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ABC DOMINGO 25 s 3 s 2007 Perfil ECONOMÍAyNEGOCIOS 49 Marcus Agius s Presidente de Barclays Enrique Serbeto La cara y cruz de la semana Barclays ha vivido esta semana la cara de la moneda en su intento de fusión con ABN Amro, pero también la cruz, con el reportaje de la BBC al mostrar los graves abusos que comete el banco con algunos clientes POR MIGUEL PORTILLA MADRID. Lo curioso de las dos noticias tan dispares en las que se ha visto envuelto Barclays durante esta semana es que Marcus Agius figura en el equipo directivo de las empresas protagonistas. En el banco, como actual presidente de la entidad, y en la cadena estatal de televisión británica BBC como director no ejecutivo independiente. La moneda daba la cara para el banco británico, cuando el pasado lunes Barclays enviaba un comunicado a la Bolsa de Londres confirmando los rumores de que mantenía conversaciones exclusivas preliminares con la entidad holandesa ABN Amro con vistas a una fusión. De llegar a buen puerto esta operación, Marcus Agius subiría a los altares financieros, porque en sólo tres meses que lleva al frente de la entidad colocaría a Barclays en el quinto o sexto puesto de la banca mundial. Al mismo tiempo, alejaría los tiburones bancarios que desde hace meses aparecen en torno a Barclays con intención de devorarlo, como es el caso de Bank of America. Experiencia para torear en estas plazas o similares no le falta a Marcus Agius, nacido en 1946, y educado en las universidades de St. George, en Cambridge en Ciencias y Economía y con un MBA de la escuela de negocios de Harvard. Durante más de treinta años ha trabajado en el banco de inversiones Lazard, donde llegó a ser vicepresidente de la entidad y presidente de su sede en Londres. Por si estos antecedentes propios no eran suficientes, está casado con la hija de Edmund Rothschild, Katherine, posiblemente la familia de banqueros británicos más conocida, y de las más ricas, del mundo. Con estas mimbres y su lema de para tener diversión hay que sentirse orgulloso de los negocios con los que se consigue el dinero -siempre por ese orden: diversión, negocio, dinero- a nadie le debe extrañar que si cuaja la fusión con ABN Amro, Agius esté dispuesto a hacer algunas concesiones importantes. Entre ellas, sería la de fijar la sede del nuevo grupo financiero en Amsterdam, en lugar de en Londres. Las razones son contundentes. Por un lado, se ganarían la confianza de los holandeses, y, por otro, se ahorrarían mucho dinero en impuestos. Hay que recordar que la mayor parte de los beneficios se obtendrían de mercados emergentes con fuertes crecimientos e impuestos muy bajos, según publicaba el pasado viernes el diario Financial Times De hecho, ya Barclays obtiene la mitad de sus beneficios fuera del Reino Unido y, sin embargo, paga por ellos la mitad de impuestos de los que tiene que abonar en ese país. Si fija la sede en Amsterdam, seguirá pagando los mismo impuestos que ahora en el Reino Unido, pero todo lo que genere fuera se regirá por las leyes holandesas, que permiten a las compañías con sede en los Países Bajos evitar los impuestos empresariales por beneficios conseguidos en el exterior si traen a Holanda dividendos de las operaciones realizadas fuera del país. Es decir, las tres líneas de su lema: diversión, negocio, dinero. La cruz de la moneda para Barclays saltó el pasado miércoles a la opinión pública, cuando la televisión estatal británica divulgaba un reportaje en el que se revelaban las graves conductas y abusos tanto en su servicio telefónico al cliente como en las propias sucursales de la entidad. El reportaje estaba realizado con una cámara oculta por una periodista de la cadena de televisión, que se había infiltrado como empleada en el servicio telefónico de atención al cliente, así como en una oficina de Barclays. La periodista explicaba cómo los empleados se ven obligados a mentir y a estafar a los clientes para venderles productos bancarios para intentar alcanzar los objetivos marcados por el propio banco. Así, en el programa apareció un instructor que confesaba hacerse el tonto cuando los clientes se quejaban de las abusivas comisiones, y animaba a los empleados a que no dijeran toda la verdad Algunos de los empleados admitieron aplicar servicios con comisiones a cuentas bancarias de clientes sin que éstos hubieran aceptado o contratado dichos servicios. Además, un responsable de una sucursal admitía en un vídeo con cámara oculta que el coste para el banco británico por tener una cuenta en números rojos no supera los tres euros, y sin embargo, el banco cobra 45 euros por cada transacción realizada en esa situación. La ley británica establece que no pueden lucrarse con este tipo de cargos a sus clientes, algo que los propios bancos admiten. Al día siguiente de la emisión del programa, una fuente de Barclays aseguraba a Efe que no aprobaba esos comportamientos y que investigará los hechos para tomar las medidas necesarias. El banco tampoco ha dudado en disculparse ante los clientes que aparecen en el vídeo, al margen de que, dicen, intentarán ponerse en contacto con ellos. ¡Qué menos! EN DEFENSA DEL EURO a Unión Europea cumple hoy cincuenta años y el euro solo tiene cinco. Pero se ha convertido en un valor tan seguro que en estos momentos es la moneda más fuerte y estable del mundo. Irresponsablemente, algunos políticos han empezado a hacer demagogia con ella y no puede extrañar que sea en países como Francia o Italia, donde necesitan más que nadie las reformas. La realidad es que sus problemas no están en una moneda más o menos fuerte, sino en la ausencia de flexibilidad y de competitividad. ¿Qué está alto respecto al dólar? Pues eso no ha sido un problema para que los alemanes vuelvan a ser el primer país exportador, y creciendo. Alguna diferencia tiene que haber entre la economía alemana con la italiana para que los primeros estén recuperando su posición de locomotora y los segundos soñando con volver a los tiempos en los que hacían trampas devaluando la lira para creer que exportaban más, cuando lo que hacían era importar déficit. Una moneda como el euro es garantía de estabilidad, de facilidad de uso en los mercados financieros y de abundancia. A nadie le puede extrañar que muchos otros países fuera de Europa estén utilizando el euro como moneda de reserva. Tal vez se puede decir que se trata de un efecto de su propio éxito o sencillamente del sentido común. El euro fuerte nos ha ayudado a superar los vaivenes del precio del petróleo y aunque el crudo siga cotizándose en dólares, hay países productores como Rusia que se han convertido prácticamente en un apéndice de la zona euro. Con un crecimiento del sesenta por ciento anual del comercio en internet, el euro es imprescindible. Antes aceptábamos la locura del cambio de moneda y las comisiones porque nos parecían naturales, puesto que no habíamos conocido otra cosa, pero ya sería inaceptable para todos volver a aquellas prácticas ridículas y abusivas. Hoy que celebramos los primeros cincuenta años de la UE hay que decir que el euro es sencillamente el mejor producto de la idea europea. Pruebe a pensar cómo sería la vida sin el euro, Sencillamente un desastre. L Si fructifica la fusión, Agius colocaría a Barclays en el quinto o sexto puesto de la banca mundial Algunos empleados admiten que cargan comisiones a clientes por servicios que éstos no han solicitado