Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 30 s 3 s 2007 El tripartito, fiel a sí mismo ESPAÑA 21 Montilla y el tripartito salen tocados de la propuesta independentista de ERC Los republicanos se quedaron solos en su iniciativa, pese al intento de pacto de CiU M. J. CAÑIZARES I. ANGUERA BARCELONA. El pretendido pleno monográfico sobre el Estatuto se saldó ayer con un cruce de acusaciones entre ERC y CiU, que se reprochan mutuamente el fracaso de sus propuestas sobre autodeterminación; la incapacidad del presidente catalán José Montilla para controlar a sus socios republicanos, y la aprobación de una serie de resoluciones de ínfimo calado para impulsar el Estatuto. Un debate, en definitiva, donde se ha visualizado la primera gran crisis del reeditado tripartito y que ha llevado al jefe de la oposición, Artur Mas, a insinuar una posible moción de censura a Josep Montilla. Todo ello sin que el presidente de la Generalitat, José Montilla, fuera capaz de responder qué piensa hacer ante la deslealtad de su principal socio de gobierno. Montilla pagó su enojo con el líder de CiU, Artur Mas, y el de Ciutadans, Albert Rivera, pero no dio muestras de estar dispuesto a imponer un correctivo que podría poner en peligro su cargo. Mas llegó a amenazarle con tomar medidas para restaurar el respeto hacia la Presidencia de la Generalitat, pero ni por esas. Montilla se conformó con acusarle de haber sido él quien había arrastrado a ERC para hacer daño al gobierno La parte positiva de esta surrealista sesión parlamentaria fue el consenso entre el tripartito y PP para reclamar un nuevo modelo de gestión aeroportuaria, y la aprobación por unanimidad de una petición de traspaso inmediato del servicio de Cercanías de Renfe. Frente a las promesas de lealtad de Josep Lluís Carod- Rovira, ERC mantuvo hasta el final su propuesta de crear un Estado propio si el Tribunal Constitucional (TC) recorta finalmente el Estatuto. El resto de los grupos parlamentarios votaron en contra, incluso CiU, que horas antes de que se reanudara el Pleno propuso a los republicanos negociar un texto en el que la formación liderada por Artur Mas asumía las reclamaciones de ERC al proponer que se hiciera efectivo el derecho democrático a decidir sobre la constitución de un Estado propio Los republicanos rechazaron la oferta, que consideron Acuerdo del PP y el tripartito sobre el aeropuerto M. J. C. I. A. BARCELONA. En el Pleno que concluyó ayer se lograron grandes acuerdos sobre dos cuestiones que quedaron pendientes en las negociaciones del Estatuto catalán y en las que se ha implicado la sociedad civil catalana: la gestión del aeropuerto de El Prat y el traspaso de la red de Cercanías de Renfe. PP y tripartito se apoyaron mutuamente en sus iniciativas respecto a un nuevo modelo de gestión aeroportuaria y votaron a favor de una resolución en la que la Cámara catalana expresa su apoyo a la iniciativa de diferentes entidades de la sociedad civil que en el acto del pasado 22 de marzo expresaron la necesidad de un nuevo modelo de gestión de los aeropuertos individualizado y con criterios empresariales y la conversión del aeropuerto de Barcelona en un hub o centro de conexión de vuelos intercontinentales CiU, favorable a que la presencia de la Generalitat en esa gestión sea mayoritaria, votó en contra, al igual que Ciutadans. Montilla pasea por los pasillos del Parlamento ante la mirada de Carod excesivamente contemplativa mientras que la federación asegura que una parte del grupo parlamentario de ERC estaba de acuerdo con secundar el texto. Esta afirmación fue negada por Xavier Vendrell, quien negoció con el nacionalista Antoni Castellà la resolución. Así, Vendrell y su oferta a CiU han cambiado el rumbo de un debate, donde el seguidismo Convergente también ha puesto de manifiesto la división existente dentro de una federación, donde las crisis internas suelen desembocar en ruido soberanista que, finalmente, queda en nada. Tal como prometió el miércoles, el partido que dirige Mas retiró su primera resolución, YOLANDA CARDO en la que aludía a la autodeterminación, al no encontrar ningún apoyo. El tripartito y CiU encontraron algunos lugares comunes en lo que respecta al desarrollo del Estatuto y la mejora del autogobierno. Una declaración de intenciones que en ningún caso logró recuperar el espíritu del 30 de septiembre Hubo consenso unánime en pedir, tal como prevé el Estatuto, el traspaso de Cercanías de Renfe, servicio que ha puesto en pie de guerra a los usuarios por las continuas averías existentes. Se instó al Gobierno a ejecutar esa transferencia con la dotación económica suficiente para hacer frente al déficit de inversiones acumulado y a las necesidades futuras de la red de Cercanías y regionales Todos los grupos, excepto los populares, votaron en favor de promover la ley electoral catalana por consenso. Cercanías de Renfe Negociación CiU- ERC UNA RULETA EN LA QUE TODOS PIERDEN ¿Con qué argumentos se presentará ahora Montilla ante Zapatero para reclamar su apoyo? s El control de Carod sobre ERC ha quedado en entredicho M. J. C. I. A. BARCELONA. La política catalana se ha convertido en una suerte de ruleta desde que el número tres de ERC, Xavier Vendrell, ofreció la presidencia de la Generalitat a CiU a cambio de un referendo sobre la independencia de Cataluña, el pasado domingo. Una ruleta en la que José Montilla, Josep Lluís Carod- Rovira y Artur Mas han perdido. Los dos últimos porque, actuando como auténticos ludópatas, han malgastado la semana del debate monográfico sobre el desarrollo del Estatuto catalán- -que debía devolver el protagonismo a CiU- -en ir subiendo su apuesta nacionalista hasta que una y otra se han estrellado contra la realidad de que no existe una mayoría independentista en el Parlamento autonómico. En el caso de Carod, además, ha quedado seriamente en entredicho su control sobre el partido que preside, que optó por presentar la resolución en favor de la independencia justo después de que él diera garantías al presidente catalán de que Esquerra no haría tal cosa. Aunque, sin duda, quien más ha perdido ha sido precisamente el presidente de la Generalitat, José Montilla, que ha visto cuestionada su autori- dad sin que atisbe la más mínima intención de reaccionar. Como han mantenido a lo largo de la semana Josep Piqué y Albert Rivera, tras el episodio de esta semana queda clara la falta de autoridad del presidente. O mejor: ERC no es fiable. Un mal precedente para un president que lleva apenas cuatro meses en el cargo y que se enfrenta a una dura negociación con el Gobierno amigo del PSOE para el desarrollo del Estatuto. Después de esto, ¿cómo frenará futuras desbandadas de sus socios republicanos, nada menos que los dueños de la llave del Gobierno? ¿Y con qué cara se presentará ante Zapatero para reclamar apoyos a ese Gobierno?