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10 LA ENTREVISTA www. abc. es la entrevista DOMINGO 25- -3- -2007 ABC Para la izquierda, el patriotismo es algo arcaico y peligroso Max Gallo s Historiador y filósofo francés Cuando el primer ministro Jospin aceptó que el portavoz de unos criminales corsos negociase en su residencia, capituló. Lo más fácil es capitular ante terroristas que amenazan con matar POR J. P. QUIÑONERO PARÍS. Max Gallo quizá sea el historiador más popular de Francia. Su último libro, L âme de la France. Une histoire de la Nation (Fayard) revisa mil años de historia, para concluir que Francia se encuentra en una encrucijada decisiva para su destino. -Usted habla de un país víctima de una enfermedad del espíritu, la más grave, la de un pueblo que duda, que ha perdido la fe en su historia, su identidad nacional... -El origen de la crisis actual viene de muy lejos, de los años 30, del hundimiento trágico de 1940, cuando Francia descubre, por vez primera, que su identidad misma está amenazada y llega a dudar de su puesto en la historia. En 1969 comienza un capítulo de nuestra historia que yo llamo de incertidumbre, que no ha dejado de agravarse, con Mitterrand, con Chirac... Una parte importante del pueblo francés sufre profundamente, porque teme, con razón, que la nación pueda convertirse en un mero conglomerado de comunidades, etnias, regiones, partidos políticos... Hemos llegado a un momento en el que incluso la palabra nación se ha convertido en algo sospechoso. Se habla de países, de regiones, de provincias, de Europa, o del mundo. Raramente se habla de la patria. Patria es una palabra que ha comenzado a ser sospechosa, a la que se quiere cubrir con un manto de arcaísmo. ¿La crisis quizá tomó su giro po- -Pocos años más tarde, entre el fin del segundo septenio Mitterrand, el primer mandato presidencial de Chirac, y su cohabitación con el gobierno socialista de Lionel Jospin, estallaron definitivamente otros problemas, demográficos, culturales, religiosos, étnicos, regionales, que parecen llamados a cambiar la fisonomía histórica de Francia. ¿Cómo afectarán los nuevos comunitarismos al destino de Francia? -A lo largo de más de mil años de historia, Francia se forja a través de la relación cívica del hombre y el Estado, respetando unos valores comunes. Se trata de una forja muy diferente a la adhesión a una lengua, como el occitano, una cultura, una religión, o ésta o aquella pertenencia étnica. Hoy, la crisis de la nación favorece la crítica de la historia nacional, presentada como una historia de opresión. La ausencia de proyecto nacional, la duda y la crítica feroz contra la historia y la identidad nacional, refuerzan los comunitarismos regionales, étnicos y religiosos. -La izquierda francesa era internacionalista, y se transformó lentamente al europeismo. Para ella, el patriotismo y la nación era y quizá siga siendo, algo arcaico y peligroso. Lentamente, la derecha republicana asumió esas posiciones de la izquierda, por razones de fondo y para no ser confundida con la extrema derecha. A partir de ahí, durante los primeros años ochenta del siglo pasado, izquierda y derecha abandonan en Le Pen los símbolos de la patria y la nación. Al mismo tiempo, la extrema derecha era algo muy cómodo para Mitterrand y la izquierda: les servía para intentar neutralizar a la derecha republicana. A través de tal abandono, a través de esas trampas de baja política, se privaba a las clases populares de su primera propiedad cultural, que era la nación. trema derecha. ¿Cuál fue la parte de demagogia, cálculo político e indiferencia en ese terreno finalmente crucial? INMIGRACIÓN Para los inmigrantes, la historia de Francia comienza con ellos y culmina en que la nación es algo obsoleto sustituido por las regiones, Europa o la mundialización TERRORISMO -Quizá haya importantes diferencias de fondo entre los franceses que recuperan la memoria occitana y los franceses de raza negra y religión animista, o los franceses musulmanes que se sienten emparentados con la comunidad musulmana internacional. -Sin duda. Todas tienen en común la fragmentación de la antigua nación francesa. En el caso de los musulmanes, se plantean insondables problemas culturales. Ante el chantaje de las Brigadas Rojas o de ETA, socialistas y socialdemócratas no se atreven a afrontar con claridad esa realidad SÍMBOLOS En los años ochenta, izquierda y derecha abandonan en Le Pen los símbolos de la patria y la nación COMICIOS FRANCESES Los franceses tendrán que elegir entre una política fuerte como la de Sarkozy, o una política de miedo, de Ségolène o Bayrou bían que se instalaban en un país con una gran historia, anterior a su llegada. Y el deseo de mi familia era integrarse en esa gran historia. Los nuevos inmigrantes no quieren saber nada de esa gran historia de Francia, anterior a su llegada. En el mejor de los casos, piensan ser indígenas oprimidos por el ejército francés. Nuestro drama, desde Mitterrand y Chirac, es que el pensamiento oficial confirma a los inmigrantes en ese rechazo de Francia y su historia. Para esos inmigrantes, o hijos de inmigrantes, la historia de Francia comienza ahora mismo, con ellos. Ese proceso culmina con esta síntesis intelectual catastrófica: la nación es algo obsoleto, un arcaísmo pasajero, sustituido por las regiones, Europa o la mundialización. -Todo el esfuerzo hecho por la escuela de la III República, laica, gratuita y republicana, era el afirmar algo muy simple: hay muchas historias parciales pero, trascendiendo esas historias y memorias partidistas, o regionales, hay una historia común de Francia. Mirabeau decía: Antes de la Revolución, la Nación era un conglomerado mal constituido de pueblos desunidos Hasta los años 60 del siglo XX, la idea central es que había una gran historia nacional, que era la síntesis de todas las historias regionales, y que alcanzaba una síntesis que iba más allá de las diferencias entre izquierda y derecha políticas, unidas en el tronco común de la nación. -Esa fragmentación cultural culmina con la reescritura de muy diversas historias de Francia, étnicas, regionales, o religiosas, reabriendo conflictos guerra civilistas. lítico más llamativo durante el primer septenio presidencial de Mitterrand, cuando usted afirma que la mentira y la estafa se instalaron en el corazón de la República Fue entonces cuando los símbolos y los temas de la soberanía nacional se abandonaron a la ex- -La inmigración y la identidad de los franceses de origen norteafricano, raza negra y religión musulmana complica gravemente ese problema. -Sin duda. Yo nací en el seno de una familia que venía de Italia. Pero cuando mi abuelo y mi madre llegaban de su tierra, sa- -Cuando menos se acelera con la presidencia Chirac. En 2005, por ejemplo, Francia participa en la conmemoración de Trafalgar, de triste recuerdo para franceses y españoles, pero no se atreve a celebrar de manera solemne la batalla de Austerliz. Esa visión pos heroica de la comunidad nacional desemboca en la desnacionalización de Francia, considerada la historia común como una historia de opresores que cada cual combate desde su capilla ideológica o regional. Con unas consecuencias políticas bien presentes en la campaña electoral. Los negros franceses se han constituido en comunidad política propia, siguiendo el modelo de los judíos y los musulmanes. Vivimos un riesgo bien evidente de fragmentación pavorosa de la memoria nacional. De ahí que, más allá de mi simpatía personal por éste o aquel candidato, me sienta ¿Cuándo estallan en Francia esas batallas por el control político de las distintas memorias ideológicas o regionales de la historia nacional? satisfecho comprobando que dos candidatos, por lo menos, Nicolas Sarkozy y Ségolène Royal, han reinstalado el debate de la identidad nacional en el corazón de la campaña. -En el caso francés, esa amenaza se hizo realidad no sé si por vez primera en 1998, cuando el primer ministro de la República, Lionel Jospin, aceptó que el portavoz de unos criminales corsos, que habían asesinado a un prefecto de la República, en Ajaccio, negociase en su residencia oficial, en el palacio de Matignon. Era algo muy parecido a una capitulación. La admisión, en definitiva, del fin de los principios de la República, única e indivisible. Fue algo muy grave. Una suerte de -En ocasiones, la identidad nacional también está amenazada a través del terrorismo.