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ABC LUNES 19 s 3 s 2007 ESPAÑA 17 guir el castellano en Cataluña. Vendrell, por ejemplo, se permitió criticar a Rajoy en público cuando hace un año el presidente del PP comparó la obsesión del nacionalismo contra el idioma común de los españoles, proscrito hoy de todo ámbito oficial y educativo en Cataluña, con la persecución sufrida por el catalán en tiempos de Franco. Es esa veta, la del idioma perseguido pese a ser la lengua materna de al menos la mitad de los catalanes, la que ha permitido a Ciudadanos hacerse un hueco en el panorama político autonómico al cosechar votos de antiguos electores del PSC, pero también de los del PP. El Partido Popular pone a prueba en las municipales sus posibilidades de subir en las generales, también y muy especialmente en Cataluña, algo imprescindible para volver al poder. La crisis en Tarragona- -dos concejales del Vendrell han dejado el partido- -y la amenaza de que Ciudadanos se presente en Barcelona- -buscan candidato- -dibujan un panorama complicado para los populares. La trayectoria y el perfil de Alberto Fernández, dirigente sin complejos ante el nacionalismo, ofrece en el Ayuntamiento de Barcelona una opción de tranquilidad para las bases y electores del PP, pero cunde el temor a que la división interna sea un lastre para su candidatura. En 2003 logró subir un concejal y colocarse a sólo dos de CiU, principal partido de la oposición. Está por ver si la presencia de Ciudadanos perjudica más al PSC o al PP en los comicios de mayo. Panorama complicado Josep Piqué y su segundo Francesc Vendrell, en una sesión de control del Parlamento de Cataluña El problema del PP en Cataluña A dos meses de las municipales, Vendrell concita las críticas de los populares por los conflictos internos y la falta de respuesta al fenómeno de Ciudadanos POR A. C. FOTO YOLANDA CARDO MADRID. Con un panorama de general optimismo ante las próximas elecciones autonómicas y locales de mayo, por considerar positiva la gestión en casi todas las instituciones que controlan y porque la gestión de Zapatero puede jugar en contra del PSOE donde están en la oposición, en el Partido Popular preocupa por encima de todo la nota discordante que ofrece la formación en Cataluña, según fuentes del principal partido de la oposición. Los problemas de disciplina interna en el grupo parlamentario, la promoción por su propia cuenta de Montserrat Nebrera, independiente fichada por Piqué; la crisis en Tarragona y el protagonismo político y, sobre todo mediático, que no cesa, de Ciudadanos se suman estos días en el PP catalán cuando sólo faltan dos meses para que arranque la campaña de las municipales. Como al presidente del partido en la Comunidad, Josep Piqué, se le presupone el papel de conjugar un catalanismo moderado con los principios del centro derecha nacional propios de las bases del PP y el grueso de su electorado, recaen en buena parte las responsabilidades de las disfunciones en su segundo Francesc Vendrell, que tiene como misión el control interno y la respuesta diaria al fenómeno de Ciudadanos En el punto de mira de todas las críticas de los sectores tradicionales del PP por sus complejos ante el nacionalismo imperante, Vendrell también concita las quejas de la dirección nacional, donde se asume que Piqué insista en atraerse el apoyo de los electores más moderados de CiU con un discurso catalanista, pero no que se deje desasistidas a las bases que, a fecha de hoy, le han dado al PP los mejores resultados de su historia en Cataluña con un mensaje de centro derecha sin más que plantaba cara ante los nacionalistas, sobre todo frente al empeño de estos en perse-