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42 INTERNACIONAL DOMINGO 25 s 3 s 2007 ABC Cerco al tirano de Zimbabue Mugabe cumplirá 27 años en el poder el próximo 18 de abril, día de la independencia del país. Pero se le están acabando los trucos antiimperialistas para granjearse la simpatía de sus compatriotas POR GERARDO GONZÁLEZ CALVO SERVICIO ESPECIAL MADRID. Christopher Dell, embajador de Estados Unidos en Zimbabue, ha reaccionado a la amenaza de expulsión de los diplomáticos occidentales lanzada por el gobierno de Robert Mugabe, sin los circunloquios propios de su cargo: Robert Mugabe es un dictador despótico. Está acorralado y él lo sabe. Cada vez que se encuentra arrinconado, intenta radicalizar la situación para salir adelante Estas declaraciones las realizó pocas después de que el ministro zimbabuense de Asuntos Exteriores, Simbarashe Mumbengegwi, convocara a los embajadores europeos para anunciarles que podía expulsarles del país por injerencia en los asuntos internos del país Dos días antes había sido el propio Robert Mugabe el que acusó a las embajadas occidentales en Zimbabue de colaborar con la oposición para derribarle. Esta reacción del gobierno de Zimbabue está directamente relacionada con una manifestación en Highfield, un barrio de Harare. La convocaron como una vigilia de oración varios movimientos cristianos, para protestar por la carestía de vida y la inseguridad. En esta manifestación participó el partido de la oposición, el MCD (Movimiento por el Cambio Democrático) con su dirigente Morgan Tsvangirai. La represión de la policía fue brutal: disparó contra los manifestantes, hubo un muerto y Tsvangirai y otros 49 miembros de su partido fueron detenidos y apaleados. Todos ellos tuvieron que ser ingresados en un hospital. El líder de la oposición sufrió una herida en la cabeza y quedó con la cara tumefacta; Lovemore Madhuku, presidente de la Asamblea Nacional Constitucional, fue también golpeado en la cabeza y en un brazo. Varios policías causaron destrozos en la sede del Congreso de los Sindicatos de Zimbabue. Esta represión contra la oposición y los sindicatos ha sido duramente condenada por la ONU, por la Unión Europea y por Estados Unidos. Hasta Sudáfrica, que suele ser bastante complaciente con Robert Mugabe, pidió al gobierno zimbabuense que respete el Estado de derecho, así como los derechos de todos los zimbabuenses y de los dirigentes de los partidos políticos. Las acusaciones de la comunidad internacional no parecen haber impresionado a Robert Mugabe, quien ha anunciado que volverá a presentarse a las elecciones presidenciales previstas para 2008; miembros del gobierno desean hacerlas coincidir con las parlamentarias de 2010. Robert Mugabe, que lleva en el poder desde la independencia del país, en 1980, tiene actualmente 83 años. No es la primera vez que Mugabe reacciona brutalmente contra quienes se atreven a cuestionar su autoridad o sus deseos. En el año 2000 convocó un referéndum para reformar la Constitución, lo perdió y desencadenó la persecución contra los granjeros blancos, a los agraria, pero planificada, para que no se resintieran las cosechas de maíz y de tabaco, ni la producción ganadera. Pocos años antes, Zimbabue exportaba maíz, una vez cubiertas las necesidades internas. Las mala política económica está alcanzando límites insoportables. Hay un 80 por ciento de paro y la inflación supera el 1.700 por 100. Para hacer frente a esta catástrofe hiperinflacionista, el Banco Central de Harare ha emitido nuevos billetes de 50.000 dólares zimbabuenses (unos 200 dólares americanos) El llamado zim dollar (dólar zimbabuense) tenía prácticamente una paridad con la libra esterlina en el año 1980. Hoy el cambio oficial está a 498 por un dólar americano y en el mercado negro se pagan hasta 12.000. En medio de esta penuria económica, ha ido creciendo exponencialmente la corrupción. En estos momentos a Robert Mugabe le queda muy poco margen de maniobra. El arzobispo católico de Bulawayo, Mons. Pius Ncube, ha dicho: Ha llegado la hora. Tenemos que enfrentarnos a este gobierno, llenar las calles y exigir que este hombre deje el poder inmediatamente LA SOMBRA DE IDI AMÍN, BUFÓN Y SANGUINARIO Los ocho años y medio de gobierno del que fuera presidente de Uganda fueron un compendio de populismo y muerte G. G. CALVO La imagen de Idi Amín Dadá, presidente de Uganda entre 1971 y 1979, vestido de general, ha aparecido de nuevo ante nuestros ojos con la guerrera llena hasta rebosar de medallas y condecoraciones, gracias a la película El último rey de Escocia Este hombrachón descomunal, histriónico hasta el paroxismo, cae casi simpático por la soberbia interpretación de Forst Whitaker, con la que obtuvo el Oscar a la mejor interpretación. Los guionistas han mostrado sus dotes populistas, pero han olvidado anécdotas chocantes o deleznables, como ser transportado en una especie de silla gestatoria por varios ciudadanos británicos, la participación directa en el asesinato del arzobispo anglicano Janani Luwun en febrero de 1977, sus planes estratégicos mostrados a los otros presidentes africanos para invadir Sudáfrica durante la celebración en Kampala de la cumbre de la OUA (Organización para la Unidad Africana) en 1975, y también su salida de Uganda el 11 de febrero, después de ser derrotado por el Ejército tanzano, a pesar de contar con el apoyo militar de Libia, donde se exilió antes de trasladarse a Arabia Saudí. Se lee en la pantalla, al final de la película, que durante sus ochos años de terror asesinó a 300.000 personas. El actual presidente de Uganda, Yoweri Museveni, duplicó la cifra durante su primera intervención en una cumbre de la OUA, donde llegó a decir que los gobernantes africanos no tenían autoridad moral para denunciar el apartheid en Sudáfrica porque no habían rechazado los crímenes de Idi Amín. Los ocho años y medio de gobierno de Idi Amín fueron un compendio de lo populista y lo sanguinario, bien aderezado con chascarrillos cuarteleros. En ese mismo período fueron jefes de Estado, Jean- Bedel Bokassa en la República Centroafricana, a la que convirtió en imperio; Francisco Macías en Guinea Ecuatorial; Mobutu Sese Seko en Zaire, y Sekou Touré en Guinea- Conakry. Condena internacional Robert Mugabe EPA que expropió las tierras para repartirlas entre los veteranos luchadores por la libertad Esta expropiación visceral y alocada, que provocó varias muertes de granjeros y el incendio de algunas granjas, ha sido la causa de la caída en picado de la producción agrícola, sobre todo de maíz. Nadie cuestionaba que en Zimbabue era necesaria una reforma Miles de muertos AP Otro obús en la Embajada española en Congo El embajador español en Congo, Miguel Fernández Palacios, regresó ayer a la embajada (en la imagen) para examinar los importantes daños producidos el jueves por un obús, pero no pudo entrar porque los artificieros se lo impidieron ya que tres plantas más arriba, en la azotea, hay otro proyectil sin estallar. Ayer llegaron de España seis geos con la misión de proteger la Embajada.