Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 30 s 3 s 2007 MADRID 61 AL DÍA Ignacio Ruiz Quintano EL TRANVÍA os preguntábamos ayer a cuánto nos pondrá Sebastián el billete del tranvía, porque hasta ahora lo único que sabemos es que nos va a poner un tranvía, y ríanse ustedes de las obras de la M- 30 de Gallardón al lado de las obras del tranvía socialista, cuyo modelo es Sevilla, la capital de Rafael el Gallo, el genio que acuñó el dicho nada más que se puede torear donde hay tranvías El nuevo socialismo español es tranviario, pero poco torero. Del toro sólo le gusta la cola y en cazuela de barro: con ajo, puerro, tomate, zanahoria, cebolla, laurel, pimienta, tomillo y clavo. Ahora, un tranvía, ¿para qué? Julio Camba estaba convencido de que, con relación al inglés o al alemán, el español es un hombrecillo débil y violento, uno de esos cascarrabias chiquirritines, con los ojos saltones y los bigotes revueltos, que asestan puñetazos heroicos a las mesas de los cafés y luego comienzan a dar gritos porque se han hecho daño, que agitan los brazos en el vacío, que patalean y que vociferan hasta que se ven sujetados por los brazos y en absoluta imposibilidad de moverse. Y contaba Camba cómo uno de esos hombrecillos tropezó una vez en la calle de Fuencarral con un señor que marchaba en dirección contraria a la suya. ¿No tiene usted ojos en la cara? le dijo. Si no sabe usted andar, quédese usted en su casa. El señor le presentó sus excusas, pero el hombrecillo estaba furioso. ¡Usted se merece una lección! gritaba. El señor empezó a impacientarse. El hombrecillo seguía chillando con una voz muy aguda. Se reunió gente. Si le doy un golpe a este hombre- -pensaba el señor- -le voy a hacer mucho daño. En esto, según Camba, bajaba un tranvía, y el señor tuvo una idea luminosa. Le hizo seña al conductor, cogió al hombrecillo por un brazo y lo depositó en la plataforma del tranvía, mientras con la mano libre sacaba una perra gorda del bolsillo. ¡Este caballero- -exclamó- -hasta la Puerta del Sol! Después del cuento de Camba uno llega a la conclusión de que la única posibilidad que tiene Simancas de llegar a la Puerta del Sol es que Sebastián ponga un tranvía. N AYUNTAMIENTO Herido un guardia civil por atropello en el Bus- VAO de la carretera de La Coruña Condenado a 56 años el asesino de la familia de menores gitanos de Villaamil ABC MADRID. La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a 56 años de cárcel a David Rodríguez Vega por haber asesinado a puñaladas a dos menores y a su bebé, de etnia gitana, en noviembre de 2004 en el barrio de Villaamil. El tribunal absolvió a José Emilio Varela de los tres delitos de asesinato de los que venía siendo acusado así como a Daniel Tunde, Yolanda Cardo y su hermana Verónica, acusados de un delito de encubrimiento de asesinato, ya que concurre la circunstancia de eximente completa de miedo insuperable. Un agente de la Guardia Civil de Tráfico resultó ayer herido leve al ser atropellado por un turismo en el interior del Bus- VAO de la carretera de La Coruña (A- 6) según informaron fuentes de la Dirección General de Tráfico. El accidente ocurrió en el kilómetro 13, en sentido salida, cuando el agente se bajó de la moto que conducía para atender un vehículo averiado en el Bus- VAO. En ese momento, fue arrollado por un turismo. Un pintor malvive desde hace 17 años en un trastero almacenando basura Los vecinos están desesperados por los problemas de convivencia s El artista se mudó allí tras ser expropiado en 1990 M. D. M. MADRID. Tengo un okupa en el trastero Esto que parece el título de una canción de la movida no es más que lo que les está ocurriendo desde hace más de 15 años a los vecinos del número 578 de la calle de Alcalá (San Blas) Están hartos, aseguran muchos. Pero el okupa también tiene sus apoyos, según mantiene el protagonista de esta historia. Hay que lanzar una mirada al pasado, concretamente a 1990, para conocer los orígenes del problema. En ese año, Gregorio Hurtado, que ahora cuenta con 44 años, fue expropiado de su vivienda, situada en el cuarto piso. Ante tal situación, este pintor se mudó al trastero a vivir. O a malvivir como definen sus vecinos. Almacena basura, hace agujeros en el tejado para poder respirar y, lo que es peor, aseguran que les hace la vida imposible por los continuos desperfectos y destrozos que ocasiona, indica Ep. el suelo, cubos de pintura, restos de comida y todo tipo de basura... Tiene síndrome de Diógenes comentan en el vecindario. Pero eso no es todo, puesto que Gregorio carece de corriente eléctrica, de agua y tampoco tiene cuarto de baño ni retrete. Cualquier día estallamos por los aires; tiene bombonas de butano y un cúmulo de basura de dimensiones impresionantes afirma Sofía, residente del mismo bloque. Además- -añade- ha roto todo el tejado porque, como no tiene luz, ha destrozado la tela asfáltica, que es la única forma que tiene de respirar Recuerda que se han puesto muchas denuncias, pero que se encuentran desesperados porque no obtienen respuesta de ninguna administración. Es peligroso y no debe estar ahí dicen en el bloque. Gregorio, sobre su modus vivendi afirma que ninguno de los servicios básicos, como la luz, le es necesario en su día a día. Cuando necesita luz interior, usa pilas, y el agua la busca fuera de su casa. No veo más salida que seguir aquí; los asistentes sociales me intentaron ayudar, pero no han podido porque hay mucha gente mayor esperando, y nunca me ha llegado el turno recalcó. De forma sorpresiva Un jurado popular de la Audiencia madrileña declaró el pasado día 22 de marzo culpable por unanimidad a David Rodríguez Vega, al considerar acreditado que el 5 de noviembre de 2004 acudió en coche hasta el patio del domicilio de la familia fallecida, en donde asestó a Amalio, de 17 años, tres puñaladas de forma sorpresiva que acabaron con su vida. Acto seguido, el condenado, según las conclusiones a las que se ha llegado, entró en la vivienda y asesinó a la mujer de Amalio (Ada, de 16 años) y a su bebé, de 9 meses. TELEMADRID Pero el bohemio Gregorio también aporta su versión. Y, desde su trastero- vivienda, asegura que, frente a lo que se dice, él también tiene el apoyo de un sector de su vecindario- -incluso incondicional de avanzada edad. Desean que siga siendo artista resume. Porque Gregorio considera ese minúsculo hogar, de apenas 20 metros cuadrados, ideal como estudio. Aunque esté lleno de envases usados, telas por