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70 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos LUNES 19- -3- -2007 ABC Edgar Neville, entre luces y sombras El libro Una arrolladora simpatía de Juan Antonio Ríos Cataralá, retrata la trayectoria vital y profesional del autor durante su estancia en Hollywood, en los años previos a la Guerra Civil, y durante la posguerra, que vivió ya en España POR JULIO BRAVO MADRID. En su discurso de ingreso en la Real Academia Española, en 1983, José López Rubio reivindicó- -como venía haciendo desde tiempo atrás- -la existencia de otra generación del 27, formada por un grupo de autores que se expresaron a través fundamentalmente del humor, tanto en revistas como en el teatro y en el cine: en ella estaban, además del propio dramaturgo, Tono, Enrique Jardiel Poncela, Miguel Mihura y Edgar Neville. Éste último es el protagonista del libro Una arrolladora simpatía (Ariel) en el que Juan Antonio Ríos Cataralá reconstruye sus años en Hollywood y, fundamentalmenet, su trayectoria personal y profesional durante los años posteriores a la guerra civil, que Neville vivió ya en España. Una trayectoria que, según el autor, incluye desde las sospechas del bando nacional hacia su actividad diplomática durante los años de la guerra, hasta su labor como propagandista del mismo bando, pasando por su afiliación falangista o su admiración por Federico García Lorca. Edgar Neville (de cuya muerte, el 23 de abril de 1967, se cumplen el mes próximo cuarenta años) sigue siendo un creador en permanente estado de descubrimiento. Su obra humorística- -fue uno de los creadores de La codorniz literaria, teatral y cinematográfica son más que destacadas. Lo escribía Luis García- Jambrina en estas mismas páginas, con motivo del centenario del nacimiento de Neville: No fue, claro está, un genio universal, como Lorca o Buñuel, pero sí un magnífico escritor y un cineasta digno de mejor gloria. Tal vez no escribiera Poeta en Nueva York por cuyo manuscrito se nos cae la baba ahora, o no filmara una película tan inquietante como Un perro andaluz pero por esas mismas fechas publicó Don Clorato de Potasa una de las mejores novelas de vanguardia, y pieza clave en la renovación del humor español La producción teatral de Neville cuenta con obras como El baile Marramiau o La vida en un hilo (adaptada de una de sus películas) y en su catálogo cinematográfico figuran La torre de los siete jorobados Domingo de Carnaval El crimen de la calle Bordadores y ese singular documental que es Duende y misterio del flamenco En su libro, Ríos Cataralá trata de retratar a Edgar Neville, a quien describieron quienes le conocían como un hombre de arrolladora simpatía quiere explicar su personalidad y el contexto de su vida para explicar su actitud. Edgar Neville, como nos ha recordado Fernando Fernán- Gómez en su artículo El dandy en la taberna no es que estuviera enamorado de la vida, sino que la derrochaba con un refinado sentido del lujo. Lo hizo poco después de la guerra: Ya tenía perro, chalé, coche, piscina, amante, secretaria y mayordomo, cuando los demás teníamos café con leche Y mucho más cuando era un joven afortunado y hedonista que salía a la calle feliz y contento, como si me hubieran declarado inútil para el servicio militar La biografía de Neville, conde de Berlanga del Duero e hijo de un ingeniero inglés, tiene un antes y un después en el año 1928. Miembro del Cuerpo Diplomático, en aquel año se trasladó a Washington como agregado; durante sus vacaciones, Afortunado y hedonista Neville, con Rita Hayworth en Madrid en 1963 viajó a Hollywood. Había descubierto su vocación cinematográfica al ver El demonio y la carne Flesh and the Devil 1926) escribe Ríos Cataralá, que añade que no le fue mal en California. Nuevos y famosos amigos hasta entonces sólo admirados en las pantallas- -escribe- fiestas con cualquier motivo, excursiones a lugares popularizados por el cine, poco trabajo... Eran otros tiempos; cercanos todavía con su despreocupada posibilidad de lucir un esnobismo que en Espa- Neville, en el centro, con José López Rubio y Eduardo Ugarte