Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
8- 9 S 6 LOS SÁBADOS DE grupos de dos o tres, que luego se ensartan en una gran barra de madera que se va subiendo hacia el techo a medida que avanza el secado. Esta curación dura 50 días y las hojas pierden un 85 de su contenido en agua, luego se atan en una gavilla, formada por unas 40 ó 50 hojas, y se llevan a las casas de fermentación, donde se colocan en pilones. La humedad de las hojas desencadena la primera fermentación, que puede durar unos 15 días. En ese momento las hojas se clasifican y luego, para facilitar su manipulación, se someten a un proceso de humectación llamado moja Las destinadas a tripa y capote se rocían con el líquido resultante de la maceración de los palillos de la hoja de tabaco en agua. Luego se retira la parte más gruesa del nervio. Las capas se rocían con agua pura y no con betún, para evitar que se manchen, pero deben ser igualmente humectadas. Ya clasificadas, se amontonan las hojas formando un pilón mucho mayor, para que aumenten la presión y el calor. La humedad recogida durante la moja, junto con el calor y la presión, dispara la segunda fermentación, que dura 60 días. Aquí el tabaco sufre una transformación química que refi- Procesos finales Este veguero cubano inspecciona con cuidado las hojas de su plantación al aire libre Momento del destripe de las hojas, cuando se les quita parte del nervio, después de la primera fermentación Un buen habano ha de tener hasta cinco tipos de hojas Momento en que el torcedor hace el cigarro Proceso de selección de los colores de los puros La medición de los calibres también es manual tímetros entre los plantones. Pasados 50 días se recolectan a mano, y una a una, las hojas y se llevan a las casas de tabaco que hay cerca de las vegas, donde se produce el secado o curación al aire, al que seguirán la primera fermentación, el despalillo, la clasificación, la segunda fermentación, el oreo, el empacado y el añejamiento, antes de que las hojas vayan a la fábrica. En las casas de tabaco se realiza el amarre, atado de las hojas en na su aroma y sabor eliminando el amoníaco. Luego las hojas deben reposar en parrilleras varios días antes de enviarlas en pacas de yute, si se trata de hojas para capote o tripa, y en tercios de hoja de palma si son hojas para capa. Con estos envoltorios, el tabaco se traslada a almacenes donde reposa de 9 meses a dos años, según las clases. Es como el añejamiento que se le da al vino en barricas. La mano del hombre ha sido la protagonista de cada uno de estos pasos, como de los que faltan cuando las sacas se trasladan a las fábricas, donde las hojas se califican en 80 matices de color antes de que se produzca el torcido final, como en Cuba se denomina al proceso de elaboración manual del puro por parte de los torcedores. Luego los separan por colores, por calibres, por texturas, hasta que llegan a una de esas cajas que parece que esconden un pequeño tesoro, pero en verdad guardan un gran tesoro. Por el calibre y tonalidad de color se agrupan en cajas