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16 ESPAÑA Hacia un nuevo proceso s Un año del alto el fuego que no existió JUEVES 22 s 3 s 2007 ABC Mitin armado Exhibición de disparos en Oyarzun de la celebración del gudari eguna (día del soldado vasco) tres encapuchados leen en un acto convocado en Oyarzun un comunicado en el que expresan el compromiso de seguir luchando firmemente, con las armas en la mano, hasta conseguir la independencia La lectura la acompañan con siete disparos. Nuevo desafío Robo de armas en una empresa de Francia 23 de octubre. Un comando de ETA asalta una fábrica de armas en Francia y se apodera de 300 revólveres y 50 pistolas, además de munición. Era la confirmación de lo que ya se sabía, que la banda se estaba reorganizando, principalmente en territorio francés. Rodríguez Zapatero anunció consecuencias pero el proceso siguió abierto. Intento de desbloqueo Primera reunión oficial Gobierno- ETA bloqueo del proceso, delegaciones del Gobierno y ETA se reúnen, por primera vez en tiempos del alto el fuego permanente en Ankara. La banda insiste en pedir al gobierno impunidad para sus dirigentes y los de Batasuna, así como que cumpla los compromisos alcanzados en las citas previas de Oslo. 23 de septiembre. En vísperas 15 de diciembre. En pleno Con la siniestra mascarada de Oyarzun se cerró el verano ABC De la tregua- trampa a la farsa sin tregua El alto el fuego llegó tras una sucesión de fracasos de los terroristas s Sólo el advenimiento de Zapatero, un adanista convencido de sus poderes de resolución a través de un diálogo sin agenda ni finalidad conocida, permitió a los etarras salir del K. O. incluso la banda admitió en sus papeles que el político vasco era de los pocos que habían captado su idea desde el principio. Así que ETA prefirió no arriesgarse y la última entrega del juego de la tregua comenzó con cambio de título: la de hace un año quedó en alto el fuego indefinido Algunos análisis inteligentes- -naturalmente, desoídos- -coincidían en que semejante enunciado no obligaba prácticamente a nada a la banda, refugiada de hecho en esa situación- -alto el fuego a la fuerza- -desde mediado 2003. La astucia fue convertir la necesidad en virtud. Conviene recordar que el alto el fuego llegaba tras una sucesión de fracasos, terroristas y políticos, causa de gran desánimo y desconcierto en ese mundo. La eficacia policial, la presión judicial y la movilización política y social habían empujado a la banda al borde del abismo de la desaparición, y sin contrapartidas de ninguna clase. Sólo el advenimiento de Zapatero, un adanista convencido de atesorar extraordinarios poderes de resolución a través de un diálogo sin agenda ni finalidad conocida, permitió a los etarras salir del k. o. técnico al que les llevó la ilegalización de Batasuna, que provocó oleadas de indiferencia y satisfacción en la sociedad vasca, y la pavorosa constatación de que las policías españolas y francesas detenían comandos a mayor velocidad de los que podía crearlos. Así pues, ETA no dejó de matar para dar una oportunidad a la paz, sino porque las cosas nunca le habían ido peor. La conversión de esa impotencia en un gesto político es obra de intérpretes interesados en rematar el Pacto por las Libertades pactando con la banda, integrándola en la legalidad nacionalista y dejando fuera de juego al PP por muchos años, cubriendo de gloria a Zapatero el Pacificador. No es nada casual, sino todo lo contrario, que precisamente estos días, cuando el proceso pende de un hilo, se haya resucitado el perfil de Aznar el Guerrero, incluso posible criminal de guerra. Sin embargo, encolerizar al PP no traerá esa paz tan mentada. El error de partida, profundamente anclado en la ignorancia y la falta de escrúpulos, es olvidar que ETA también combatió a Franco sin tener el menor interés por la democracia, y que ahora pactará lo que le interese sin la menor intención de aceptar las reglas democráticas. Que el alto el fuego permanente no traía nada nuevo lo confirmó un mes después el atentado contra la ferretería de un concejal de UPN de Barañáin. La primera reacción de Rubalcaba fue advertir que la kale- borroka era incompatible con la paz inauguraba un estilo convertido en norma: declaración inicial muy enérgica e inmediatamente corregida por su contraria: lo que importa es la paz y nada más que la paz, fingida por la negación sistemática de los hechos. El Gobierno y sus corifeos han sostenido imperturbables, primero, que las denuncias de kale borroka y extorsión eran falsas o alarmistas, para admitirlas después aunque rogando su olvido en beneficio del logro superior de la paz: ¡un auténtico discurso de obispo vasco! En Barañáin quedó inaugurado el socorrido recurso al accidente y el incidente aislado que culminó, sin el menor rubor, cuando Rubalcaba calificó Carlos Martínez Gorriarán Durante los meses previos a la invasión y derrota de 1940, los franceses llamaron drôle de guerre (guerra de broma) a los intercambios de disparos con los alemanes en la línea del Rin. Bélgica se declaró neutral, y algunos esperaban pactar un acuerdo con Hitler que les evitara la guerra en serio. Todos sabemos, al menos fuera de La Moncloa, cómo acabó la ilusión. Desde que ganó las elecciones, el zapaterismo mantiene con ETA su drôle de guerre el espejismo de que minimizar el intercambio de disparos permita un pacto. La banda no es la wehrmacht pero sus ambiciones de poder e imposición no son menores que las nazis. Para sus fines, valen lo mismo atentados y treguas que guerras de broma, como aquella mascarada del monte Arritxulegi el pasado septiembre. Zapatero dijo entonces que mantenía intactas sus esperanzas. Ahora sabemos que sus esperanzas también son a prueba de bomba. El sintagma tregua indefinida sin concesiones salió malparado del intento de 1998, cuando Jaime Mayor Oreja osó denunciar que el rey estaba desnudo: la tregua era en sí misma una trampa. Hubo muchos abucheos del respetable, deseoso de tranquilidad, pero Antes del alto el fuego Todo por la paz Zapatero fue al lugar del atentado a los cinco días del 30- D J. GARCÍA