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28 ESPAÑA MARTES 20 s 3 s 2007 ABC El Grupo Socialista tendrá que debatir la despenalización de la eutanasia Tras el caso Echevarría un diputado de Los Verdes aspira a que se apruebe una enmienda a la reforma del Código Penal S. N. SEVILLA. El diputado de Los Verdes adscrito al Grupo Socialista en el Congreso, Francisco Garrido, propondrá a la dirección de su Grupo Parlamentario acordar la redacción de una enmienda a la reforma del Código Penal, que actualmente se tramita en la Cámara Baja, para abordar la despenalización de la eutanasia activa voluntaria. Garrido defendió que el caso de Inmaculada Echevarría, que falleció el pasado miércoles en el Hospital San Juan de Dios de Granada al serle retirado el respirador artificial que la mantenía con vida, como pidió por escrito el 21 de noviembre, hace más necesario que nunca abordar la eutanasia activa voluntaria. En su opinión, la enmienda debe ir orientada a eliminar del Código Penal los artículos relativos al suicidio asistido aprovechando la amplia reforma que debate las Cortes sobre esta ley orgánica para abordar con posterioridad una ley específica que regule la aplicación de la eutanasia activa voluntaria, informa Efe. Garrido defendió que las razones de inoportunidad argumentadas por el PSOE al inicio de la legislatura para no abordar la despenalización de la eutanasia no existen en este momento ya que puso de manifiesto que el caso de Inmaculada Echevarría ha evidenciado el apoyo mayoritario de la sociedad a este tipo de medidas. Nos parece muy bien que se haya resuelto el drama de Inmaculada Echevarría, porque obligar a alguien a vivir en condiciones que le resultan indignas e insoportables constituye un grave atentado a la libertad del individuo señaló Garrido, que censuró el miedo del presidente de la Junta, Manuel Chaves, y de la consejera de Salud, María Jesús Montero, a hablar de eutanasia pasiva voluntaria en este caso. A su juicio, el caso de Inmaculada Echevarría ha descubierto a obispos fundamentalistas, cada día más cercanos a la extrema derecha, y a políticos asustadizos, que encubren la palabra real de eutanasia pasiva para hablar de ensañamiento terapéutico cuando lo que había era el mantenimiento artificial de la vida contra la voluntad de la persona El líder andaluz de Los Verdes recordó- -según recoge Ep- -que su partido ya promovió en la anterior legislatura una proposición no de Ley en el Parlamento andaluz defendiendo la legalización de la eutanasia, que luego se moderó para instar a la Junta a abordar la regulación de una Ley de Declaración de la Voluntad Vital Anticipada que, en su opinión, es lo que se ha aplicado de alguna manera a Inmaculada Garrido, que está esperando una respuesta del PSOE a su propuesta, reconoció la difícil situación de su organización en el seno del Grupo Socialista, una situación que tendremos que reconsiderar en las próximas semanas, advirtió. En este sentido, criticó el sistemático ninguneo del PSOE hacia las posiciones de Los Verdes y denunció que los nacionalistas son los que imponen la agenda política en el Parlamento. Por otra parte, según informa Servimedia, la Federación Española de Asociaciones Pro- vida instó ayer a los poderes públicos y a toda la sociedad a proporcionar a todos los enfermos un cuidado integral a todos los niveles de su enfermedad, para tratar de evitar así situaciones como la vivida por Inmaculada Echevarría. La presidenta de esta organización, Alicia Latorre, apuntó que: Lo que demandamos es una ayuda psicológica real para que estas personas que se encuentran en situaciones muy duras encuentren un sentido a sus vidas, y se sientan acompañadas y queridas sentenció. A esto, añadió que la solución nunca puede ser eliminar al paciente, ni directamente ni retirándole los medios ordinarios y necesarios para la vida Juan Muñoz, ayer, en el claustro del seminario diocesano de Barcelona Un cura de raza A sus 33 años, en la edad de Cristo, Juan Muñoz se ha convertido en la primera persona de etnia gitana que es ordenada diácono de la Iglesia católica en Cataluña. Y en los próximos meses será el primer sacerdote gitano catalán. A la fe llegó tras muchos obstáculos TEXTO: JANOT GUIL FOTO: YOLANDA CARDO BARCELONA. Ocurrió el pasado domingo por la tarde, en la capilla del Seminario de Barcelona, en la capital catalana. Durante la celebración del Día del Seminario, el arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, ordenó a tres nuevos diáconos que en próximos meses serán nombrados presbíteros: Gabriel Carrió, Carles de la Fuente y Juan Muñoz. Pero la noticia, más allá de sembrar futuros sacerdotes en tiempos de sequía de vocaciones, la encarnó un solo hombre, Juan Muñoz, quien en la edad de Cristo, a sus 33 años, se convirtió en el primer diácono de etnia gitana nombrado en Cataluña. En breve culminará su gesta con el honor de ser el primer sacerdote católico gitano en tierras catalanas y el segundo de toda España, según confirmó él mismo a ABC. Sólo hay un sacerdote católico de etnia gitana en toda España: Antonio Heredia, de la archidiócesis de Granada sentencia Muñoz, al que la ordenación como diácono le ha llenado de gozo... y de responsabilidad Además, el buen azar quiso que su nombramiento coincidiera con el décimo aniversario de la beatificación de Ceferino Jiménez, apodado El Pelé el primer beato gitano de la Iglesia Católica. Precisamente, Muñoz quiere participar en el peregrinaje que la diócesis de Barcelona realizará a Barbastro (Huesca) ciudad natal del Pelé el próximo 4 de mayo. La de Muñoz es una vocación a contracorriente, una semilla que brotó en campo casi yermo. Pese a su entorno familiar, pese a sus amigos; incluso pese a su etnia, se diría. La gran mayoría de la comunidad gitana creyente ha optado por abrazar la fe protestante, concretamente el evangelismo pentecostalista, una atracción que Muñoz justifica por la complicidad a la hora de concebir la liturgia como una ceremonia más animada con un mayor protagonismo de la música. En su barrio de La Mina de Sant Adriá del Besós (Barcelona) a menudo famoso por las malas condiciones socio- económicas de algunos de sus habitantes y estigmatizado por la gran presencia de gitanos, Juan vio despertar su vocación a los 12 años. Una monja me habló de Jesucristo cuenta, y quedó impresionado por la figura del redentor. Pero de aquí hasta el seminario fue un tortuoso camino. A sus padres, católicos no practicantes les costó mucho aceptar que un hijo renunciara a darles descendencia en favor del celibato. Sus amigos, tampoco lo entendieron. Contra unos y otros tuvo que luchar admite Juan, y resume su suplicio con una confesión. Llegué al punto de tener que ir a misa a escondidas se lamenta, con ánimo de perdón. Ir a misa a escondidas Apoyo para los terminales