Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 23 s 3 s 2007 VIERNES deESTRENO 93 Show en cuerpo y Altman Hace cuatro meses que fallecía el eterno amotinado de Hollywood, Robert Altman, y ahora se estrena una película que presentó el año pasado en Berlín, El último Show con olor a postrera E. RODRÍGUEZ MARCHANTE La filmografía de Robert Altman está cerrada por los siglos de los siglos. Y en ella, esta película que hoy se estrena, A prairie home companion (titulada aquí El último show queda como broche, o mejor, corchete. Un musical que, visto mientras vivía Altman (hay que recordar que no es realmente película póstuma, pues se estrenó hace más de un año en Estados Unidos) tenía un indudable olor a las resinas del testamento. Su juego macabro con la idea de la muerte, su humor negro, los diálogos y picardías, la sensación profundamente crepuscular de la historia que cuenta y de los personajes que la pueblan... empezando por la misma esencia del argumento: un gran show en directo, el último programa de radio del mítico Garrison Keillor (guionista y uno de los protagonistas de la película) La película se rodó a capón entre tirones durante cinco semanas en el Fitzgerald Theatre de St. Paul, Minnesota, el mismo lugar en el que desde hace treinta y tantos años realiza su programa radiofónico Garrison Keillor. Cinco semanas en las que se (con) funde la radio con el cine, la realidad con la ficción y la música con el teatro. En ese terreno, Robert Altman siempre se movió con habilidad y sentido del ritmo y Tristram Shandy Gran Bretaña 2004 Género- -Comedia Director- -Michael Winterbottom Actores- -Steve Coogan, Rob Brydon, Keeley Hawes Winterbottom, mejor que nunca E. R. M. Nunca se está ante la última película de Winterbottom (ya ha hecho otra, o más bien otras, cuando tú las ves) y ésta, además, llega con cierto retraso, a pesar de que fue una de las grandes sorpresas del Festival de San Sebastián de 2005. El ecléctico y genial Winterbottom es en esta ocasión más cínico, ingenioso, moderno y gracioso que nunca al abordar su visita en plan libre a la obra de Laurence Sterne Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy Ataca la historia como desde el interior del propio rodaje, solapando realidad y ficción y las diversas tramas de dentro y de fuera. El texto es inteligentísimamente gracioso y mordaz; la imagen con que lo recubre Winterbottom es sorprendente y ocurrente, la interpretación de Steve Coogan es literalmente prodigiosa (es él mismo en el rodaje, es Tristram dentro de la película que se rueda, es también Rob Brydom y hasta un tío del protagonista... Entre las bromas y los pensamientos acerados de Shandy, se ofrece una visión del mundo del cine por dentro, tripas incluidas, tan espeluznante como hilarante (los piques del protagonista y el secundario de lujo) todo lo cual deja en la pantalla una rareza propia del siempre raro Winterbottom, pero mejor afinada que nunca. Altman, junto a tres de las actrices de El último show Meryl Streep, Lily Tomlin y Lindsay Lohan del show y algunas de sus mejores películas son reflejo, preámbulo o anuncio de ésta misma. Nashville Kansas City o The Company Lo que realmente sorprende de El último show es la capacidad que tiene el director, o la película, de escamotearle al espectador el terreno firme bajo su pie: nunca sabe cuando la ficción recubre a lo real, o viceversa. Garrison Keillor, el maestro de ceremonias, está lógicamente en su papel: es su programa de radio. Pero, de repente, las dudas asaltan: salen Meryl Streep y Lily Tomlin a escena y se marcan un country que te vuelve vegetariano, y no son ellas, sino las hermanas Johnson, Yolanda y Rhonda o las increíbles actuaciones de Wooy Harrelson y John C. Reilly, Lusty y Lefty, un par de vaqueros patanes con un ritmo de mil diablos, que sueltan sierpes y obscenidades por sus bocas y trazas... La confusión de todos modos se convierte en admiración al ver de lo que son capaces de hacer y deshacer los buenos actores, incluso aunque también sean estrellas (probablemente haya por ahí quien piense que, por ejemplo, Woody Harrelson es un tronco como actor, pero... ¡Dios Santo, está a años luz de lo que vemos cerca y, más o menos, aplaudimos! También es admirable el modo con el que resuelve la otra confusión: fiesta y funeral... Un show un musical lleno de ritmo, ironía y sentido del humor, que es en el fondo algo así como un réquiem, un velatorio, una larga comitiva fúnebre que saluda al cuerpo presente de un mítico programa de radio o de un mítico director de cine. Y aunque hecha trizas por el ritmo y el humor, la ABC Ficción y realidad melancolía es el perfume que exhala El último show y de lo que te impregna. Puro Robert Altman en fondo y forma, pero también con un cierto deje ¿provocado? ¿provocador? a aquel All that jazz de Bob Fosse, la viva metáfora del crepúsculo, del the end y de la pira funeraria, y en donde aparecía un personaje (Angelica, Jessica Lang) que aquí lo calca en cierto modo Robert Altman, en cuerpo y alma, en la Mujer Peligrosa que interpreta Virginia Madsen. Robert Altman nunca se dejó enjaular en ninguno de los géneros que visitó con su cine (y fueron todos, o casi) comedia o drama o western o cine negro... pero es curioso que su broche o corchete lo haya dejado con un musical, tal vez el género en el que mejor se ha expresado su voluntad disidente y su ansiedad de constructor de climas y estados de ánimo.