Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
16 ESPAÑA El tripartito, fiel a sí mismo MARTES 27 s 3 s 2007 ABC Xavier Pericay VOLVER A EMPEZAR ay que comprender a estos chicos de Esquerra: después de tantos meses sin predicar la independencia o la autodeterminación, qué menos que un brindis al sol. Porque de eso se trata, al cabo; de una fanfarronada. Pero quienes integran este mundo, lo mismo si poseen la condición de militantes que si se limitan a la de simpatizantes, viven de esta clase de estímulos. Sin ellos no son nada. Además, se avecinan unas elecciones municipales en las que el partido se juega no pocos cargos públicos y, en consecuencia, un sinfín de sueldos. De ahí que el encargado de comunicar que ERC está dispuesta a dar la presidencia de la Generalitat a Artur Mas si éste se compromete a convocar un referéndum de independencia haya sido Xavier Vendrell, ex miembro de Terra Lliure, experto en reclamar el impuesto revolucionario al funcionariado dependiente de las consejerías republicanas y, a pesar de todo ello- -o quizá por todo ello- vicesecretario general de Coordinación Interna y Acción Electoral de la formación. Y es que el brindis al sol republicano, que CiU ha calificado ya de ejerci- H Quienes integran este mundo viven de esta clase de estímulos. Sin ellos no son nada cio de frivolidad debe ser interpretado en clave electoral y, sobre todo, en clave interna. Desde que la dirección del partido, empujada por sus bases, resolvió votar no en el referéndum sobre el nuevo Estatuto catalán, lo que provocó que Maragall se viera obligado a echarles del Gobierno catalán, se ha ido abriendo una zanja cada vez mayor entre el sector más radical de Esquerra, encabezado por Joan Puigcercós, y el más moderado, cuya cabeza más visible es Josep- Lluís Carod- Rovira. Ni siquiera los resultados de los últimos comicios autonómicos, mucho mejores de lo esperado, sirvieron para recomponer la unidad. Prueba de ello fue aquel reparto de carteras y funciones en el Gobierno presidido ya por José Montilla, que dejaba a Carod y a Josep Bargalló en Exteriores- -el segundo, en el Instituto Ramon Llull- mientras que Puigcercós y los suyos- -entre los que siempre ha estado Vendrell- -controlaban Gobernación y, en definitiva, el mercado interior. Todo menos andar juntos y revueltos. Pero este pacto de no agresión, que incluía el compromiso de rebajar el perfil reivindicativo del partido para hacer de él un partido de gobierno, trajo consigo la formación de una corriente de opinión mucho más radical si cabe que la ya existente, liderada por el ex consejero Carretero y partidaria de romper la baraja tripartita. Por si no bastara con ello, los tambores que anuncian desde hace tiempo una más que probable sentencia adversa del Constitucional en relación con el Estatuto han hecho el resto. En adelante, oiremos a menudo declaraciones como las de Vendrell. Y es que Esquerra ya no puede permitirse un nuevo recorte en su discurso soberanista. Lo que está por ver es si el Gobierno de Montilla puede permitirse una Esquerra como la que Maragall fue incapaz de lidiar. CiU propone ahora a ERC pedir juntos un referéndum de autodeterminación Montilla logra controlar de momento a sus socios independentistas, pero se agudiza la crisis interna y su impacto en el tripartito I. ANGUERA M. J. CAÑIZARES BARCELONA. El presidente de CiU, Artur Mas, devolvió ayer el órdago a ERC y retó a la formación republicana a formalizar en sede parlamentaria su propuesta de ofrecerle el Gobierno catalán a cambio de convocar un referéndum de autodeterminación. El líder nacionalista está convencido de que los independentistas no mantendrán su oferta, pero está dispuesto a hablar sin poner la presidencia de la Generalitat como moneda de cambio La formación republicana, a su vez, echa marcha atrás y quiere que sea CiU la que concrete su propuesta. CiU no renuncia a visualizar un bloque nacionalista que deje en evidencia al PSC y, al mismo tiempo, le permita mantener el pulso reivindicativo con los republicanos. Los nacionalistas no acaban de dar crédito a la oferta, entre otras cosas porque en la negociación, finalmente infructuosa, que CiU y ERC mantuvieron tras las autonómicas para formar gobierno, los republicanos nunca pusieron como condición la convocatoria de un referéndum de autodeterminación. Pero la federación puede sacar provecho de esa pinza soberanista sobre Montilla, por lo que el grupo parlamentario de CiU prepara una propuesta de resolución, que presentará en el jueves en el pleno monográfico sobre el Estatuto del Parlamento autonómico, en la que insta al Gobierno catalán a cumplir las previsiones del Estatuto e impulsar las medidas necesarias para desarrollarlo. Según ha podido saber ABC, los nacionalistas acariciaban la posibilidad de proponer alguna fórmula que permitiera al pueblo catalán pronunciarse en el hipotético caso de que el Tribunal Constitucional rebaje el Estatuto. Artur Mas era partidario de añadir esa previsión, pero su complejidad jurídica- -sólo el Estado puede convocar plebiscitos o referendos- -la hace inviable. CiU quiere romper la disciplina de voto del tripartito y lograr que ERC apoye sus iniciativas para escenificar ese bloque nacionalista. El secretario general de la federación, Josep Duran Lleida, precisó que una cosa es el derecho a la autodeterminación, que su formación defiende, y otra el plebiscito de independencia que ERC plantea, algo que CiU no secundará y que duda de que, finalmente, los republicanos mantengan en el pleno. El líder de UDC cree que, con la propuesta de Vendrell, ERC quiere tapar sus vergüenzas y, de cara a las municipales, demostrar que no está atada de pies y manos al PSC. En realidad, ERC está enquistada en el Gobierno tripartito De hecho, la Ejecutiva de ERC hizo ayer auténticos juegos malabares para cerrar filas en torno a su número tres, Xavier Vendrell, y ratificar su oferta a CiU sin cuestionar la estabilidad del Gobierno tripartito que comparten con PSC e ICV bajo presidencia de José Montilla. La solución: intentar redirigir el ataque hacia CiU y dar por sentado que los nacionalistas han rechazado la oferta de Vendrell para concluir que, mientras CiU no esté dispuesta a apoyar la independencia, ERC seguirá al lado del PSC. Lo cierto, sin embargo, es que los republicanos recondujeron ayer todas sus amenazas del fin de semana e insistieron, desde todas sus instancias oficiales, en que la estabilidad del Gobierno catalán está garantizada y que tampoco romperán la disciplina de voto en el Parlamento autonómico. Una actitud que permite salvar al secretario de Coordinación Interna, Xavier Vendrell, pero que no da respuesta al malestar de las bases republicanas. Un malestar al que este fin de semana CiU no da crédito a la oferta de Vendrell, que ERC nunca mencionó en la negociación para formar gobierno