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92 CULTURAyESPECTÁCULOS JUEVES 29 s 3 s 2007 ABC Las bodas de Fígaro un día de locos La genial ópera de Mozart transcurre en una ajetreada jornada de preparativos de boda en el palacio del conde Almaviva, en Sevilla. Consiga esta obra maestra, con ABC, a partir de mañana y durante todo el fin de semana, por tan sólo 9,95 euros RAMÓN REGIDOR ARRIBAS Cuando Pierre- Augustin Caron de Beaumarchais (1732- 1799) famoso comediógrafo francés, escribió su trilogía figaresca integrada por Le barbier de Séville (El barbero de Sevilla) Le mariage de Figaro (El casamiento de Fígaro) y La mére coupable (La madre culpable) no podía imaginar que sus comedias alcanzarían la inmortalidad por gracia de su traslación al mundo de la ópera. El barbero sería musicado por Giovanni Paisiello y por Gioacchino Rossini, y La madre culpable ya avanzado el siglo XX (en 1963) por Darius Milhaud. El poeta Lorenzo da Ponte (1749- 1838) fijaría sus ojos en la segunda parte de esta trilogía, para servirle a Wolfgang Amadeus Mozart (1756- 1791) un excelente libreto, que el genial compositor convertiría en una de las obras más importantes de toda la historia de la ópera, Le nozze di Figaro (Las bodas de Fígaro) ¿Quién conoce hoy las comedias de Beaumarchais, salvo algunos estudiosos del tema, y quién las ha visto representadas? Sin embargo, El barbero y Las bodas han pasado al repertorio habitual de todos los teatros del mundo, y cualquier aficionado asiduo a las salas de ópera habrá asistido a su representación en varias ocasiones. El libreto de Da Ponte no contiene un claro y duro ataque contra la nobleza, como la comedia de Beaumarchais, que sería un obstáculo para su estreno, pero, burla burlando, conserva una crítica velada contra el abuso de poder de la aristocracia. En Le nozze di Figaro se mantienen las antiguas unidades dramáticas de tiempo, lugar y acción. La obra transcurre en una sola jornada, en el palacio del conde Almaviva en Sevilla, y durante los preparativos de boda de los sirvientes Susanna y Figaro. Susanna advierte a su prometido del asedio del conde para seducirla; Figaro se promete utilizar sus dotes de astucia para burlar al señor de la casa y frenar sus intenciones donjuanescas; la condesa Rosina se lamenta de su desgraciada vida conyugal, a causa de un marido que ya no muestra interés por ella y que persigue a su camarera, y no duda en aliarse con sus criados para tratar de recuperar el amor de su esposo; el conde Almaviva, que considera a las servidoras de su palacio como algo de su propiedad, maquina restablecer el privilegio del antiguo derecho feudal de pernada para imponérselo a Susanna; el paje Cherubino, un adolescente que mariposea con todas las féminas de la casa, parece sentirse especialmente enamorado de la condesa y está dispuesto a complacerla en todo lo que ella le solicite; don Basilio, maestro de música, husmea, inna, confabulados para impedir el matrimonio de Susanna con Figaro, descubren estupefactos que éste es hijo natural de ellos, con lo que el impedimento matrimonial queda salvado. Al final, a través de engaños, la condesa y Susanna conseguirán que el conde resulte escarmentado y vuelva a los brazos de su esposa ¿hasta cuándo? y Figaro ridiculizado por desconfiar de su prometida. Con lo que se demuestra que las mujeres son más listas que los hombres ¿feminismo? Le nozze di Figaro se estrenó en el Burgertheater de Viena el 1 de mayo de 1786. La música de Mozart es de una genialidad absoluta y de un asombroso sentido dramático, desde la obertura agitada y trepidante que nos anuncia el día loco que vamos a vivir, hasta los números de conjunto, magníficamente preparados en perfecta progresión, pasando por las arias de los distintos personajes, que tan bien definen sus caracteres. La versión que les ofrecemos es de 1968, y está interpretada en los principales papeles por Hermann Prey, Dietrich Fischer- Dieskau, Gundula Janowitz, Edith Mathis y Tatiana Troyanos, cantantes de reconocido prestigio ya irrecuperables, con el coro y orquesta de la Deutsche Oper de Berlín, dirigidos por un gran conocedor del estilo mozartiano y uno de los más importantes directores del siglo XX, como es Karl Böhm. Contra la aristocracia El conde Almaviva, que considera a los servidores de su palacio como algo de su propiedad, quiere restablecer el derecho de pernada para imponérselo a Susanna triga y se hace el tonto para no perder su posición; don Bartolo, antiguo tutor de Rosina, busca vengarse de Figaro por haber frustrado en otro tiempo su boda con su pupila, y Marcelina, su ama de llaves y aya de la condesa años atrás, exhibe un contrato por el que Figaro se comprometía a casarse con ella si no le devolvía el préstamo de una buena suma de dinero; pero don Bartolo y Marceli-