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ABC DOMINGO 1 s 4 s 2007 ESPAÑA 27 Una Semana Santa sin Yeremi Los familiares de Yeremi Vargas, el menor desaparecido en Gran Canaria, conservan la esperanza y no se imaginan unas vacaciones sin él. Los investigadores, mientras, callan POR E. CALVO A. GARCÍA FOTOGRAFÍA: A. G. LAS PALMAS. Algunos siguen sin conocerla por su nombre, pero la calle Honduras se ha convertido de un tiempo a esta parte en la más conocida de la localidad grancanaria de Vecindario. Allí vivía Yeremi Vargas. Allí fue donde le vieron por última vez el pasado 10 de marzo. Y allí es a donde todos quieren que vuelva. La desaparición de este risueño niño de siete años ha causado una verdadera conmoción en todos los rincones de España. Es increíble; desde la Península nos llegan cartas de apoyo sin tener ni siquiera dirección cuenta Milagros Suárez, tía del niño y portavoz de la familia, que lleva casi un mes al pie del cañón luchando sin apenas tregua por recuperarlo. En lugar de nuestras señas ponen para el niño desaparecido en Gran Canaria y nos llegan; lo que está haciendo todo el mundo por nosotros es increíble Desde que se perdió el rastro de Yeremi, sus familiares no han cesado de recibir muestras de apoyo: sin ir más lejos, ayer sábado tuvo lugar una concentración simultánea en Vecindario (Gran Canaria) y La Laguna (Tenerife) Todavía no se sabe nada del pequeño, y las investigaciones de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado se llevan en el más absoluto de los secretos, sin descartar ninguna hipótesis. Antes recibíamos muchas llamadas, pero ya no podemos más y las hemos desviado a la Policía porque nos estábamos volviendo locos comenta Milagros. Cientos de adivinos de todas partes de España se han puesto en contacto con la familia para prestar sus servicios, y muchos particulares bombardeaban los teléfonos con pistas que, cargadas de buena intención las más de las veces, no han dado resultados positivos. Pero lo peor son los indeseables que aprovechan para sacar tajada del suceso, como el joven detenido hace dos semanas: pedía 6.000 euros a cambio de Yeremi. Gracias a Dios ya no ha vuelto a ocurrir aunque la familia tiene conocimiento de otros comportamientos igual de perversos. Si alguien se te acerca pidiendo dinero para la causa de Yeremi, no colabores, es una patraña, porque nosotros nunca hemos pedido ayuda económica Milagros confía en el regreso de su sobrino, ni siquiera imagina las vacaciones sin él. En el colegio todos deseamos volver a verlo Su pupitre y su mesa permanecen vacíos desde hace ya veinte días. En el colegio El Canario sus compañeros y profesores lo echan mucho de menos. Yeremi es un buen chico, muy trabajador y respetuoso cuenta a este periódico José Alberto Socorro, director del centro. Esperamos que pronto pueda volver al aula dice mientras recuerda lo buen estudiante que es: Es raro en su edad, pero tiene una habilidad especial para las matemáticas Además de buen alumno, está muy bien socializado opina Socorro. Los primeros días paraban unos minutos las clases y se concentraban en recuerdo del pequeño, pero hemos dejado de hacerlo porque poco a poco hay que volver a la normalidad Para los niños, explica Socorro, estas situaciones son muy difíciles de superar, no entienden bien qué pasa y hay casos de alumnos con cuadros de angustia Dos psicólogas trabajan con ellos para darles tranquilidad. Ya no podemos más cluso los equipos del operativo del crimen de Fago- -andan volcados con el caso de Yeremi y peinan cada palmo de la isla. Junto a ellos, los voluntarios hacen todo lo que está en sus manos para dar con el niño. Milagros se niega a oír hablar de no volver a ver a Yeremi. Ni siquiera se ha dejado influir tras la denuncia pública de Delmi, otra mujer de Vecindario, que asegura que hace ocho meses un hombre raptó a su niña de diez años en una furgoneta blanca, aunque ésta logró escapar. Se lo agradezco mucho, vino a verme y nos fundimos en un gran abrazo Eso fue todo. No hay un solo minuto en la cabeza de Milagros para los pensamientos negativos. Delmi, que ya no quiere saber nada de los medios, dice a ABC por teléfono muy molesta que ella sólo quería ayudar, porque el hombre que raptó a su hija dejó bien claro que le daba lo mismo niño que niña. Delmi, que denunció los hechos en su momento a la Guardia Civil, dice que el hombre llevaba un hacha y una pala. Dijo muchas cosas feas a mi hija, pero no abusó de ella como se ha dicho. Eso le ha hecho mucho daño Lo cierto es que en esta localidad al sur de Gran Canaria ha cundido el desconcierto entre los padres, que se preocupan si sus hijos tienen que ir solos por la calle. La gente considera que esta es una zona segura, o al menos lo era hasta que la desaparición de Yeremi saltó a las portadas de los periódicos. Ahora ya no lo tienen tan claro: Se nota mucho miedo. La gente ya no deja a los niños solos comenta una madre. Otros, en cambio, recuerdan que Vecindario ha crecido mucho en los últimos años, y ha llegado mucha gente de fuera Juan Cerpa trabaja en un barrio no muy lejos de la calle Honduras, y conoce desde pequeños a los padres de Yeremi: Ellos son una familia normal, y por aquí no estamos acostumbrados a estos percances; este es un barrio de trabajadores asegura. Y mientras prosigue incansable la búsqueda del pequeño, los carteles con el rostro de Yeremi comparten espacio en los escaparates de la localidad con los ya descoloridos de Sara Morales, la joven de 15 años desaparecida el pasado verano en Las Palmas de Gran Canaria. Desconcierto Milagros Suárez, tía de Yeremi y portavoz de la familia Mientras lo cuenta, nos enseña el solar de enfrente de su casa. Allí todavía está montado el circuito de neumáticos donde solía jugar Yeremi en quad junto a sus primos. Eso hacía el día de su desaparición. Les dijimos que metieran los quads en el garaje, y que fueran a comer, pero quedaba un poco para poner la mesa y cruzaron al otro solar pared con pared con la casa de la familia. Mi madre, la abuela de Yeremi, se asomó al balcón para llamarlos, porque ya estaba todo listo Yeremi se retrasó; era un niño muy pillín Y cuando se dieron cuenta ya no estaba. Sus tíos, su abuelo y otros familiares charlaban sólo a unos treinta metros de Yeremi, pero en menos de cinco minutos, los más largos de toda su vida, la tierra se tragó al pequeño. Sé que está en una casa, tiene que estarlo, es una corazanada A lo mejor, piensa Milagros, alguien se lo llevó y se le ha ido de las manos. No descarta nada, tampoco que haya sido alguien de la familia. Aunque le extraña, porque si bien su hermana ya no convive con el padre de Yeremi, dice que las relaciones son muy buenas. Estamos unidos y confiamos en los investigadores Protección Civil, Policía Local y Nacional, Ejército y Guardia Civil- -se trasladaron in- Recibimos cartas de toda España en las que en el sobre sólo ponen para el niño desaparecido en Gran Canaria