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ABC JUEVES 22- -3- -2007 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo 95 Descubierta la zona del cerebro en la que se resuelven los dilemas morales Antonio Damasio confirma el papel esencial que juegan las emociones en la formación de juicios JOSÉ MANUEL NIEVES MADRID. Todos nos hemos planteado alguna vez cuestiones parecidas, quizá en un juego de niños, o en algún desafío intelectual entre adolescentes, o incluso durante esas horas de meditaciones solitarias y nocturnas que la mayor parte de las veces no llevan a ninguna parte. Si yo supiera que mi mejor amigo es un asesino en serie y estuviera obligado a elegir, ¿qué haría? ¿sacrificarle o dejar que siga matando? O bien, si no pudiera evitar estrellarme con el coche y tuviera justo el tiempo de hacer una última y desesperada maniobra, ¿a quién atropellaría? ¿a un niño que está jugando solo o a un grupo de personas en el otro lado de la calle? No importa cuántas vueltas le demos al asunto. La respuesta correcta a esta clase de cuestiones, sencillamente, no existe. Y esto es así porque estos dilemas morales nos obligan a enfrentar sin remedio dos partes igualmente importantes de nuestra naturaleza humana: la tendencia al bien común y la dificultad para hacer daño voluntariamente a otra persona, especialmente si ésta pertenece a nuestro entorno cercano. Caltech, en California, la duda y los prejuicios de la mayoría desaparecen por completo en los individuos que presentan daños en una pequeña zona del cerebro, justo detrás de la frente, considerada el centro en el que descansan nuestras emociones, la corteza prefrontal ventromedial (VMPC) La elección más lógica, dicen estos individuos sin dejar lugar a dudas, es sacrificar una vida si ello conlleva el salvar varias más. El principal mérito del estudio, pues, es el de haber demostrado que las emociones juegan un papel destacado en la toma de decisiones que implican dilemas morales. Emociones bloqueadas Sin embargo, esta clase de decisiones se ven afectadas por el funcionamiento de una zona concreta del cerebro, que es precisamente el objeto de un estudio, publicado hoy por Nature, dirigido por Antonio Damasio, director del Instituto de Cerebro y Creatividad de la Universidad de California del Sur, en Los Ángeles, y premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica del año 2005. La mayor parte de las personas dudarían al verse atrapadas en una situación semejante a las descritas. No sabrían qué hacer o, incluso estando de acuerdo en la teoría, se mostrarían incapaces, a la hora de la verdad, de apretar el gatillo Sin embargo, según Damasio y sus colegas de las universidades de Harvard y Iowa, y del Daño cerebral Así, si ciertas emociones están bloqueadas, cualquier persona sería capaz de tomar esta clase de decisiones, sean acertadas o no, con una frialdad que la mayoría consideraría como poco natural. Los escenarios planteados a las treinta personas sobre las que se realizó el estudio (seis de ellas con daños en el VMPC, doce con otras lesiones cerebrales y doce perfectamente sanas) siempre incluían situaciones extremas, pero el dilema central en todas ellas era siempre el mismo: ¿Puede alguien sacrificar a un compañero, vecino o ser amado en virtud de un bien o beneficio superior A causa de su lesión- -explica Ralph Adolphs, uno de los autores del estudio- -estas personas presentan emociones so- Antonio Damasio en Oviedo, en 2005, tras recibir el premio Príncipe de Asturias CHEMA BARROSO ANATOMÍA DEL CEREBRO Lóbulo parietal Lóbulo occipital Lóbulo temporal Lóbulo frontal Microchips Cortex Prefrontal Ventromedial Cerebelo Los primates tienen un sentido incipiente de la moral Algunas especies animales presentan una sorprendente sensibilidad hacia los apuros y el dolor de sus congéneres. Así, se ha dado el caso de chimpancés, animales que no saben nadar, que han perecido ahogados en los fosos de los zoos al tratar de salvar a sus compañeros. Los biólogos coinciden en que este tipo de comportamientos son precursores del sentido de la moral. En este sentido, el primatólogo Frans de Waal, director del Living Links Center, de la Universidad de Emory, defiende que los principios de la moralidad subyacen en las conductas sociales de algunas especies de primates superiores. En el caso concreto de los chimpancés, De Waal considera que estos comportamientos pueden responder a una herencia ancestral común con el género humano. Sus argumentos están basados en más de cuatro décadas de observación de estos animales. Sostiene De Waal que las bases de la sociabilidad- -empatía, habilidad para asumir roles sociales, reciprocidad y apaciguamiento- -están presentes en los grandes simios. ABC Bulbo raquídeo ciales anómalas en su vida real. Han perdido la capacidad de empatía y de compasión Antonio Damasio, por su parte, asegura que en cualquiera de esas situaciones, la mayor parte de las personas sin ese daño cerebral específico acabarían destrozadas. Pero estos sujetos en particular parecen no tener conflicto alguno Nuestro trabajo- -apunta finalmente Marc Hauser, otro de los firmantes- -supone la primera prueba del papel que juegan las emociones en los juicios morales Sin embargo, añade Hauser, no todos los razonamientos de caracter moral dependen tan fuertemente de las emociones. Lo que resulta absolutamente sorprendente- -asegura- -es lo selectivo que puede llegar a ser este déficit. El daño del lóbulo frontal, en efecto, deja intacta la habilidad para resolver otras cuestiones morales aunque daña los juicios en los que existen este tipo de conflictos. Más información: http: www. uihealthcare. com depts med neurol ogy neurologymds damasioa. html