Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 ESPAÑA MIÉRCOLES 28 s 3 s 2007 ABC Una escalera al cielo A treinta años del accidente del aeropuerto de Los Rodeos, en Tenerife se rindió homenaje a los 583 muertos como consecuencia del choque entre los Boeing 747 de PanAm y KLM s Un monumento en forma de escalera fue inaugurado en su memoria BERNARDO SAGASTUME SANTA CRUZ. Tenía la esperanza de que estuviéramos entre los familiares de los 61 supervivientes. Por desgracia, no fue así De esta manera retrató la estadounidense Karen Tafuri cómo vivió aquel 27 de marzo de 1977 desde su ciudad natal de Park City (Utah) mientras recibía por televisión las terribles noticias que llegaban desde España. Se trató del más grave accidente de la historia de la aviación civil, el que truncó la vida de 583 personas, al chocar dos Boeing 747 en el aeropuerto de Tenerife Norte- Los Rodeos. Al cumplirse ayer treinta años, se celebró en la isla el primer acto conmemorativo internacional, una deuda pendiente con la memoria que casi 300 familiares- -en su gran mayoría, holandeses- -comenzaron a saldar con las víctimas de la tragedia. Sin la presencia de ninguno de los 61 supervivientes, se inauguró un monumento en la Mesa Mota, una colina de La Laguna que mira hacia la pista del aeropuerto donde sucedió todo. A la misma hora en que ocurrió el choque, 17.06, se guardaron dos minutos de un silencio sobrecogedor, sólo interrumpido por la canción Stairway to heaven Escalera al cielo del grupo de rock Led Zeppelin. La elección no es casual. El monumento lleva el mismo nombre que la canción, fue creado por el artista holandés Rudi van der Wint y es una escalera de caracol de unos veinte metros de altura que parece internarse en el cielo. El espiral es un símbolo de lo infinito, pero en esta obra, tras parecer que asciende infinitamente, se corta de modo abrupto, como ocurrió con la vida de las víctimas. Y con la del propio artista, que murió de forma inesperada, poco después de concluir la obra relató Karen Tafuri, cuya madre estaba entre los 335 pasajeros muertos que viajaban en el avión de PanAm. En un momento, apeló a la imagen de la piedra que se arroja en un estanque para ilustrar lo vivido en aquellos días: El efecto multiplicador fue enorme en lo que respecta al número de personas afectadas Si en Estado Unidos se vivía con horror, en el lugar del hecho las escenas suponían una prueba, aun para los más acostumbrados a sucesos de este tipo. Fue macabro, yo estaba acostumbrado a ver accidentes de coches, pero aquello imponía: los hangares llenos de ataúdes, gente buscando restos de personas por el césped del aeropuerto y soldados recogiendo los cadáveres durante toda la noche recuerda desde su veteranía como fotógrafo de sucesos Domingo García Sierra, que llegó a Los Rodeos poco después de la colisión. Karen Tafuri lleva en su memoria el caos total, la muerte y la destrucción de los que la televisión daba cuenta esa tarde en que los dos jumbos chocaron en una pista cubierta por la niebla en las Islas Canarias: No podía creer lo que estaba viendo El avión de la hoy desaparecida PanAm todavía no había Caos, muerte y destrucción desocupado la pista de despegue cuando el de la compañía holandesa KLM lo embistió. La nula visibilidad que había a la hora del accidente impidió que se vieran uno a otro antes de que fuera demasiado tarde. Era una tarde de sol y nubes, aquella de hace treinta años. Con un tiempo tan cambiante como el que hizo ayer en esta zona de la isla. Los familiares de los muertos mostraron su agradecimiento por la predisposición de las autoridades locales. Sentimos un hermanamiento que nos ha servido de medicina indicó el principal impulsor de la iniciativa, Jan Groenewoud, que preside la Fundación de familiares de las víctimas del accidente. Se propone contribuir al recuerdo y superación de lo ocurrido y rechaza ocuparse de las cuestiones de culpabilidad fácticas y jurídicas. El corazón de los tinerfeños se abrió a los supervivientes y las víctimas Este monumento y este acto sirven para conmemorar las víctimas y compartir recuerdos, pero también debe ser una advertencia a las compañías aéreas de todo el mundo, para que tengan en cuenta que la seguridad debe ser un objetivo permanente dijo en el acto de ayer al mediodía el ministro de Transportes de Holanda, Camiel Eurlings, con palabras que miraron tanto hacia el pasado como hacia el futuro. El presidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, rescató la actitud del grupo de familiares holandeses, que en vez de elegir el olvido como fórmula que apaciguara la pena han preferido conservar viva la emoción de sus parientes También la norteamericana Karen Tafuri agradeció la solidaridad del pueblo de la isla de Tenerife: Según lo que leí, por aquellos días, el corazón de los tinerfeños se abrió a los supervivientes y las víctimas dijo emocionada. Dos familiares de las víctimas del accidente aéreo se abrazan al pie del monumento JUAN GARCÍA CRUZ