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12- 13 S 6 LOS SÁBADOS DE esta prueba a las mujeres con más riesgo. En ese grupo están las mujeres con antecedentes familiares o portadoras de los genes BRCA 1 o BRCA 2 que les predispone a padecerlo. También se incluye a mujeres radiadas. Por tumores, el de colon y recto es el más frecuente en España y el que más ha aumentado en los últimos años. Pese a las abrumadoras cifras no se han puesto en marcha campañas públicas de detección precoz. Pero existen pruebas fiables. Hay tres alternativas: el test de heces, la colonoscopia y la colonoscopia virtual. De momento, la más eficaz es la colonoscopia tradicional, pero también la más desagradable y con ciertos riesgos. Se aconseja realizar una colonoscopia anual entre los 50 y los 75 años. A personas con antecedentes familiares, la recomendación es comenzar a los 25 años. Cuando esté a punto la colonoscopia virtual será la mejor elección, porque bastará con hacerse un TAC o un escáner para viajar por el interior del colon. Hay algunos centros que ya lo ofrecen aunque aún no tiene toda la fiabilidad. Colonoscopia a los 50 Tampoco existen campañas públicas para detectar el melanoma, el peor cáncer de piel. Algunos dermatólogos empiezan a reclamar un examen cada dos años para personas que han vivido la enfermedad en la familia. El sistema más fiable es una técnica denominada microscopía de epiluminiscencia digitalizada. Es una exploración que permite ver los lunares o nevus sospechosos con gran sensibilidad y precisión. Las imágenes se digitalizan y conservan para ver los cambios en las manchas en el tiempo. Aunque esta prueba es inviable a gran escala. Es casi imposible establecer una campaña de prevención destinada a toda la población para examinar a todos los pacientes de la cabeza a los pies. Lo mejor es estar atento ante los cambios de los lunares y acudir al dermatólogo ante cualquier duda señala Eduardo López- Bran, jefe del servicio de Dermatología del Clínico de Madrid. Hasta hace unos meses no se contaba con una prueba fiable para detectar el cáncer de pulmón. Ni la radiografía de tórax ni otras pruebas para medir la función respiratoria habían probado su eficacia. Ahora se sabe que un escáner o TAC anual a fumadores detecta tumores de pulmón cuando aún son muy pequeños y existen posibilidades de curación. El escáner se aconseja a fumadores, pero también a ex fumadores con más de 40 años. Ya se cuenta con una vacuna para prevenir el cáncer de cuello de útero. Pero esta vacuna preventiva no acabará con la visita al ginecólogo. En mujeres vacunadas o no se aconseja una citología anual en busca de infecciones peligrosas como la del papiloma. Le duela o no un diente, merece la pena acudir al odontólogo aunque no sea en busca de caries. Las manchas en la boca o las heridas que no cierran pueden ser el principio de un tumor oral. Con un gesto tan sencillo como abrir la boca se pueden despejar las dudas. Todos los varones a partir de 50 años deberían acudir al urólogo para pasar por el desagradable tacto rectal y la prescripción de un análisis de sangre (determinación de PSA) para conocer el riesgo de cáncer de próstata. Los varones de alto riesgo y casos en la familia deberían adelantar su primera visita al urólogo, al menos a los 40 años. Fotografiar los lunares La termoplastia una alternativa al tradicional inhalador ABC Asma Sin fármacos Una nueva terapia, basada en la aplicación de calor con catéteres introducidos en los bronquios, disminuye los ataques y los síntomas del asma TEXTO: EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL EN LONDRES TAC anual para fumadores Una citología a partir de los 30 Al dentista, cada seis meses Análisis para vigilar la próstata ABC n la mayoría de los casos tratados en experimentación no ha supuesto la eliminación de la medicación o el uso de inhaladores, pero sí su reducción, permitiendo además la mejora de la calidad de vida de las personas asmáticas. La nueva terapia, denominada termoplastia bronquial ha sido desarrollada conjuntamente por investigadores de once hospitales del Reino Unido, Canadá, Brasil y Dinamarca. El tratamiento ha mostrado mejoras en la condición de los asmáticos, que se han prolongado al menos durante un año. Los pacientes que han participado en el programa han tenido un 50 por ciento menos de ataques asmáticos que el año anterior, el triple de días sin síntomas y una reducción del 45 por ciento en la necesidad de uso de inhaladores. El tratamiento consiste en la introducción a través de la nariz o la boca de un broncoscopio, dentro del cual se inserta un catéter. La punta de éste es un ovillo alámbrico que, al extenderse fuera del broncoscopio, entra en contracto con las paredes del bronquio. Mediante energía térmica controlada, el alambre reduce la amplitud de los músculos que estrechan la vía respiratoria. El proceso se aplica en tres sesiones, cada una de menos de una hora y espaciadas a lo largo E de tres semanas. Según el profesor de la Universidad de Newcastle Paul Corris, que ha participado en la investigación, publicada en el New England Journal of Medicine los resultados han sido muy exitosos y se trata de un decisivo paso adelante en el tratamiento de un problema tan extendido Aunque es posible que, por las condiciones de los pacientes, la termoplastia bronquial no pueda aplicarse a más del 10 por ciento de las personas que padecen asma, esto supone ya un importante avance, ya que en el mundo existen 300 millones de asmáticos, Además, en algunos casos la recuperación pude ser casi completa. Así ha ocurrido con Bob Hall, un británico de 49 años que antes de recibir el tratamiento había sufrido dos graves ataques asmáticos y debía tomar regular medicación. Después de haberse sometido a la nueva técnica, ya no usa inhalador ni toma medicinas basadas en esteroides, y ha vuelto a una vida casi normal, con la práctica de fútbol que había dejado mucho tiempo atrás. Esta casi completa recuperación sorprende incluso al profesor Corris, que trató a Hall, ya que el catéter que aplica el calentamiento en las paredes de los bronquios alcanza sólo a una parte. La investigación se realizó con 112 pacientes.