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34 INTERNACIONAL www. abc. es internacional JUEVES 22- -3- -2007 ABC Chirac da su apoyo electoral a Sarkozy y anuncia su cese en Interior el lunes Proclama que es normal que apoye al candidato del partido que yo fundé JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Jacques Chirac, presidente de la República, anunció ayer la salida de Nicolas Sarkozy de su gobierno, el lunes próximo, y confirmó su apoyo oficial al candidato conservador. Lo hizo sin entusiasmo frenético pero de manera franca y directa, con una puesta en escena muy bizantina, para intentar pesar en la recta final de la campaña, con dos enormes ladrillos de más de mil páginas, que son su testamento político y una pesada herencia para un ministro del Interior que todavía aspira a la ruptura Las formas de la salida del gobierno de Sarkozy habían sido objeto de una larga y dura negociación personal entre el ministro y el presidente. Ambos tuvieron que aceptar sofisticadas condiciones. Hasta muy última hora, Chirac había barajado la posibilidad de volver a presentar su candidatura a la reelección. Con habilidad no exenta de brutalidad, Sarkozy deshizo una tras otra las sucesivas operaciones de acoso y derribo dirigidas desde el Elíseo, hasta conseguir la rendición inconfesable. le su apoyo personal. Solo, acompañado de Bernadette y Claude, la esposa y la hija, algunas secretarias, y un batallón de consejeros en busca urgente de poltrona donde caer, a Chirac sólo le quedaba renunciar y presentar su apoyo a Sarkozy como una decisión natural. Es normal que apoye al candidato del partido político que yo decidí fundar hace cinco años, la Unión por un Movimiento Popular dijo ayer Chirac. Dos matices. La gran estrella internacional de la fundación de la UMP fue José María Aznar, antiguo amigo y aliado, finalmente enemistado por razones todavía mal estudiadas en detalle. Aznar lanzó una UMP con Alain Juppé como estrella ascendente. En aquel acto, el primer ministro español fue presentado como un modelo para Francia y para Europa Y quien pronunció aquella frase fue François Baroin, previsible sucesor de Sarkozy como ministro del Interior. Cinco años más tarde, Aznar y Chirac son enemigos; y la UMP tiene como candidato a Sarkozy, otro hijo- enemigo político. Consumada la operación salida de Sarkozy del Gobierno, Chirac la hace coincidir con el lanzamiento, mañana, de dos Chirac y Sarkozy coincidieron ayer en el homenaje a Lucie Aubrac, héroe de la resistencia frente a Hitler enormes volúmenes de mil páginas, cada uno, con sus discursos completos: Mi combate por Francia y Mi combate por la paz El presidente ha elegido la fecha del lanzamiento con el deseo expreso de pesar en la campaña con una herencia muy dura de llevar para el candidato para el que ha proclamado su apoyo. Quienes han leído los dos prólogos de esos volúmenes afirman que parecen escritos para un ya imposible presidente- candidato. Los prólogos a sus discursos completos son dos programas electorales, finalmente difuntos, convertidos en testamento político por la fuerza de las cosas, con dardos envenenados a la izquierda, la derecha y el centro. Chirac arremete contra el liberalismo político y económico, comparándolo una y otra vez con el comunismo, presentados como ideologías muertas y nocivas En Francia, ni siquiera la patronal se atreve a utilizar la palabra liberal para defender un proyecto económico. Y la izquierda socialista y comunista utiliza liberal como insulto definitivo. Sarkozy se guarda de hacer suya esa palabra y se limita a defender, con menos vigor que hace unos meses, un proyecto de ruptura que debe manejar con extrema prudencia, para no ser acosado desde su derecha nacionalista. En otro plano, Chirac se presenta como gran defensor patriótico del modelo social fran- Sarkozy comenzó por minar el campo enemigo, consiguiendo que la antigua guardia pretoriana de Chirac se pasara a su bando. Cuando Alain Juppé, el antiguo hijo político predilecto de Chirac, primer ministro fallido entre 1995 y 1997, anunció que apoyaba la candidatura de Sarkozy, Claude Chirac, la hija del presidente, dejó caer a sus íntimos: Estamos perdidos Semanas más tarde, Jean- Pierre Raffarin, primer ministro de 2002 a 2005, cruzó el mismo Rubicón. Sarkozy había ganado la batalla de posiciones. Dominique de Villepin, primer ministro en funciones, el más íntimo rival y enemigo de Sarkozy, terminó anunciándo- Minas al enemigo Tres candidatos y la batalla de la VI República PARÍS. Cuando François Bayrou, centrista, patina o no progresa en los sondeos, Ségolène Royal, socialista, y Nicolas Sarkozy, conservador, se enfrentan a primera sangre verbal sobre una hipotética reforma institucional, llamada a fundar una hipotética VI República. Es la última proposición de Ségolène, convencida que es necesario enterrar la fundada por el general De Gaulle entre 1958 y 1962. Si ella fuese elegida, la candidata socialista anuncia un proceso de reformas institucionales para adoptar y permitir la refundación del régimen el otoño próximo Sarkozy considera una locura tal proposi- ción, a treinta días de la primera vuelta electoral: Sería la vuelta a un régimen de impotencia, al régimen de los partidos, a una inestabilidad funesta para Francia Ségolène no sólo propone cambiar de régimen institucional. Si fuese elegida, ha prometido un nuevo referéndum nacional sobre el más o menos difunto proyecto de Tratado constitucional europeo, a renegociar Ante tal rosario de proposiciones, Sarkzoy denuncia la demagogia en estado puro, irresponsable Para él, Ségolène continúa su carrera hacia ninguna parte con unas proposiciones que está por ver que susciten entusiasmo popular. Bayrou rechaza de plano el proyecto de VI República, pero mantiene su propio proyecto de referéndum nacional sobre la todavía lejana Constitución europea.