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8 OPINIÓN MARTES 20 s 3 s 2007 ABC REVISTA DE PRENSA CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid Por fax: 913 203 356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. Juan Pedro Quiñonero Manifestaciones paralelas Volvemos a las dos Españas Como ciudadano español, percibo que la confrontación de los diversos sentimientos, ideas y valores de la ciudadanía se dirimen, de momento pacíficamente, en la calle, a través del derecho constitucional de manifestación como expresión civilizada, pero equivocada, del ¡y tú más! o ¡nosotros también somos muchos! No hace tanto, los españoles nos sentíamos orgullosos, ante el mundo entero, de haber llevado a cabo una modélica superación de nuestras diferencias ideológicas mediante el consenso y el acuerdo pacífico que desembocó en nuestra actual Constitución de 1978. Es más: este comportamiento colectivo fue ofrecido como modélico en la resolución de conflictos internos a otros países de nuestro entorno de influencia. Hoy eso se ha acabado. Se han resucitado fantasmas y realidades del pasado que pretendíamos superadas. Por lo visto, la herida se cerró en falso y sigue supurando. Cuando ¿todos? habíamos hecho borrón y cuenta nueva llega el señor Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno de todos los españoles, pero sin contar con todos los españoles con la ayuda interesada de algunos de los que contribuyeron, farisaicamente, a la concordia, y decide que hay que desenterrar el pasado para construir un futuro de justicia. Y en ésas estamos. ¡Como antes! Juan M. Sacramento Baglietto. Madrid LAS GARRAS FOLCLÓRICAS DE ZP as políticas territoriales y antiterroristas desentierran folclóricos mascarones de la España negra. En París, Jean Chalvidant publica en Chalvidant Info. un comentario muy agridulce que comienza por describir la guerra de las manifestaciones, sin olvidar lo esencial: El miedo es grande a comprobar que Zapatero incita al PSN a negociar un pacto de gobierno con los nacionalistas vascos de Nafarroa Bai, lo que significaría la integración deNavarra en unafuturacomunidad vasca ampliada, una de las reivindicaciones esenciales de ETA y los separatistas Tras esa incertidumbre de fondo, Chalvidanthabladel anacronismo de otras manifestaciones con pocas banderas españolas y muchas banderas republicanas o soviéticas, con retratos de Lenin y el Che Chalvidant concluye insistiendo en los riesgos de excesos sectarios agitando una serenidad pública malparada por sus dirigentes Al anacronismo interior se suma el folclore europeo. En París, Les Echos publica un largo análisis de Karl de Meyer sobrela coyunturaindustrialeuropea, afirmando que con todo el folcloredel patriotismo económico, José Luis Rodríguez Zapatero defiende a Endesa con todas sus garras nacionales Karl de Meyer considera folclórico un patriotismo económico calcadodelconservadurismonacionalista francés e instala a España en el bando de los estados víctimas de tropismos identitarios, encerrándose en el interior de sus fronteras nacionales convertidas en rémora contra las modernizaciones industriales europeas. El folclore español también se percibe amenazante para Woody Allen. En Londres, el Guardian publica una crónica negra de Mark Ravenhill, que afirma que la idea de rodar en España es francamente mala por una razón más omenos discutible: Woody Allen conocepocoy mal España. Y su folclore personal es indisociable de Manhatan. Por su parte, Clover Stroud da, en el Telegraph londinense, consejos, me temo, que un poco folclóricos: para descubrir Andalucía lo mejor es visitarla a caballo, cuidándose con fino, aceitunas y jamón serrano. L Los millones de ciudadanos que se han manifestado, primero en Madrid y luego en Pamplona, sumados a los que ya lo hicieron en las principales capitales, corresponden a la gente más civilizada y demócrata de nuestra sociedad. Éstas personas contrastan abiertamente con la pequeña contramanifestación proetarra en Pamplona y con la otra manifestación vociferante en Madrid, llena de banderas republicanas y de insultos a la oposición. El Gobierno, encabezado por Zapatero y De la Vega, no dice nada ni protesta por tales signos inconstitucionales. Tenemos una sociedad abierta en canal que es la antítesis de la sociedad abierta y democrática de la que hablaba K. Popper. El sistema democrático sólo es posible mediante la alternancia del centro- derecha moderno y del socialismo moderado, pero se hace imposible mediante alianzas fraudulentas con partidos radicales minoritarios. Salvador López de Aguirre Madrid Zapatero y sus ministros, especialmente Rubalcaba, están recurriendo al y tú más denunciando los supuestos beneficios penitenciarios a etarras durante legislaturas anteriores, sin señalar precedente alguno de trato de favor a ningún terrorista en huelga de hambre. Tanto ZP como el ministro del Interior han hecho especial mención del caso de Iñaki Bilbao Goikoetxea, Basur que, después de ser excarcelado en el año 2000, asesinó al concejal socialista Juan Priede. Esta excarcelación, como otras acontecidas entre 1996 y 2004, no fue decidida por el Gobierno de entonces, sino que fue resultado de las redenciones de penas por trabajo, contempladas en el Código Penal de 1973. El Gobierno de Zapatero recurre a la confusión sobre la base de mencionar tratos de favor anteriores. Aun cuando hubieran existido, algo que es totalmente incierto, no justifica la decisión política producto del chantaje que llevó a De Juana Chaos al País Vasco. Hay que recordarle al Gobierno que hay otra alternativa en política antiterrorista, fundamentada en el escrupuloso respeto a las víctimas y en la solidez del Estado de Derecho. Me temo que nada va a detener Zapatero pretende dormirnos a ZP en su política suicida en materia de terrorismo. Si continúa con la misma, le convendría tener presente que, cuando la ciudadanía vuelva a las urnas, tendrá en cuenta que España no merece un Gobierno susceptible de ceder al chantaje e incapaz de asumir sus responsabilidades. Parece que al actual inquilino de La Moncloa no le detiene la reacción cívica de millones de personas, que le están diciendo que no están dispuestas a transformar España a imagen y semejanza de sus intereses políticos. Por eso, las elecciones de mayo y las generales que vengan resultarán de una importancia crucial para todos. Despierten, amigos, porque con este señor que nos gobierna todo resulta ya una pesadilla inaguantable para nuestro país. José Antonio Tejada Molero Sevilla Pequeños ahorradores estafados El 9 de febrero de 2007 se dio a conocer, en rueda de prensa, que un 81,27 por ciento de los afectados de Forum y Afinsa tenían invertido 20.000 euros o menos. Por tanto, en la gran mayoría de los casos, los afectados son pequeños ahorradores. Entre ellos hay muchos mayores que depositaron los ahorros de toda su vida, logrados con mucho esfuerzo y renuncias, para asegurar la vejez. Estafar siempre es un delito, pero si los estafados son pequeños y humildes ahorradores, en muchos casos, personas mayores, el delito es mucho más grave y más despreciables quienes lo han cometido. La magnitud del desastre es mucho mayor de lo que piensa la sociedad española. Hay más de 400.000 afectados que depositaron allí sus ahorros, a los que deben sumarse sus familiares directos y los que dependían económicamente de ellos, que también sufren este grave problema. Deben tomarse medidas para ayudar a las víctimas de este desastre y para evitar, en el futuro, que grandes empresas con más de 25 años de historia y cientos de miles de clientes resulten ser, al fi- nal, un fraude. Esas empresas tan importantes deben estar controladas para evitar que acaben siendo una estafa que arruine el esfuerzo y el sacrificio de más de un millón de personas, la gran mayoría de ellas, pequeñas ahorradoras. Esto le podía haber pasado a usted, que está leyendo esta carta ahora. Nunca más otro desastre como éste. Narciso Colmenar Portavoz de afectados. Afaceuta Y si el nombre no existe todavía, o no es del todo descriptivo, hay que tomar las medidas de las cosas y darle un nombre que les caiga bien, como se confecciona un traje para un cliente al que no le sientan bien los modelos de percha. Porque hay que decirlo: el oficio de escritor se parece más al del sastre que al del cocinero. Esto viene a cuento del malestar que sentimos a la hora de aceptar ciertos calificativos para quienes se distinguieron por conductas específicamente inhumanas. En efecto. ¿Cómo llamar a los soldados USA de la prisión de Abu- Ghraib que se fotografían sonrientes, mejilla contra mejilla, junto al cadáver del iraquí por ellos mismos ejecutado? ¿O a los terroristas ibéricos que, hablando de la desgarradora congoja de sus víctimas, dicen que su dolor nos hace reír y sus lágrimas son nuestra risa ¿Canallas? ¿Asesinos? No exactamente. Semejante deformidad pide un buen sastre. Y Borges, que como nadie ha destacado en la alta costura de la palabra, nos da la solución al referirse a algún caso parecido: se trataba de un hombre minuciosamente vil... José Gallo Madrid Las cosas, por su nombre