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88 CULTURAyESPECTÁCULOS DOMINGO 18 s 3 s 2007 ABC FLAMENCO La voz del agua Cante: Marina Heredia. Guitarras: El Bola y Luis Mariano. Piano: Fidel Cordero. Lugar: Teatro Calderón Fecha: 13- 3- 2006 Entre el cante y la canción MANUEL RÍOS RUIZ La granadina Marina Heredia tiene 27 años y acaba de estrenar su segundo disco, seis años después del primero, con el que despertó grandes expectativas entre la afición. Es una intérprete polifacética, pues en su trayectoria ha pasado por distintas etapas, desde actuar en grupos musicales, en el festival Espárrago Rock y en la ópera Amore de Mauricio Sotelo, a cantar atrás para bailar, en distintas compañías, hasta que alguien tuvo a bien contratarla para cantar alante Ahora, Marina Heredia, con su segunda grabación, La voz del agua se plantea un espectáculo en el que reúne cantes y canciones. Su recital se inicia con Tango de las ma- dres locas del inolvidable Carlos Cano. Y seguidamente se centró con una malagueña, rematada brillantemente por verdiales. A continuación, cuatro letras clásicas de soleá. Luego, bulerías y, con piano, tarantos. Cerró la primera parte con una canción atangada. En la segunda, en primer lugar, A tu vera para seguir por tangos y aflamencando por bulerías el poema Nunca fui a Granada También interpretó por bulerías el poema Illo y Romero de Bergamín, musicado acertadamente por El Bola. Marina Heredia, que recibió continuos y cerrados aplau- sos, se encuentra actualmente en una especial situación artística, está entre el cante y la canción española, con el añadido de interesarle el aflamencamiento de poemas célebres. Poseedora de excelentes cualidades flamencas, consideramos que es en los cantes, en los estilos afrontados ortodoxamente, con verdadero clasicismo, donde más luce y trasmite al aficionado. Línea interpretativa donde debiera incidir y cifrar su carrera profesional, intentando una superación que sin duda puede alcanzar y cuajar así en una cantaora de auténtica entidad jonda. CLÁSICA Juventudes musicales Obras de Monteverdi, Marini, Carissimi, Cavalli, Haendel y Piccini. Intérpretes. Hynes Smith, Meghnagi, Boncompagni, Sancho, Yoncheva, Domínguez, Watts, Czerniawski, Charbonneau, Sells. Les Arts Florissants. Dir. W, Christie. Lugar: Auditorio Nacional, Madrid El patrón Christie ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Abundan los tratados sobre el arte de la jardinería explicando la multitud de géneros. Entre ellos el jardín del cura o jardín del presbítero, muy floreado y cuidado; el jardín salvaje, lleno de flores naturales y aparente falta de manipulación; el inglés y el japonés, el rústico y el francés. A todos iguala la intención de ofrecer un espectáculo a la vista. Así, también William Christie quiso un día engalanar su propio territorio y en el año 2002 propuso la primera edición del Jardin des Voix academia para consolidar nuevas promesas vocales En la tercera convocatoria, 200 candidatos, y entre ellos el español Juan Sancho, han trabajado con especialistas en voz y escena, antes de lanzarse al mundo de la mano de su mentor para recorrer grandes escenarios de América y Europa. Quiere esto decir que Christie ha podado y ordenado las voces, las ha amoldado a su propósito estético. Una vez más ha demostrado que prefiere la hermosa monotonía de lo uniforme a la emocionante variedad de lo heterogéneo. Su jardín es impecable y casi sin repliegues. No es de extrañar. También como intérprete, Christie es inflexible, un francés (americano de origen) muy orgulloso de lo suyo. Por eso, tan llamativamente adapta a su idiosincrasia cualquier repertorio. Y por eso su Monteverdi es transparente, delicado, atildado antes intenso e intencionado. Pero importan las voces, sacrificando la sustancia personal para ofrecerle al maestro un estilo parejo, con la garra justa, la expresión neutralizada, la vibración contenida y el volumen reprimido. Aun así, apuntó sustancia la búlgara Sonya Yoncheva, despuntó por los precisos ataques en el sobreagudo la americana Laura Hynes Smith, mostró una densidad vocal más personal Claire Meghnagi y se quedaron sin acabar de entrescar su verdadero carácter el contratenor Michal Czerniawski, de línea bien dibujada, y el tenor Nicholas Watts, contenido en exceso. Francesca Boncompagni, aún por despuntar; Juan Sancho, bien empastado en el conjunto, y Jonathan Sells, bajo de escasa base, completaron el plantel.