Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 22 s 3 s 2007 LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M LA LOCALIZACIÓN DEL PISO DE LEGANÉS ESPAÑA 21 Estaba rodilla en tierra, se abrió una persiana y un hombre con barba me miró Uno de los primeros policías que llegó a Leganés relata minuto a minuto, sin contradicciones, esos sucesos D. MARTÍNEZ P. MUÑOZ MADRID. Sobre las tres de la tarde del 3 de abril de 2004 estaba almorzando con otros compañeros en un restaurante próximo a Canillas. Nos quedamos cerca porque esos días teníamos mucho trabajo. A esa hora, más o menos las tres, recibimos la llamada de nuestro jefe de grupo que nos dijo que fuéramos con urgencia a Leganés porque allí estaban activas unas tarjetas de teléfono relacionadas con el 11- M. Yo acudí con otro compañero y cuando llegamos lo primero que hicimos fue observar la zona. En esa operación detectamos varios coches policiales. Luego nos distribuimos y vimos que de un portal de la calle Carmen Martín Gaite salía un chico. Nos llamó la atención. Era alto, de unos 25 ó 27 años, delgado, atlético, vestía vaqueros y deportivas y portaba una bolsa verde color aceituna en la mano derecha. Se dirigió a unos contenedores de basura. La bolsa no la introdujo en ellos, sino que la dejó fuera, en el suelo. Luego retrocedió y pasó a un metro de mí, pero en lugar de regresar al portal de donde había salido, tomó la dirección contraria. El chico empezó a acelerar la marcha y nosotros le seguimos. De golpe, se puso a correr y nosotros también, pero él iba mucho más rápido. Entonces, le dimos el alto, pero siguió corriendo al tiempo que miraba hacia atrás, hacia donde estábamos nosotros. Luego, cruzó la vía del tren y lo perdimos Este relato tan detallado lo hizo el policía 74.693 ante el tribunal que juzga los atentados del 11- M. Fue uno de los primeros agentes en llegar al piso donde se suicidaron los terrorista y su testimonio compromete seriamente a Abdelmajid Bouchar, que consiguió huir. Como le perdimos de vista, volvimos andando a la finca de Carmen Martín Gaite y me acerqué al contenedor donde el chico había dejado la bolsa de basura. La cogí y la deposité Estado en el que quedó el piso de Leganés en el que se suicidaron los terroristas justo debajo del portal que luego explotó. Seguidamente, la metí en el maletero de un coche policial. No tuve ninguna duda de que era la misma bolsa de basura, porque me había fijado en el color- -verde aceituna- en su tamaño- -más grande que las restantes que había en el suelo- -y, sobre todo, observé que de la boca sobresalía una rama de dátiles. No tenía duda, era la del chico. La cogí porque la había dejado un hombre que había salido corriendo y para que la analizara Policía Científica Cuando acaba de cerrar la puerta del maletero, oí unas detonaciones que salían de un piso. Yo me quedé en la esquina del edificio y pronto empecé escuchar voces y cánticos. No sabía de qué piso salían, no sabía si los gritos eran de alegría o de dolor. No los entendía, por eso pensé que eran en árabe. Seguidamente hubo un silencio y los vecinos de la zona empezaron a asomarse a las terrazas. Yo, con la rodilla en tierra, me situé debajo de una ventana, mientras les hacía señales para que se metieran en casa; de pronto, se subió la persiana de una de las ventana, luego se bajo y continuación volvió a levantarse. Entonces miré hacia arriba y vi a un hombre con barba que se me quedó mirando. Luego volvió a bajar la persiana. Más tarde supe que el piso que buscábamos era precisamente el que estaba encima de mí. Se oían voces de unos cinco o seis personas Minutos más tarde, los policías empezaron a subir a los pisos y a llamar a los timbres para que los inquilinos abandonaron sus casas. Los geos llegaron una o dos horas más tarde. Cuando lo hicieron, con sus medios entraron en el edificio. Pasados unos diez minutos se oyó una pequeña detonación, luego hubo un tiempo de silencio y después se produjo la gran explosión. Fue tan intenso el humo que parecía un día de niebla. Fue entonces cuando nosotros entramos en la finca, íbamos pisando trozos de cadáveres, escombros y como se vio, gracias al haz de luz que emitía un helicóptero, también había pedazos de explosivos. Nos ordenaron que saliéramos de allí para que se quedaran sólo los JAIME GARCÍA Reconoció a Bouchar como el individuo que huyó del piso de la calle Martín Gaite Hubo una pequeña detonación; luego, silencio y después una gran explosión especialistas. Luego ya no volví a Leganés Durante su testimonio pidió al presidente que le cambiara de lugar porque le estaban poniendo nervioso algunas de las miradas de los procesados, Javier Gómez Bermúdez negó la petición. Tras el relato de lo que vivió el 3 de abril de 2004, el policía de la UCIE respondió a varias preguntas. Afirmó que en ningún momento vio que un coche rompiera el cordón policial; que las órdenes de entrar en la vivienda se produjeron una vez que se había registrado la explosión; que cuando llegaron a Leganés no sabían el piso que ocupaban los criminales y cifró en 20 los minutos en los que estuvo, junto a otro compañero, persiguiendo a Adbelmajid Bouchar, a quien sin dudar reconoció como el chico que pasó a un metro de él y dejó una bolsa de basura sobre las cinco de la tarde del 3 de abril de 2004.