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Lunes 19 de Marzo de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.333. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Un iraní en Beverly Hills Jimmy Delshad, un judío nacido en Irán y que al hacerse ciudadano de EE. UU. cambió su nombre de pila, es el nuevo alcalde de la localidad californiana, adonde muchos iraníes huyeron tras la revolución POR MERCEDES GALLEGO o es común que los gobiernos de Teherán y Tel Aviv coincidan en felicitar la elección de un alcalde estadounidense, pero Jimmy Delshad tiene ese raro privilegio. Este judío nativo de Irán, nacionalizado estadounidense en 1974, es el primer iraní en ganar una alcaldía en Estados Unidos. Se trata, nada más ni nada menos, que de la Beverly Hills, porque si alguien se dejó engañar por la serie de televisión al pensar que éste es un barrio dominado por adolescentes con cara de Barbie, se equivoca. El 26 por ciento de sus más de 33.000 habitantes son de origen iraní, la mayoría judíos, como Delshad, que celebró su victoria con un paseo por las sinagogas de la ciudad. Dado que se ha erguido con ella por sólo 2.579 votos, casi podría habérselo agradecido personalmente a sus votantes. Otros dos candidatos iraníes aspiraban a los dos asientos vacantes que se habían quedado en el consejo de cinco personas que gobierna la ciudad, y donde la alcaldía recae en el miembro más veterano, siempre que haya quedado entre los dos más votados. El nuevo alcalde era ya vicepresidente desde hace cuatro años. La comunidad de acaudalados iraníes se afincó en las colinas más famosas del país a raíz de la revolución islámica en 1979. Delshad, que se puso el nombre de Jimmy al hacerse ciudadano americano, no pertenece a esa oleada, sino que había llegado a Estados Unidos para estudiar en la Universidad de Minnesota, donde no había ni una chica judía con la que salir se quejó en una entrevista. Mejor que lo que vivía en Irán, donde dice que por ser judío era tratado como un ciudadano de segunda La ciudad de la que ahora es alcalde EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno HUMILLADAS L N Delshad, en los pasillos del ayuntamiento de Beverly Hills el día de la votación debe ser un sueño para él. No sólo abundan las sinagogas, con treinta y cinco mil judíos en todo Los Angeles, sino que las papeletas para su elección fueron impresas en inglés y en farsi. Tan profusa era la aparición de su lengua que cientos de ciudadanos llamaron al Ayuntamiento para quejarse de que parecía el menú de un restaurante iraní traducido al inglés Algunos ven en su elección una discriminación racial contra los otros candadidatos, pero Delshad insiste en que AP no ha ganado haciendo campaña por ser persa, sino por sus programas contra los problemas de tráfico, la conservación del agua y la incorporación de tecnología avanzada para el gobierno de la ciudad. Su papel será el de las ideas y el de hacer de mediador entre la comunidad persa y la anglosajona, porque el trabajo sucio quedará a cargo de un alcalde administrador que contrata el consejo. No se podía esperar menos de la ciudad de las palmeras y las mansiones. a sensación que tengo hoy como mujer es igual que la que tendría un alpinista que estuviera a punto de coronar la cima y justo en el último momento apareciera un helicóptero invitándole a que sortee por el aire los últimos peñascos, para después adjudicarse su piloto el mérito de la proeza. Intento borrar de mi memoria, la imagen de las escaleras del Congreso, donde un grupo de señoras llamaba feminista a nuestro Presidente (como si la igualdad fuera el logro de un hombre) con tal alborozo, yo diría que hasta con un cierto desmadre más propio de una despedida de soltera que de las puertas del Congreso, que aún estoy roja como los claveles que portaban. Recuerda esta Ley de Igualdad, a la de Violencia de Género, que da más problemas que soluciones, porque quiere arreglarlo todo por arriba. Es otra vez el helicóptero que viene a rescatarnos, y luego son mujeres las que caen al vacío. Se imponen las cuotas. ¿Llegará también la Ley a las universidades? Es decir, ¿la mitad de aprobados tendrán que ser mujeres aunque hayan suspendido? La prueba la tenemos en el Gobierno, donde no resulta difícil adivinar qué ministras están preparadas, y cuáles son de cuota. Qué bien nos iría si las sustituyeran por cualquier hombre o mujer a la altura de su cargo. Porque de eso se trata: de preparación. Con respecto al hombre, no tenemos ninguna minusvalía como para darnos plaza de aparcamiento en los consejos ni en ninguna otra parte. Somos mujeres y ya estábamos llegando por nosotras mismas. Ese aplauso al hombre que salía el otro día del Congreso es la mayor humillación que hemos recibido las mujeres en los últimos tiempos.