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ABC DOMINGO 25 s 3 s 2007 Zapatero abre un nuevo proceso s El chantaje de De Juana ESPAÑA 17 La dirección de ETA estuvo a punto de expulsar a De Juana antes de volar la T- 4 Finalmente decidió mantenerle para amortizar su chantaje particular al Gobierno y para no dar muestras de división en el colectivo de presos J. PAGOLA SAN SEBASTIÁN. El comité ejecutivo de ETA pensó el pasado invierno, cuando diseñaba la voladura de la T- 4, expulsar de la banda al preso José Ignacio De Juana Chaos, tras acusarle de indisciplina por haber emprendido la huelga de hambre sin consultarlo a la dirección y con el único objetivo de forzar una solución a su situación personal, a espaldas del colectivo, según aseguran a ABC fuentes de la lucha antiterrorista. Al final, los cabecillas decidieron no adoptar ninguna medida, entre otros motivos para no transmitir la imagen de disensiones en el colectivo de presos, que fuera interpretado como punto vulnerable por el Gobierno en pleno proceso de negociación. Al mismo tiempo, la dirección etarra dio la vuelta a la tortilla y el rebelde De Juana fue convertido en ariete de presión al Gobierno. De la indiferencia casi absoluta que el mundo proetarra que merecía De Juana se pasó a la fabricación de un nuevo héroe para chantajear al Gobierno. De hecho, en las calles del País Vasco en los meses de octubre y noviembre no había carteles del etarra, que ya acumulaba varios meses de huelga de hambre. Así, ETA movilizó a Askatasuna y Etxerat para que, a través de Gara emprendieran una estrategia orientada a denunciar la situación del ex miembro del comando Madrid como exponente de la política penitenciaria del Gobierno. Pero la consigna era, una vez cerrado el caso De Juana -con el abandono de la huelga, su fallecimiento o su traslado al País Vasco- pasar página cuanto antes para prevenirse contra un efecto dominó. A medida que De Juana acumulaba semanas de huelga de hambre, su actitud comenzaba también a ser un problema para la banda, que temía que otros reclusos le imitaran, aunque sin llegar tan lejos, y comenzara a resquebrajarse la tradicional disciplina que los cabecillas han impuesto en el colectivo. La postura unilateral de De Juana y, en concreto, la posibilidad de conseguir su objetivo, cuestionaba el papel de Askatasuna y Etxerat, dos terminales de ETA que prometen a los reclusos, a cambio de obedecer las directrices de los cabecillas, luchar por el logro de sus reivindicaciones. En noviembre, el proceso de negociación estaba bloqueado, pero el Gobierno y ETA estaban a la espera de mantener una nueva reunión que, finalmente, se celebró a mediados de diciembre. La expulsión del etarra del comando Madrid en un momento delicado del proceso aunque la intención de los cabecillas fuera aplicarla de forma secreta, hubiera contribuido a transmitir la imagen de tensión, división e incluso rebelión en el frente carcelario makos Una posibilidad que no gustaba a ETA, temerosa de que el Gobierno viera en el colectivo de presos Los abogados de De Juana le hicieron esta fotografía durante la huelga de hambre un punto vulnerable para la banda. Según la hoja de ruta que parte de Anoeta, la mesa de negociación que formarían el Ejecutivo de Zapatero y la banda debería negociar paz por presos El Gobierno, según estas fuentes, interpretó de forma calamitosa esta situación. En lugar de explotar las dudas en la dirección etarra, permitió que ésta se reforzara esculpiendo un mártir y un arma con la que más tarde le dobló el pulso. Probablemente, Josu Ternera Txeroki y compañía querían impedir en noviembre que se reprodujera lo ocurrido con Francisco Múgica Garmendia, Pakito y otros antiguos cabecillas, expulsados de ETA por criticar a la dirección. La medida fue secreta pero trascendió y la banda acusó a los traidores de Aralar de estar detrás de la filtración. Los políticos y los medios de comunicación airearon aquellas críticas y las interpretaron como una desautorización de Pakito y sus compañeros a la lucha armada Así las cosas, y a la vista de que la prolongación de la huelga de hambre de De Juana comenzaba a tener reflejo en sectores de la izquierda proetarra, ETA decidió dar un giro de 180 grados al problema De Juana para convertirlo en el símbolo De Juana Pero el caso De Juana además de haber provocado un agrio enfrentamiento entre el Gobierno y el PP, podría la banda cerrarlo en falso. Ha causado heridas en el colectivo de presos que podrían no cicatrizar. Si no rebelión, los expertos antiterroristas detectan en el frente de makos cuanto menos marejada de fondo que puede derivar en temporal. El propio De Juana debió conocer el malestar que su iniciativa provocó tanto en la dirección de ETA como entre los presos. En octubre, Gara publicaba una carta suya en la que intentaba justificar su huelga de hambre. Estoy seguro de que al tomar esta decisión no hago daño a nadie. Al contrario, si hay consecuencias beneficiosas, lo serán para todos. Y si son negativas, repercutirán únicamente sobre mí La misiva no elude el reproche a la dirección por sentirse abandonado a su suerte. ABC Detenido tras intentar arrojar pintura roja en la habitación del hospital de De Juana ABC SAN SEBASTIÁN. Un joven de 30 años de Barcelona fue detenido ayer después de que intentara arrojar pintura roja en la habitación del hospital de San Sebastián donde se encuentra el terrorista De Juana, que se recupera de su huelga de hambre tras aceptar el Gobierno excarcelarlo y trasladarlo desde Madrid al País Vasco. El suceso de produjo hacia las 12.45, cuando el joven se acercó a la habitación con un recipiente de pintura roja y trató de abrir la puerta, lo que fue impedido por los ertzainas que vigilan al asesino. El detenido, cuyas iniciales son L. R. A. forcejeó con los agentes y arrojó pintura contra la puerta, mientras gritaba asesino al terrorista. Tras ser reducido, fue trasladado a dependencias de la Ertzaintza. Los traidores La expulsión hubiera transmitido una imagen de tensión y rebelión en el frente de los presos etarras Iñaki va a su puta bola, como siempre La comunicación que un preso etarra, que cumple una condena superior a cien años, mantuvo con una amiga a principios del pasado mes de enero refleja el malestar que entre los reclusos etarras causó la huelga de hambre emprendida a sus espaldas por Ignacio De Juana Chaos: Iñaki va a su puta bola, como siempre. Por mis santos c. que se sale con la suya. Siempre ha sido así A su puta bola siempre. Siempre de duro, pero al final a su puta bola. Negociación bloqueada Lleva años sin querer saber nada de txapeos y la organización... Y los que estamos dentro... No hay c. de hacer lo que Iñaki. No sé si por la huelga o por lo que diga la organización. A mí Txikierdi me da por el culo. Pero luego está la organización... En otro momento, el preso parecía mostrar su desconcierto con la estrategia de ETA: Organización por aquí, organización por allá. Que toca parar, pues a callar, y se para. Que ordenan ekintzas (atentados) pues h. que haya ekintzas. Luego, la borrokada, somos los últimos en enterarnos En otro momento se refería, al parecer, al documento que supuestamente apoyó el colectivo de presos sobre amnistía y autodeterminación para dar forma de reivindicación política a los actos de protesta a los que fueron convocados en las cárceles el pasado febrero, y que concluyeron en fracaso. Ahora nos vienen con el papel ese. Joder, así, sin más, ¿cómo no lo vamos a apoyar. Para eso hemos luchado, por eso estamos en el mako Pero h. unos se van de rositas y el resto, moneda de cambio. Si hay independencia, a la calle, y si no... ¿Qué alternativa nos daban al papel? ¿Ponernos en contra de la dirección? total para nada. H. ¿qué importa nuestra opinión? ¿Se ha tenido en cuenta alguna vez?