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4 OPINIÓN MARTES 27 s 3 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro LA HUIDA DE IRÁN HACIA EL ABISMO AL como se esperaba, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas acaba de aprobar una primera tanda de sanciones contra el régimen de Teherán y, como era igualmente previsible, el presidente Mahmud Ahmadineyad ha respondido con su habitual actitud desafiante. La situación está emprendiendo el peor camino posible, de manera que si no cambian las cosas, acabará siendo inevitable tener que optar no entre lo deseable y lo malo, sino entre lo malo y lo peor. Tal vez este extremista que tiene en sus manos el destino político del régimen teocrático iraní pensaba que con el bochornoso secuestro en el que mantiene a un grupo de militares británicos, lograría que la comunidad internacional se sintiese cohibida a la hora de hacer aplicar la legalidad, pero si ese era su objetivo es evidente que ha medido mal sus fuerzas. Su reacción ante las sanciones de la ONU complica sobremanera las posibilidades de detener la peligrosa dinámica de los acontecimientos. Añadir un problema a esta situación tan delicada representa una irresponsabilidad que seguramente no ha hecho más que reafirmar la necesidad de responder con la firmeza con que lo ha hecho el Consejo de Seguridad. Ahmadineyad miente cuando vuelve a decir que su país no pretende construir bombas nucleares porque lo prohíbe nuestra religión puesto que, si éste fuera el caso, no tendría ningún problema para aceptar las limitaciones que le impone la Agencia Internacional de la Energía Atómica para garantizar que tales armas no puedan ser manufacturadas. Decir- -como también ha afirmado- -que no está preocupado por la posibilidad de que se produzca un ataque norteamericano es una bravuconada irresponsable que no tiene más efecto que hacer que su obstinación se vea como algo irreversible ante la opinión pública. Las puertas de la negociación siguen abiertas, y el responsable de la política exterior común de la UE, Javier Solana, ha anunciado que va a hacer un nuevo intento para convencer a los responsables iraníes de los gravísimos riesgos que entraña su actitud. Rusia y China, que acaban de reafirmar su convergencia de puntos de vista, han vuelto a reiterar que no apoyarían una intervención militar de represalia, pero tampoco admiten que Teherán desencadene una carrera de armamentos nucleares en la región. El desarrollo de este problema cambiará sin duda la percepción en Europa de otro asunto que, a medida que se evidenciaban las discrepancias en el seno de la Alianza Atlántica sobre la pertinencia de instalar sistemas de protección antimisiles en ciertos países del Este de Europa, ha empezado a adquirir cierta importancia. De la misma manera que la UE ha mantenido su unidad en la ONU, debería hacerlo en la OTAN y estudiar con Estados Unidos la manera de proteger a todos los ciudadanos de la amenaza que Irán quiere poner sobre nuestras cabezas. T ERC SE ESPECIALIZA EN GENERAR CRISIS SQUERRA Republicana de Cataluña sigue siendo una formación agitadora y antisistema, incapaz de asentarse en las instituciones y de asumir con normalidad el ejercicio de sus responsabilidades políticas. Es un partido que se encuentra cómodo únicamente cuando plantea problemas y hace un discurso inconstitucional y extremista, aun sabiendo que no conduce a ninguna parte. Sólo un grupo político de este jaez podría ser capaz de subastar la presidencia de la Generalitat al mejor postor. Esto es lo que ha hecho el partido de Carod- Rovira al ofrecer a Convergencia i Unió una especie de moción de censura contra José Montilla a cambio de que apoye la celebración de un referéndum sobre la autodeterminación de Cataluña. El Partido Socialista lo ha despachado como una disputa entre nacionalistas para ver quién es más soberanista, pero los antecedentes de ERC con el Gobierno de Maragall deberían llevar a Montilla a tener más cuidado con su socio republicano, tan ducho en formar gobiernos como en derrocarlos, más aún después del retroceso socialista en las últimas elecciones autonómicas. ERC dio ayer mismo por rechazada su propuesta después de que CiU no la tomara en serio, aunque algunos de los dirigentes convergentes y su propio líder, Artur Mas, no dejaron pasar la ocasión de inquietar al PSC emplazando a los republicanos a elevar su oferta formalmente al Parlament y advirtiendo que la considerarán cuando se plantee con rigor. Lo menos importante de la propuesta de ERC es que sea ilegal, si bien el nuevo Estatuto atribuye a la Generalitat como competencia exclusiva la celebración de consultas populares sin perjuicio de la competencia estatal para convocar referendos. Es decir, no podría haber un referéndum sobre autodeterminación con efectos vinculantes, pero nada impediría a la Generalitat poner urnas para preguntar a los catalanes si quieren la autodeterminación. Lo relevante es que ERC ya está avisando de que no va a acep- E tar una sentencia del Tribunal Constitucional contra el Estatuto catalán. Su oferta de referéndum es, simplemente, una advertencia a varias bandas. Al TC, para crearle un gravamen político añadido a la hora de resolver el recurso de inconstitucionalidad presentado por el PP. A Montilla y al PSOE, de que la Generalitat está en sus manos. Y a CiU, para poner a prueba su pureza nacionalista con una oferta que rechaza hoy por oportunidad, pero que le servirá mañana para presionar al Gobierno central. Quien ha protagonizado este nuevo episodio de maltrato a las instituciones y a la sociedad catalana es el socio de referencia del PSOE. ERC es el desmentido constante a la política supuestamente moderada del PSOE y a su compromiso con la estabilidad del Estado autonómico. La trayectoria de esta legislatura demuestra que el Gobierno de Rodríguez Zapatero ha propiciado más enfrentamientos que ningún otro entre comunidades autónomas y entre éstas y el Estado, con el dato muy revelador de que el Gobierno ha abdicado la defensa constitucional de sus competencias con retiradas en bloque de recursos de inconstitucionalidad contra leyes autonómicas, sobre todo procedentes de las comunidades gobernadas en coalición con nacionalistas. La propuesta de ERC no es una anécdota. Maragall también amenazó con una consulta popular, al estilo de las que Ibarretxe ha prometido durante estos años si no se aprobaba el Estatuto catalán. La realidad es que este Estatuto, así como las formaciones de los gobiernos tripartitos bajo dirección socialista, han cuajado entre advertencias de ruptura, amenazas a la estabilidad del Gobierno de Zapatero y ataques continuos al orden constitucional. El resultado del proyecto político del presidente del Gobierno para Cataluña es realmente lamentable: un primer Ejecutivo tripartito disuelto antes de tiempo, un Estatutoabrumadopor serias tachas deinconstitucionalidad y un socio bronco y chantajista que se ofrece a CiU para echar a Montilla por un referéndum, y además ilegal. SECUELAS DE UN FÓRUM FALLIDO N juez de Illinois ha condenado en rebeldía a los ministros Joan Clos y Carmen Calvo y a otros muchos políticos que intervinieron en la gestión del Fórum de las Culturas 2004 por el impago de determinadas facturas. Los titulares de Industria y de Cultura, así como el resto de los implicados, podrían tener problemas para entrar en los EE. UU. a causa de la decisión judicial de imputarles un delito de desacato por incumplir una sentencia que condenó al Fórum respecto de la deuda contraída con una productora cinematográfica. El mal funcionamiento administrativo de la entidad gestora del evento ha generado una situación confusa, derivada también de un cambio de criterio sobre la marcha que alguien debería explicar: la empresa demandante recibió el encargo de desarrollar un trabajo para la promoción de la cultura catalana que luego quedó interrumpido. Un análisis a fondo del contrato revelaría probablemente algunas decisiones desafortunadas que son impropias de una administración eficaz. La responsabilidad en que han incurrido los cargos políticos no se refiere a la gestión concreta, pero sí alcanza al nombramiento de los administradores y a las estrategias en el funcionamiento de un proyecto que recibió el apoyo de los poderes públicos y de la sociedad civil. El resultado del Fórum fue decepcionante en todos los sentidos, lastrado sin duda por la indefinición de los proyectos, la mezcla de actividades heterogéneas y una dosis U excesiva de corrección política Es lamentable que ahora tenga secuelas con efecto retardado, que dejan en mal lugar la imagen de España. Por otra parte, el empeño de Zapatero- -insólito en una democracia occidental- -de construir su política exterior al margen de la única superpotencia actual acarrea a la larga consecuencias negativas. No se trata, por supuesto, de vincular la política con la resolución del juzgado norteamericano, de cuya independencia nadie debe dudar. Pero sí es cierto que episodios como éste pueden añadir más dosis de frialdad a las relaciones entre Estados Unidos y España. De hecho, se trata de algo más que una simple anécdota porque refleja la falta de ideas claras en la organización del Fórum y la escasa utilidad de estos consejos, puramente decorativos Y porque acredita también la desidia de los miembros de un Gobierno, por muy representativo que fuera su papel en la gestión del Fórum, a la hora de pagar las deudas que en nombre de esta organización se contrajeron, toda vez que si el problema se hubiese solucionado hace dos años, en lugar de seis millones de euros, el coste habría sido prácticamente la mitad y habría sido innecesaria cualquier implicación diplomática. Ahora sólo cabe agilizar los trámites burocráticos, pagar lo que se debe y regularizar la situación ante la Justicia norteamericana, porque España no es un Estado fallido cuyos ministros no pueden viajar como corresponde.