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ABC DOMINGO 18 s 3 s 2007 Fórmula 1 s Gran Premio de Australia DEPORTES 103 Aznar en las carreras Visitó Albert Park con su yerno, Alejandro Agag, comió con Briatore y se reunió con Ecclestone JOSÉ CARLOS CARABIAS ENVIADO ESPECIAL MELBOURNE. Y de repente, Aznar en Albert Park. La vinculación de su yerno, Alejandro Agag, con la Fórmula 1 llevó al ex presidente español hasta este punto del planeta. Venía el día en las carreras tan en la línea de siempre- -profusión de caras guapas con el domingo a la vista, besos por doquier, saludos en plan qué tal fenomenal, lenguas muy largas, minifaldas muy cortas, monumentales nativas- -que José María Aznar pasó casi inadvertido en este negocio universal que es la Fórmula 1. Inadvertido, claro, menos para los españoles, una minoría en la colonia. Alejandro Agag es el propietario de los derechos de televisión de la Fórmula 1 para España y además socio de Flavio Briatore a través de la compañía Stacourt Limited. Ambos se reparten la sabrosa tarta que es ahora la F- 1 en España desde que Fernando Alonso es quien es. Y desde hace tiempo se especula que si Bernie Ecclestone (76 años, el hombre más rico de Inglaterra según se dice) llega a jubilarse algún día como supremo mandamás del invento, Flavio Briatore será su sucesor. Y con el magnate italiano, siempre va de la mano Alejandro Agag. Agag está casado con la hija de Aznar. Y ayer, yerno y suegro compartieron la mañana en el campo de golf de Albert Park transformado estos días en circuito. La visita fue casual, según comentó el ex presidente del Gobierno: No sabía ni que había una carrera, pero me llamó Alejandro hace unos días informándome y adelanté el viaje 24 horas Aznar se encuentra en Australia con el equipaje de los ex presidentes. Hombres influyentes en todos los sentidos y negocios que muestran la cara pública en actos, charlas o conferencias. El antiguo presidente del PP extenderá su estancia en el continente oceánico durante diez días, en los que tiene previsto entrevistarse, entre otras cosas, con el gobernador del estado de Victoria, la comunidad cuya capital es Melbourne. ¿Quién es el político que está con Briatore? preguntó un periodista brasileño. El ex presidente español llegó a Albert Park acompañado por Agag y se fue directo al campamento de Renault, donde manda Flavio Briatore, el socio de su yerno. Allí echó una parte de la mañana sin llamar en exceso la atención. Camisa azul clara de cuadros, pantalón beige, chaqueta oscura al hombro que el calor apretaba y esa media melena universitaria que ahora gasta. Los españoles se acercaron a saludarle, pero su primera presencia en un circuito de Fórmula 1 no movió los cimientos Aznar, a la derecha, cambia impresiones con Briatore del paddock acostumbrado a las caras famosas. Me parece un espectáculo impresionante dijo sobre lo que vio. Briatore invitó a comer a Aznar en las dependencias privadas del equipo francés y al cabo de media hora, la comitiva que parece destinada a suceder a Bernie Ecclestone al frente de la Fórmula 1 se dirigió al despacho del supremo como se le conoce al dirigente británico. Agag, Ecclestone y Aznar se perdieron por los entresijos del circuito australiano en una reunión de evidentes altos vuelos. Buen aficionado al deporte, seguidor de Alonso por la tele, Aznar hizo memoria para recordar su primer encuentro con el doble campeón del mundo. Creo que fue en 2003. ¿O en 2002? Alonso compartió entonces mesa y mantel con el presidente del Gobierno en aquellas rondas con deportistas muy de su gusto. Eran otros tiempos, cuando el asturiano buscaba patrocinadores. Ayer, sin embargo, el encuentro no se produjo. Al menos, a la vista de nadie. He venido a ver. No quiero molestar a Fernando dijo Aznar cinco minutos antes de la sesión de clasificación, en la que el español acabó segundo por detrás de Raikkonen. Sí saludó a Pedro Martínez de la Rosa, el probador de McLaren, con quien charló unos minutos antes de perderse por los pasillos del paddock junto a su inseparable Agag. ¿Nunca le ha tentado subirse a un coche y pilotar en un circuito? le preguntó alguien. -respondió- Yo ya he asumido demasiados riesgos en mi vida ABC No se vio con Alonso El ruido de los motores interfiere en el waterpolo El ensordecedor ruido de los motores de los bólidos de F- 1 molesta a los participantes en el Mundial de natación. Fundamentalmente a los que siguen el waterpolo, ya que las piscinas están a escasos metros del circuito de Albert Park. Menos mal que la organización fue previsora y repartió tapones gratuitamente entre los periodistas, fotógrafos y espectadores para que pudieran presenciar los entrenamientos sin quedarse totalmente sordos.