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4 OPINIÓN LUNES 26 s 3 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro GRAMÁTICA DE LA LENGUA DE TODOS A presentación de la Nueva Gramática Panhispánica, aprobada por las 22 Academias del español, en un acto solemne presidido por Sus Majestades los Reyes y- -en calidad de anfitrión- -por el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, es un motivo de satisfacción para los millones de hablantes de nuestra lengua. El equipo de trabajo dirigido por el profesor Ignacio Bosque ha logrado presentar un mapa completo del español, que viene a configurar una visión nueva de un idioma pujante y en pleno desarrollo. Como afirmó Don Juan Carlos en Medellín, esta gran obra fortalece la vitalidad de nuestra lengua y recoge su uso uno y vario La riqueza creativa de las diversas variedades a uno y otro lado del Atlántico complementa esa unidad sustancial que tiene su expresión histórica y actual en una literatura que está a la altura- -si no por encima- -de las mejores. Todos los países que tienen al español como lengua propia aportan sus matices y dejan su huella en un tronco común formado a partir de muchos siglos de convivencia. La expansión en Estados Unidos, primera potencia universal, y la demanda creciente e imparable para su enseñanza como segunda lengua en muchos países son la mejor prueba de esta feliz realidad, ganada a pulso gracias al esfuerzo colectivo. Sin embargo, nadie debe dormirse en los laureles. El reto de la sociedad de la información y del conocimiento exige desde ahora mismo un esfuerzo continuo. La presencia del español en los organismos internacionales debe adecuarse a su reconocida cualidad de segunda lengua en la comunicación universal. En nuestro país es imprescindible evitar que el reconocimiento de las lenguas cooficiales en determinadas comunidades autónomas suponga un rechazo para el idioma que constituye la principal riqueza cultural de España. Es necesario reforzar las instituciones y ampliar los presupuestos destinados a difundir el español en todo el mundo. Además, hay que exigir de forma razonable, pero con la máxima firmeza, que se utilice al máximo nivel en conferencias y reuniones internacionales. Su proyección a través del Instituto Cervantes y de la acción exterior del Estado es una prioridad política que incumbe a los poderes públicos y también, por vía de patrocinio o mecenazgo, a las muchas empresas españolas que desempeñan un papel de primera fila en la economía internacional. El apoyo de la Corona está garantizado porque se trata de una política de Estado, más allá de las coyunturas concretas. A partir del alto patronazgo de las Reales Academias que corresponde al Rey de acuerdo con la Constitución, esta labor alcanza una imprescindible dimensión institucional, como se demuestra en el caso de esta Gramática Panhispánica, una obra que es un espléndido fruto de la contribución de las Academias al éxito de la lengua de todos. L LOS PRIMEROS 50 AÑOS DE EUROPA A construcción europea es la fórmula más racional de entender la convivencia entre las naciones: en lugar de competir por los mismos intereses económicos y territoriales, todas deciden voluntariamente cooperar para alcanzar un mayor bienestar para sus ciudadanos. El mismo continente que a lo largo de la historia fue reiteradamente sacudido por guerras y confrontaciones, sehaconvertidoen escenario delamás intensa cooperación, de manera que para conjurar cualquier enfrentamiento fronterizo, se han borrado las fronteras. Hoy la Unión Europea, como comunidad de valores, es el mejor ejemplo para la humanidad, una expresión magnífica y evidente del triunfo de la razón sobre la fuerza. Y sin embargo, los europeos celebramos nuestro primer medio siglo en un ambiente de desánimo y confusión. Grandes capas de la población en todos los países miembros se preguntan con insistencia si éste es el mejor camino, si puede haber otra Europa posible o si viviríamos mejor separados como antes. El no de los franceses y holandeses en el referéndum sobre el Tratado Constitucional ha sumido a todo el proyecto comunitario en una crisis que ha hecho emerger una onda expansiva de euroescepticismo hasta en países de los que no se esperaban actitudes de este tipo, como la República Checa o Polonia. Probablemente, parte de la explicación reside en que casi todo el trabajo ha sido hecho por entusiastas europeístas, movidos por la mejor de las intenciones, pero al mismo tiempo alejados- -en ocasiones deliberadamente- -de la opinión de las sociedades para las que trabajaban. Por miedo a un posible rechazo o para eludir farragosas negociaciones, el caso es que la construcción europea ha avanzado muchas veces al paso de un cierto despotismo ilustrado, excluyendo la opinión de los ciudadanos con el pretexto de que se trataba de decisiones beneficiosas para todos. No es de extrañar que las elecciones al Parlamento Europeo estén cada vez más contaminadas por los debates nacionales y, peor aún, abandona- L das por los electores que las sancionan con cifras de abstención escandalosas y, por ello, cada vez más preocupantes. Por el contrario, bastaría un ejercicio tan sencillo como pretender volver a vivir un par de días como si Europa no existiese para darse cuenta de hasta qué punto los cincuenta años han sido un éxito inigualable. Ya no resultaría concebible que reapareciesen las fronteras internas, que volviésemos a las viejas divisas nacionales, que se deshicieran las políticas de cohesión regional, de medio ambiente, de cooperación transfronteriza, que regresáramos a los trámites de importación y exportación... es evidente que si de algo podríamos quejarnos los europeos no es de lo que se ha hecho, sino en todo caso de todo lo que aún queda por hacer. Como no es la primera vez que sucede, sabemos que Europa ha aprendido a superar sus crisis y a salir de ellas con fuerzas renovadas. La reforma que se diseñó en el Tratado Constitucional es necesaria para afrontar los nuevos desafíos, entre otros la reflexión sobre los límites geográficos- -si decidimos que los tiene- -del proyecto europeo y el espacio para reconocer nuestros valores comunes, aceptando, como dijo ayer Angela Merkel en respuesta al vigoroso mensaje del Papa, que lo más saludable desde el punto de vista intelectual es hablar sin complejos del origen judeo- cristiano del pensamiento europeo. Pero igual que pasó con el Tratado de Roma que ahora se ha conmemorado, el proyecto constitucional tampoco será la solución de definitiva, porque como bien señaló ayer la canciller alemana, el proyecto europeo es un modelo permanentemente en movimiento. La Declaración de Berlín aprobada por todos los países de la nueva Europa concluye que lo más importante es que todos los ciudadanos sean conscientes de que Europa es nuestro futuro para que, en efecto, dentro de otros cincuenta años vuelva a celebrarse una cumbre como ésta en la que se conmemore con todos los honores el primer siglo de Unión. BARRA LIBRE PARA BATASUNA L presidente del Gobierno se comprometió en su día a que, con violencia, no habría proceso. Teniendo en cuenta que sigue habiendo proceso a pesar de que el terrorismo se ha llevado por delante tres vidas desde el 30 de diciembre de 2006, es una incógnita cómo pretende Rodríguez Zapatero que se le crea cuando dice que va a aplicar la ley de Partidos Políticos al pie de la letra ¿Como al Partido Comunista de las Tierras Vascas? ¿Como a la ilegalizada y suspendida Batasuna? Estos son sólo dos ejemplos del doble fondo de la política del Gobierno sobre la izquierda proetarra: engañosa de palabra y nula de hecho. Y Batasuna ha interpretado tan certeramente la parálisis que sufre el Gobierno por la necesidad de salvar la cara, que ayer anticipó sin temor alguno el anuncio de que presentará 269 candidaturas en todo el País Vasco para las elecciones municipales del 27 de mayo. Es un anticipo del acto preelectoral convocado por Batasuna en el Bilbao Exhibition Center, para el próximo sábado y en el mismo lugar donde la izquierda proetarra quiso montar el pasado año un congreso finalmente prohibido por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande Marlaska. Tiempo tiene la Fiscalía para evitar esta vulneración de las leyes y las decisiones de los tribunales, y más aún con este precedente. Las piezas encajan, a pesar de la impostada firmeza del presidente del Gobierno sobre la vigencia de la Ley de Partidos Políticos. La Sala Especial del Tribunal Supremo, encargada de aplicar esta ley, está siendo acosada por el Gobierno para impedir que actúe de oficio contra las agrupaciones de electores E que va a constituir Batasuna. Los grupos proetarras no cesan en utilizar la denominación izquierda abertzale para que cause estado la doctrina construida por el juez Garzón sobre la desvinculación de ese término respecto de ETA, lo que se pretende convertir en una barrera a la aplicación de la ley de Partidos. Por su parte, el presidente del Gobierno aludió ayer, en Berlín, a los límites interpretativos de esta ley, que serán recorridos por el Ejecutivo para valorar si las candidaturas proetarras son o no ilegales. Todo un aviso de que Zapatero prefiere que sea el ministro Fernández Bermejo, y no la Sala del 61, quien vigile el respeto a la ley de Partidos Políticos. El Gobierno no ofrece garantía alguna de que vaya a defender la legalidad frente al entramado batasuno. No lo ha hecho hasta ahora con el PCTV- -a pesar de los informes de la Guardia Civil- ni con Batasuna- -a pesar de la sentencia de disolución dictada por el Supremo- Las decisiones políticas sobre De Juana Chaos y Arnaldo Otegi confirman que, en aquello que dependa de su decisión, el Gobierno socialista evitará cualquier acción legal que ETA pueda interpretar bien como un obstáculo al proceso, bien como un incumplimiento de los compromisos firmados con la banda terrorista. El proceso de negociación con ETA- -sea estable o discontinuo- -se basa en una dinámica muy clara: la banda terrorista está avanzando sus posiciones políticas y operativas y el Gobierno pretende que el Estado retroceda constantemente las suyas. Hace tiempo, antes del alto el fuego de 22 de marzo de 2006, Otegi ya dijo aquello de vamos ganando