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31 3 07 TENDENCIAS Lo que jamás deben ser los jefes Inteligencia lógica superlativa y total ausencia de inteligencia emocional hacen del doctor House, amén de un crack televisivo, el modelo de lo que jamás debe ser un jefe. Directivos de las principales empresas españolas enmiendan sus pecados con el Test House POR VIRGINIA RÓDENAS Test House ontemplarse en el espejo de sus errores. Ese es el objetivo que persiguen los entrenadores personales para el desarrollo del talento o coach que han encontrado en el incorregible Gregory House una mina. Si Alejandro Magno con ayuda de su coach Aristóteles- -el primer preparador de la historia de un gran ejecutivo -fue capaz de dominar el 90 por ciento del mundo conocido, reconocer por el nombre a 10.000 de sus soldados y ser acero flexible en una edad de hierro tal vez no habría sucumbido a la vanidad que provocó las sombras en la cima de su gloria si hubiera tenido el cristal ideado por Eurotalent para corregir sus veleidades. Juan Carlos Cubeiro, director de esta empresa que lidera en España el coaching individual y de equipo, explica que con esta herramienta, el ser humano, a cualquier edad, puede cambiar y mejorar en lo que se proponga... si quiere. La última técnica que utilizamos para detectar qué comportamientos debe cambiar el jefe voluntariamente es un cuestionario de 21 preguntas que hemos llamado Cuestionario House ya que el popular doctor de la tele posee todos y cada uno de esos hábitos autodestructivos: Es el paradigma de un hombre muy inteligente (resuelve lo que se propone) pero con una casi absoluta falta de inteligencia emocional. Y es que la mayor parte de los directivos ascienden por su preparación técnica, por su inteligencia lógica, en la que destaca House, y suelen fracasar por incapacidad para trabajar en equipo y falta de sensibilidad por los demás, precisamente de lo que House adolece Lo que consigue la herramienta ideada por Eurotalent- -que C cuenta entre sus clientes a ejecutivos de multinacionales como Telefónica, entidades financieras como BBVA o Caja España, empresas del calibre de Grupo Leche Pascual, Nestlé o Bimbo, Iberdrola, Gas Natural, Unión Fenosa, ACS o Globomedia, farmacéuticas como Pfizer o Merck, además de sindicatos, ayuntamientos, escuelas de negocios, universidades, colegios profesionales y administración del Estado- es que el directivo encuentre entre siete bloques de tres preguntas cada uno de los comportamientos prioritarios que debe cambiar si no quiere sucumbir. Los tres primeros casos que se plantean son: 1. Pierdo el control en las situaciones que me sacan de quicio 2. Utilizo la visceralidad como forma habitual de dirigir 3. Mato al mensajero de manera frecuente Son conductas ligadas a la ira, a una excitación excesiva ante la adversidad. Es muy importante- -apostilla Cubeiro- -que el jefe posea gran energía, pero no tanto que la canalice, cuando las cosas no salen como el quiere, hacia el enfado descontrolado. Confucio enseñaba a sus discípulos que quien domina su ira, domina a su peor enemigo Ese humor de perros es muy propio de House. Es un auténtico borde que trata a todos con un cabreo continuo. Por ejemplo, cuando una vez el doctor Foreman le pregunta por qué le pincha de esa manera y le añade que cada semana va empeorando, House responde: ¿De veras? Eso descarta el racismo. Eras igual de negro la semana pasada Las tres situaciones siguientes a desechar según esta técnica son: 4. Añado un comentario personal en cualquier discusión o aportación de otro 5. Le digo constantemente al mundo lo listo que soy 6. Jamás practico el reconocimiento a los colegas y colaboradores Según el test House, son ejemplos de soberbia, una estima sobrepasada que busca la atención constante Por eso dice Cubeiro que conviene recordar al directivo, por mucho éxito que tenga, que es mortal; que sea humilde y humano. Sin embargo, es frecuente esa necesidad en el ejecutivo de poner siempre la guinda, de quedar por encima, de brillar constantemente, de demostrar que es el jefe. Como House. En una ocasión el famoso doctor le dice a su colaborador: Resulta que tus opiniones no dan resultados. Te aconsejo que uses las mías IRA SOBERBIA La herramienta de Eurotalent hace ver al directivo que, por mucho éxito que tenga, es mortal. Con sus propuestas, los jefes serán más valientes, autocontrolados y empáticos ENVIDIA El tercer bloque está formado por: 7. Evalúo constantemente a los demás 8. Le explico a los demás por qué no funcionan sus suge-