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24 ESPAÑA LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M LA BTS DE CHINCHÓN MARTES 27 s 3 s 2007 ABC Amena certifica que las tarjetas siempre se investigaron con permiso del juez Una muestra de la tutela de Del Olmo fueron los entre 90 y 100 requerimientos que hizo a la compañía sobre el tráfico de llamadas telefónicas NATI VILLANUEVA MADRID. El director de Seguridad de la compañía telefónica Amena, José Domingo Río, declaró ayer, durante la décimonovena sesión del juicio por los atentados de Madrid, que todas las investigaciones sobre las tarjetas teléfonicas y el tráfico de llamadas relacionadas con el 11- M se llevaron a cabo bajo la tutela del juez Juan del Olmo. Río cifró entre 90 y 100 los mandamientos judiciales del magistrado en relación con las llamadas entrantes y salientes de los teléfonos de la matanza, y recordó que la compañía cuyo departamento de seguridad dirige no reveló ningún dato de sus clientes hasta que el juez no lo solicitó. Lo que sí hizo este directivo de la compañía fue adelantarse unas horas al requerimiento de Juan del Olmo de guardar toda la información relativa a la BTS bajo cuya área de influencia se detectó la tarjeta hallada en el teléfono con el que se pretendía activar una de las bombas de El Pozo, la encontrada en la mochila hallada en la comisaría de Puente de Vallecas. Y es que, como recordó, se corría el riesgo de perder toda la información en un periodo de 72 horas. El directivo de Amena explicó que la primera vez que la Policía se puso en contacto con él fue el 12 de marzo a las diez y media de la mañana. Fue en este momento cuando se le informó del hallazgo de una tarjeta SIM que podría estar relacionada con los atentados de los trenes (unas horas antes la bomba a la que estaba vinculada esta tarjeta había sido desvinculada en el parque Azorín) y cuando su empresa comenzó a hacer las gestiones oportunas para identificar a quién había sido vendida esa tarjeta. No fue hasta las nueve o nueve y media de la noche de ese 12 de marzo cuando Amena averiguó que esa tarjeta tenía un registro, es decir, no había sido activada con una primera llamada pero sí se le había introducido un código pin. Dado que el registro en la BTS dura 72 horas, decidí que por riesgo a perder los datos, antes del mandamiento judicial, se guardara la información relativa al área de influencia de esa tarjeta explicó Río ante el Tribunal. Al día siguiente, el 13 de marzo, el juez Del Olmo ya libró el correspondiente mandato judicial (aunque no se hubieran recopilado esos datos no habría pasado nada, pues el requerimiento del juez habría llegado a tiempo, antes de cumplirse esas 72 horas, lo que hubiera pasado a las doce de la noche de ese día 13) Sólo cuando el juez lo solicita la compañía se deshace de la información recopilada en torno a esa tarjeta. Tres días después, el 16 de marzo, Amena recibe el mandamiento judicial El presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, interpela a uno de los testigos relativo al tráfico de llamadas de las tarjetas vendidas en el mismo lote que la de la mochila de El Pozo. Precisamente los dueños de Sindhu Enterprise, quienes el mismo 13 de marzo identificaron ante la Policía a Jamal Zougam como propietario del locutorio Nuevo Siglo (un par de horas después fue detenido) reconocieron la semana pasada que vendieron a este establecimiento 100 tarjetas telefónicas en dos partidas: una de 30 tarjetas y otra de 70. De las 30 iniciales, 17 fueron activadas (es decir, podían hacer y recibir llamadas) y trece no. Entre estas últimas estaba la tarjeta número 652282963, la que se encontraba en la mochila de Vallecas. Siete de las tarjetas (entre ellas, la de la mochi- POOL la 13 se utilizaron para encender los móviles bajo el área de influencia de Morata de Tajuña (donde se habrían fabricado las bombas) un día antes de la matanza y desde ellas no se hizo ni una llamada. ABC. es Más información sobre el juicio en abc. es Cuando vi el vídeo de reivindicación supe que Rafa les había dado las armas D. M. N. V. MADRID. Mal día el de ayer para el procesado Rafa Zouhier. Una ex novia y uno de sus amigos dirigieron sus palabras como dardos contra el marroquí, que una vez más fue expulsado del habitáculo blindado por hacer gestos obscenos y comentarios despectivos de su ex compañera sentimental. El presunto narcotraficante Lofti Sbai afirmó que cuando vio por televisión el vídeo en el que los terroristas reivindicaban los atentados de Madrid enseguida supo que el subfusil que portaba uno de los islamistas se lo había dado Rafa Zouhier. Hasta ahora el papel de Zouhier en la investigación era el de enlace de los asturianos e islamistas, pero a raíz de la declaración de Sbai, el horizonte del marroquí se ha complicado algo, al relacionarle con el abastecimiento de armas a la célula de Madrid. En este sentido, el presunto narco llegó a decir que el marroquí solía portar armas de fuego y que no salía a la calle sin su arma. El testigo relató, además, que el día 12 de marzo de 2004 presenció una discusión entre Zouhier y Antonio Toro, miembro de la trama asturiana. Cuando la disputa finalizó Zouhier comentó a Lofti Sbai que Toro estaba preocupado porque pensaba que su cuñado, Emilio Suárez Trashorras, era el que había vendido los explosivos a El Chino Esta declaración, que reiteró en dos ocasiones, coincide plenamente con la que en su día realizó Zouhier. Éste señaló que se enteró a través de Toro de que Trashorras pudo vender los explosivos. Sbai reiteró que tras el 11- M Zouhier buscaba urgentemente un guardia civil que se prestara a decir que él había avisado de los atentados con anterioridad a los mismos No fue más benévola para el marroquí la declaración de su ex novia, testigo protegido tras recibir amenazas, según dijo, del entorno de Zouhier. La mujer aportó un dato hasta ahora desconocido. Relevó que el marroquí en noviembre de 2003 le dijo que las heridas que presentaba en una de sus manos se las había causado un teléfono móvil Hasta ayer se pensaba que las lesiones sólo se las había originado al manipular un detonador que, como muestra, le habían entregado los miembros de la trama asturiana. En el mismo episodio también resultó herido en la cara el procesado Rachid Aglif, dijo. Tras este accidente, la testigo protegido explicó que comenzó a sospechar Vi un agujero en el colchón, manchas de sangre en la pared y su Para no perder información mano- -por la de Zouhier- -quemada. Para convencerme me dijo que trabajaba como confidente para la Guardia Civil. No obstante, yo veía que quería manipularme porque sospechaba que era un delincuente. Nunca he confiado en él. Se dedicaba a toda la delincuencia No obstante, dijo que vio a Zouhier hablar en ocasiones con guardias civiles y que uno llegó a enseñarle su placa para demostrarle que trabajaba para el Cuerpo. La ex novia de Zouhier indicó durante su declaración que sabe quién es Jamal Ahmidan, alias El Chino porque lo vio en varias ocasiones con su ex novio. Se que tenían relación y se conocían afirmó. Reconoció, además, que ella estuvo presente en la reunión que se celebró en el McDonalds de Moncloa, y que Zouhier veía con frecuencia a José Emilio Suárez Trashorras. La testigo, que conoció a su ex novio hace seis años, añadió que rezaba, hacía el Ramadán y ponía verdes a los americanos y los judíos