mallorquín (17 05 69) sobre su burra junto a los otros 24 finalistas. Y un objetivo común en afición y deportista: ganar el oro mundial en puntuación. Por delante, 160 vueltas- -40 kilómetros- -al anillo del velódromo. El objetivo dependía del poder de las piernas de Joan, que respondieron a la perfección en los momentos adecuados. El campeón español, genial estratega en esta modalidad, supo atacar en el instante preciso para sumar los puntos necesarios y encaramarse a lo más alto del podio, asegurar el título y celebrarlo por adelantado con sus seguidores. A falta de diez vueltas, una vez disputado el penúltimo sprint, Llaneras y la afición sabían que ya era el vencedor. Desde ese instante- -el giro 160 lo hizo con los dos brazos en alto- la carrera fue un paseo triunfal para el hombre que se ha convertido, con su éxito, en el ciclista español que más entorchados mundiales ha conseguido. Su paisano, y admirador, Guillermo Timoner, le daba paso en la leyenda: siete mundiales contra seis. Y todos mallorquines. Llaneras basó su estrategia en doblar al pelotón para sumar puntos extra. Hasta en tres ocasiones, la tercera en solitario, logró los 20 que priman al corredor que es capaz de sacar una vuelta al grupo. Sesenta puntos que le auparon a lo más alto del podio. Los restantes, hasta los 76 con los que ganó la carrera, los acumuló en los primero en el quinto y el undécimo, segundo en el noveno, tercero en el octavo y cuarto en el decimocuarto. Pero al margen de la frialdad de los números, la actuación del español fue de las que Abonado al podio Juegos Olímpicos: oro en Sidney 2000 y plata en Atenas 2004. Mundiales: oro en puntuación en 1996, 1998, 2000 y 2007 y en americana 1997, 1999 y 2006. Plata en puntuación en 2003 y en americana en 2001 y 2002. Copa del Mundo: oro en puntuación en Atenas 1996, Manchester 2004 y Cali 1996; en americana en Atenas 1996, Trexlerton 1997, Cali 1997, México 1999, Cali 1999, México 2000, México 2001 y Monterrey 2002, y en persecución por equipos en La Habana 1996. quedan grabadas para siempre en la memoria de los aficionados, de esas que se cuentan a los nietos. Dominó la situación de principio a fin, movió la carrera a su gusto: ahora, acelero; luego, freno; después vuelvo a apretar... El pelotón se estremecía cada vez que Joan daba un latigazo. Sus piernas se movían con una velocidad inalcanzable para el resto. Pronto se dieron cuenta de ello y nadie osó hacerle frente. Ni el belga Keisse, segundo con 55 puntos, ni el ruso Ignatiev, tercero con 52, pudieron aguantar su ritmo infernal. Y mucho menos, el resto. Después de 46 minutos, 45 segundos y 380 centésimas, a una media de 51,330 kilómetros por hora, el pecho del español estaba preparado para colgarse la medalla de oro. Llaneras levanta los brazos inundado en lágrimas para celebrar el oro en el Mundial de puntuación REUTERS Tres vueltas ganadas Es lo más grande que he ganado en mi vida Nada más terminar la carrera, Joan Llaneras pasó con su bicicleta por alto del peralte de la pista para chocar la palma de su mano con las de los aficionados que querían felicitarle. Se paró en la zona en que se encontraban sus familiares- -madre, mujer, hijos... -y se abrazó con ellos para celebrar el éxito. Las lágrimas ya afloraban en sus ojos. Y se acentuaron al encontrarse con la hermana de Isaac Gálvez, a la que abrazó cariñosamente. Después de la ceremonia de entrega de las medallas y con el sonido del himno nacional todavía vivo, Joan explicaba lo sucedido en la carrera: He salido fuerte porque sabía que estoy en el mejor momento de mi carrera, pero no quería que los nervios me afectaran. Tenía miedo de que se me esfumara el título en una escapada tonta. Cuando he visto que era el momento oportuno he empezado a arrancar. Pronto he podido soltarme para asegurar la carrera y, a partir de ahí, disfrutar Con los ojos encharcados, fruto de la emoción vivida, Llaneras reconocía que esto ha sido lo más grande que he ganado en mi vida, no hay duda Y lanzaba un gracias a los aficionados: Ver el apoyo de mis paisanos hace que lo conseguido tenga un valor doble, triple o cuádruple Era inevitable afrontar el recuerdo de Gálvez, al que dedicó el oro: Qué os voy a decir. Ha estado presente durante toda la carrera Luego, recogió sus bártulos y se fue a descansar porque todavía le queda trabajo por delante, aunque podrá afrontarlo con mayor tranquilidad después del éxito alcanzado ayer. Así, con la firmeza que caracteriza su pedaleo y sin dudarlo un segundo, cazó un oro que recogió con lágrimas en los ojos. Inundado por el llanto en memoria del compañero desaparecido. El escalón más alto del podio estaba ocupado, por Llaneras y por el espíritu de Isaac Gálvez. Una ceremonia preñada de emoción y seguida en pie por los aficionados, que disfrutaron como nunca hasta ayer lo habían hecho. Llaneras era aclamado como un héroe, como el excepcional campeón que es. Y todavía le queda otra opción de medalla. Hoy, en americana, con Carlos Torrent como pareja. Debería ser la tercera para España en el Mundial de Palma, que ya es el Mundial de Llaneras. Lágrimas en el podio