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80 DEPORTES Fórmula 1 s Gran Premio de Australia LUNES 19 s 3 s 2007 ABC Raikkonen abre con un monólogo Fernando Alonso fue segundo después de una mala salida y media carrera detrás de un gran Hamilton JOSÉ CARLOS CARABIAS ENVIADO ESPECIAL MELBOURNE. El espíritu de Michael Schumacher flotaba por los cuatro costados del parque de Melbourne. Su aura, esa leyenda del materialismo, del resultado por encima de cualquier otra virtud como el hechizo o la magia, presidía cada esquina de Albert Park. No estaba allí, fundido en rojo con Ferrari y su cavallino por primera vez en años. No hubo nadie que, para bien o para mal, recordase ayer que faltaba el siete veces campeón. Al alemán le gusta lo políticamente correcto, las buenas formas de la alta sociedad. Y terminada la carrera llamó a Raikkonen a través del móvil de Jean Todt, el supremo de Ferrari. El finlandés ha elegido otro estilo de vida, despreocupado, conduce y deja conducir. Cogió el telefonino levantó su vocecilla tímida para lanzar un par de digas y a la puerta del podio soltó el aparato en la mano de su jefe con ese deje indiferente que gasta. La línea era muy mala espetó el finlandés, que ayer abrió la temporada con un monólogo en las antípodas. La intención de Schumi, el asesor con mejor sueldo del deporte mundial (seis millones por descolgar el teléfono cuando le plazca) retrató la prueba, que hubiera sido un festín si no llega a ser porque del podio pendía la amenaza. Alonso, segundo, y Hamilton, tercero. McLaren vuelve de la mano del campeón y su efervescente cachorro. El sábado había enviado señales esperanzadoras para la fusión del talento latino con el rigor extremo del proceder británico. Alonso, segundo detrás de Raikkonen, en primera línea, con el escudo de Hamilton en el cuarto puesto. Posición dominante para asaltar la victoria si el finlandés corría más de la cuenta y el motor Ferrari crujía como un canapé. Un cuadro estimulante toda vez que el asturiano garantiza algo así como el 1- 0 en aquellas noches mágicas del Bernabéu y su miedo escénico, ahora perdidas en el baúl de los recuerdos. Alonso equivale a salida fulgurante, determinación sin límites, ese vendaval de aire fresco por la ventana en tarde bochornosa. Indianápolis en 2004, Malasia en 2006 y un largo etcétera forman parte ya del glosario de fetiches. Se agenció esa fama de lanzadera en 2004, cuando tenía 23 años y ganas de comerse el mundo en dos bocados. Lo hizo en repetidas ocasiones, siempre en el umbral de la cuarta línea. Y fue en Indianápolis donde casi se transportó del foso a los primeros puestos. Cuestión de talento y arrojo, se entiende, porque todos los pilotos deben encontrarse en la misma situación de alerta. Pese a la confianza en los mecanismos de su McLaren, Alonso salió mal en Australia. Lejos de Raikkonen, que prendió la mecha de su monólogo en ese instante, fue rebasado por Heidfeld y su compañero Hamilton. El alemán por afuera y El asturiano mostró un gran estado de forma al adquirir diez segundos sobre Hamilton en las catorce vueltas finales el inglés, por el hueco que se originó en el adelantamiento, descubrieron al Alonso experto que no arriesgó un milímetro para no comprometer su puesta de largo 2007. Pero ahí empezó a perder la carrera. La salida condicionó todo porque Raikkonen dictó un curso con el supersónico Ferrari que han puesto en sus manos y en las de Massa (empezó el último y acabó el sexto) y porque Hamilton se destapó. Un debutante en un equipo histórico aguantó 45 vueltas al mejor piloto del momento. El inglés mantuvo el pulso frente a Alonso, sin inmutarse, como si llevase ahí toda la vida. Los mejores augurios sobre el talento de Hamilton dejaron pequeña cualquier profecía optimista. Error para empezar Como un cohete Raikkonen arrancó el primero y así cruzó la línea de meta AP LO MEJOR La actuación de Ferrari, McLaren y el modesto Super Aguri Ferrari se encuentra un punto por encima en sociedad con Bridgestone; gran remontada de Massa; Alonso y Hamilton, en un ritmo muy constante; los japoneses se han soltado el pelo con el motor Honda 2006 LO PEOR Carrera plana, Honda y el accidente de Coulthard Poca emoción en general, una carrera sosa; Button y Barrichello, lánguidos; la mala salida de Alonso; Coulthard casi le vuela la cabeza a Wurz; Kovalainen se mostró muy inseguro en su debut con Renault Doblete de McLaren Eso sí, no conviene perder de vista que Alonso se escapó como un cohete (diez segundos en catorce vueltas) cuando le rebasó en la estrategia de la segunda parada, una maniobra que favoreció al español con el británico en el garaje y él rodando con muy poca gasolina. En contraste con la caótica carrera de 2006- -bólidos por los aires, amasijos de fibra de carbono, accidente de Schumacher, varios coches de seguridad, victoria de Alonso- Raikkonen rodó plácido en pos de su décimo triunfo y la llamada incompleta de Schumacher. El podio más joven de la historia, con Raikkonen, Alonso y Hamilton Kimi Raikkonen, Fernando Alonso y Lewis Hamilton reunieron ayer el podio más joven en la historia de la Fórmula 1. Los tres pilotos suman 75 años, 2 meses y 30 días y han rebajado en 8 meses la anterior marca de 75 años, 10 meses y 29 días, que habían sumado en el Gran Premio de Malasia de 2003 Kimi Raikkonen, el brasileño Rubens Barrichello y Fernando Alonso. El asturiano sigue siendo el más joven en subir a un podio, cuando lo hizo el 23 de marzo de 2003 en Malasia, con 21 años y 7 meses. Ayer su compañero Lewis Hamilton, que se ha convertido en el duodécimo piloto en subir al podio el día de su debut, lo hizo con 22 años 2 días y 11 meses, que no le sirven para estar entre los tres más jóvenes. Kimi Raikkonen estaba exultante también por haber recuperado el sabor de la victoria. No ganaba desde 2005, cuando se impuso en otoño en el Gran Premio de Japón, celebrado en Suzuka. Iñaki Rueda Velasco Ingeniero de control de Kovalainen APARCAMIENTO A 300 POR UN L a temporada de Fórmula 1 ha empezado en el otro punto del planeta y lo ha hecho en uno de los circuitos mas difíciles del Campeonato del Mundo. El trazado de Melbourne está situado en un parque de la ciudad y este es el único fin de semana que ve coches de competición. Los circuitos de hoy en día están diseñados para proporcionar la máxima seguridad a los pilotos y todo el agarre posible para el monoplaza. Pistas como la de Bahrein o Nurburgring están diseñadas por arquitectos dedicados a esto exclusivamente y están dotadas de asfaltos especiales que proporcionan una sujeción excepcional de los neumáticos. En Albert Park, cuando llegamos el jueves, el pavimento estaba muy sucio y conforme va pasando el fin de semana los coches van añadiendo goma al trazado. Por ello es normal que las vueltas de la sesión del viernes suelan ser unos cinco segundos mas lentas que en la carrera. Con el suelo del monoplaza a tan solo 50 milímetros del pavimento obstáculos que no presentan ningún problema para un coche de calle traen de cabeza a pilotos e ingenieros todo el fin de semana Las trazadas por curva se cambian con el fin de no pasar por los peores baches y las suspensiones se modifican para que el coche no se desestabilice mucho al pasar por estos. Hasta que no nos traslademos a Mónaco la Fórmula 1 no volverá a ver un circuito de calle, y hasta que no volvamos a Australia el año que viene los monoplazas no volverán a ir a 300 kilómetros por hora por un aparcamiento para vehículos convencionales.