Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
22 ESPAÑA El tripartito, fiel a sí mismo JUEVES 29 s 3 s 2007 ABC ERC acentúa su pulso a Montilla y le amenaza con poner el contador a cero Mantiene su propuesta de referéndum de autodeterminación y el tripartito entra en crisis s CiU, sin protagonismo, improvisa I. ANGUERA M. J. CAÑIZARES BARCELONA. Esquerra Republicana tiene un plan B que no es otro que poner el marcador a cero y dar la palabra al pueblo de Cataluña, porque la autodeterminación no es una amenaza, sino un derecho Con estas palabras se despachó ayer el portavoz parlamentario de ERC, Joan Ridao, para dejar claro su exigencia de un referéndum si el Tribunal Constitucional (TC) recorta el Estatuto, a pesar del presidente de la Generalitat, José Montilla, y del propio presidente de la formación, Josep Lluís Carod- Rovira, quien había hecho una intervención de corte mucho más institucional y centrada exclusivamente en garantizar la estabilidad del ejecutivo. La intención de ERC quedó clara cuando la formación independentista llevó al registro del Parlamento autonómico la resolución presentada el martes en la que se incluye la reivindicación de un referendo sobre la independencia. Los republicanos, eso sí, se sumaron a la resolución conjunta pactada por el tripartito, mientras CiU esperaba a que alguien se sumara a su texto en defensa del derecho a la autodeterminación- -que el Parlamento catalán ya ha avalado en cuatro votaciones- y la transferencia de la competencia sobre la convocatoria de referendos, aunque al cierre de esta edición no tenía apoyos. Ridao juró lealtad al actual Gobierno tripartito, pero insistió en que Cataluña está jugando un partido desigual con un árbitro, el TC, que no es neutral Pero además dio una nueva vuelta de tuerca a la estrategia independentista y señaló la deslealtad del PSOE como auténtica responsable de las tensiones en el tripartito. Ridao apuntó directamente a José Luis Rodríguez Zapatero, al afirmar que usa un instrumento aparentemente más inocuo como son las tijeras, para acusarle de deslealtad hacia Cataluña, y abundó en esta línea con la amenaza del ministro Jordi Sevilla de poner orden en el Estado autonómico Una estrategia que después confirmaron en privado dirigentes de ERC, al advertir de que el problema del tripartito es que no estamos solos, aquí también pesa el PSOE Montilla, por su parte, se limitó a meter en el mismo saco a ERC y CiU para lamentar que el desarrollo del Estatuto se quede en una pugna entre nacionalistas que al final sume cero y advertir de que no se puede tratar el autogobierno como un arma de desgaste político Pero dejó la respuesta a ERC en manos del portavoz parlamentario del PSC, insistiendo en la estrategia marcada por ERC de que el debate abierto al ofrecer la presidencia a CiU es una cuestión meramente partidaria. El reto rupturista de ERC y la consiguiente crisis en el Gobierno tripartito han quitado protagonismo a CiU, formación que había propuesto la celebración del Pleno monográfico. Los nacionalistas han llegado a plantearse la posibilidad de que las extravagantes declaraciones de los dirigentes independentistas del pasado fin de semana tuvieran como finalidad distraer la atención respecto a las críticas que, previsiblemente, haría el líder convergente, Artur Mas, al proceso de desarrollo del Estatuto. La actualidad obligó a Mas a derivar su discurso hacía el fracaso del autoritarismo de Montilla, quien, según dijo, tiene los días contados después de que los republicanos hayan puesto a subasta la presidencia de la Generalitat. La federación mantiene su resolución en la que defiende el derecho a la autodeterminación, pero la retirará si no logra una mayoría suficiente. Para ello, sería necesario el apoyo de ERC, formación que no piensa romper el bloque tripartito para apoyar a CiU. Por su parte, los nacionalistas tampoco están dispuestos a respaldar la proclamación de independencia de los republicanos. Somos dos coches que, a toda velocidad, se aproximan a un barranco. Nosotros frenaremos a tiempo. ¿Qué hará ERC? aseguraban ayer fuentes nacionalistas. En la federación existe el convencimiento de que los republicanos quieren retirar su moción y forzarán a que Carod, in voce rechace la resolución de CiU. Esquerra contraatacó presentando a Artur Mas como uno de los verdugos del Estatuto por pactar el texto a la baja con Zapatero, e instó a los soberanistas de CiU a salir del armario. Y mientras CiU se complace de la crisis del Gobierno, el presidente del PP catalán, Josep Piqué, también se refirió a la falta de autoridad de Montilla y a las frivolidades de ERC. Piqué lamentó que este debate soberanista impida discutir los problemas que realmente preocupan a los ciudadanos e instó al presidente catalán a impedir determinadas expresiones de profunda insolidaridad, profunda división y profunda falta de cohesión por parte de ERC. Piqué concluyó que, ante estos devaneos secesionistas, es una suerte que estemos en España Frivolidades Es una suerte que estemos en España dice Piqué, tras asistir a los devaneos secesionistas de ERC La oposición cuestiona la autoridad de Montilla, a quien instan a controlar a sus socios de Gobierno ERC traslada su división interna al plano institucional Josep Lluís Carod- Rovira y Joan Puigcercós dejaron claro ayer que el cisma interno se ha reabierto en ERC con más bríos que nunca. El presidente de la formación le devolvió el revés a Puigcercós, que el martes forzó la presentación de la resolución en favor de un referéndum sobre la independencia pese a la oposición de Carod, que no consiguió imponer el pacto al que había llegado poco antes con José Montilla. Ayer fue el presidente de ERC el que se salió del guión al tomar la palabra en pleno debate estatutario para desautorizar la oferta lanzada por su número tres y hombre de confianza de Puigcercós al convergente Artur Mas. No se preocupe, que no va a tener más trabajo porque no va a tener la presidencia de la Generalitat le espetó Carod a Mas en pleno debate. Una intervención que Puigcercós atribuyó a un calentón propio del debate en la que Carod avaló además la defensa del gobierno tripartito del dictamen del abogado del Estado sobre la constitucionalidad del Estatut. Justo lo contrario de lo que poco después afirmaría el portavoz de su grupo, Joan Ridao, en el turno correspondiente a ERC. Los republicanos justificaron las discrepancias en el necesario reparto de papeles entre los representantes del partido y los institucionales, pero no convencieron.