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30 ESPAÑA SÁBADO 31 s 3 s 2007 ABC RELIGIÓN Somalo deja a España con sólo cuatro electores para el Cónclave El cardenal camarlengo cumple 80 años y queda como emérito JUAN VICENTE BOO, CORRESPONSAL ROMA. Haber trabajado durante medio siglo al servicio de los Papas, empezando por Pío XII, es privilegio de poquísimas personas, como el cardenal riojano Eduardo Martínez Somalo, que hoy cumple 80 años, por lo que el número de cardenales electores españoles se reduce a cuatro: Julián Herranz, Carlos Amigo, Antonio María Rouco Varela y Antonio Cañizares. Llegar a esta edad es ya motivo de fiesta, pero el cardenal español añade haber pasado toda una vida al servicio de los Papas, y en puestos de gran responsabilidad desde que Pablo VI le nombró responsable de la sección española. En 1979, Juan Pablo II le colocó en un punto neurálgico de la Santa Sede como Sustituto de la Secretaría de Estado, un cargo a medio camino entre el de ministro del Interior y jefe de gabinete del Papa. Después de entregarle la birreta cardenalicia en 1988, el Papa le nombró prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, de donde pasaría en 1992 a la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Cuando en 1993, el Papa le nombró, además, Camarlengo- -o sea, encargado de administrar los bienes y custodiar los derechos temporales de la Iglesia durante el período de Sede vacante- Martínez Somalo aceptó con un único deseo: no llegar a ejercer nunca y, en cambio, tener el privilegio de que Juan Pablo II oficiase algún día su funeral. Para su dolor, tuvo que empezar a ejercer el 2 de abril de 2005, ocupándose de los funerales del Papa y de cumplir una misión muy delicada hasta el 19 de abril del 2005, en que su compañero de fatigas durante la transición, el cardenal Ratzinger, resultaba elegido Papa. A pesar de su avanzada edad, Benedicto XVI le ha mantenido en el cargo. Al cumplir los 80 años, los cardenales pierden el derecho a participar en el Cónclave, por lo que el número de electores españoles se reduce a cuatro, una cifra similar a los cinco de Francia y Alemania o a los cuatro de México pero muy lejos de los doce de EE. UU. y los diecinueve italianos. Aunque los cardenales de la Curia sólo sirven al Papa, actúan también como enlace natural con el Episcopado de su patria de origen. En ese sentido, España es el único país importante sin ningún jefe de dicasterio desde que en febrero el Papa aceptara la renuncia del cardenal Julián Herranz al frente del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos. España tiene que enviar más sacerdotes y obispos a la Ciudad Eterna. El cardenal Martínez Somalo, junto a Benedicto XVI AFP Más sacerdotes y obispos