Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
42 ECONOMÍAyNEGOCIOS En portada s Las empresas alemanas confían en España DOMINGO 18 s 3 s 2007 ABC (Viene de la página anteior) VALORACIÓN DE SU SITUACIÓN EN ESPAÑA En porcentaje %51 20 11 50 52 66 39 39 28 10 1993 Mala 1994 Satisfactoria 1996 1998 Buena 2000 2002 2004 2006 65 49 53 54 2 32 3 31 5 46 7 40 5 41 ABC Fuente: Cámara de Comercio Alemana en España ABC Fuente: Cámara de Comercio Alemana en España siderado por un 40 como muy importante o importante. Y hay más datos. Alemania es, desde hace varias décadas, el principal proveedor de bienes de equipo de nuestro país, lo que ha supuesto una contribución decisiva a la tecnología que incorpora la industria española. El déficit comercial de España con Alemania supone entre el 25 y el 30 del déficit comercial total de España. Las exportaciones españolas a Alemania se enmarcan, sobre todo, en el sector de maquinaria y vehículos, seguidas de productos de alimentación y químicos. Según el ICEX, Alemania ocupa el segundo lugar en el ranking de países a los que se destinan las exportaciones españolas, con un volumen de 13.533 millones de euros a fecha de septiembre de 2006 (Francia ocupa el primero con 23.625 millones de euros) Sin embargo, el intercambio no es justo ya que España importa de Alemania por valor de 27.253 millones de euros. ¿Por qué no vendemos más a los germanos? Peter Moser apunta que una de las razones es la falta de recursos que, por su reducido tamaño, sufren muchas empresas españolas. Y es que lanzarse a exportar requiere una estrategia a largo plazo, si bien esta tendencia ya está cambiando. España no sólo exporta e invierte hacia Iberoamérica o Portugal, sino que está tratando de mejorar su presencia en mercados más competitivos, como Alemania y Francia añade el director gerente de la Cámara alemana. Sin embargo, para Moser, el que cuenta con una importante presencia en el mercado alemán de financiación de automóviles. Entre los retos o desafíos que las empresas alemanas se plantean para su mejor funcionamiento en España, el director gerente de la Cámara de Comercio alemana destaca los sueldos costes salariales e intensificar los esfuerzos en formación profesional. Expectativas optimistas Un intercambio no justo déficit tradicional de España con Alemania se está reduciendo por dos motivos. Por un lado, porque las empresas españolas han mejorado su gestión exportadora y, por otro, por la mejora significativa de la coyuntura económica alemana. Mientras, la gran mayoría de las empresas alemanas en España valoran su situación general en nuestro país de forma positiva. Al menos así se desprende del último informe 2006 07 de la Cámara de Comercio alemana, que realiza desde 1993, Empresas alemanas en España. Situación y Perspectivas Para un 54 de las empresas encuestadas la situación es buena, para un 41 %l a calificación es de satisfactoria, y sólo el 5 de las empresas se lamentan de una mala situación. Entre las empresas alemanas con inversiones productivas en España destacan Sie- EMPRESAS ALEMANAS EN ESPAÑA POR TAMAÑO Micro 15 (34) Tipo empresa (n de empresas) Grande 20 (48) Pequeña 34 (81) Mediana 31 (72) Grande: 250 empleados Mediana: 51- 250 empleados Pequeña: 11- 50 empleados Micro: 1- 10 empleados mens, Volkswagen, Bayer Basf, Thyssenkrupp, Henkel y Daimmler- Chrysler. En sentido inverso, las principales inversiones españolas en Alemania se encuentran orientadas, fundamentalmente, a la comercialización en el mercado inter- no. Además de la presencia de Zara y Mango (con unos cuarenta establecimientos en Alemania cada una de ellas) destaca la participación de un consorcio de empresas españolas en el grupo de viajes TUI o, desde 2004, el Banco de Santander, Volviendo a los resultados de la encuesta de la Cámara de Comercio, para este año, un 51 de las empresas encuestadas cuentan con una mejora, un 38 no esperan cambios sustanciales, y un 11 prevén un empeoramiento. Para los años 2008- 2010, el 57 de las compañías confían en una mejora, mientras que el 25 prevén que la situación se mantendrá invariable. El porcentaje de empresas que cuentan con un empeoramiento a medio plazo ha crecido ligeramente de un 7 a un 12 con respecto a la previsión de la anterior encuesta de 2004. La continua valoración positiva de la situación general actual y las expectativas principalmente optimistas a corto y medio plazo se reflejan en los planes de inversión y de empleo. Un 44 de las empresas prevén la contratación de personal a medio plazo y casi un 40 tienen previstas inversiones adicionales. Y es que el buen entendimiento entre empresarios españoles y alemanes es trasladable a las relaciones de estos últimos con el Gobierno español. Y como muestra, un botón El Vice- Buen entendimiento Fernando González Urbaneja LOS AMIGOS ALEMANES o son la pareja habitual, el vecino permanente, pero sí el acompañante leal, el que no suele fallar. Esa ha sido la actitud de Alemania con España. Los vecinos inevitables son Francia, Portugal y Marruecos, prioritarios en cualquier estrategia de relaciones internacionales necesarias, pero con altibajos y decepciones. Con británicos y norteamericanos, la trama de influencias es larga, cada vez más intensa, felizmente en clara competencia con el tradicional rastro francés, pero con desencuentros históricos y competencia inevitable. No es casual que el inglés y el español sean las dos lenguas globales que compiten, como si fueran o correspondieran a comunidades diferenciadas, a dos de las civilizaciones de Hunting- N Desde principios del siglo XX las industrias alemanas, químicas y mecánicas, eligieron España como una de las zonas preferentes para instalar nuevas fábricas ton. Para los españoles los alemanes suelen ser los primeros en nada y los segundo o terceros en casi todo: como socios comerciales, como inversores aquí o receptores de inversión allí, como proveedores culturales, como emisores de turistas o destino de estudiantes o residentes... pero siendo los segundos o terceros suelen ser siempre los más leales, los menos conflictivos. La inversión alemana en España es centenaria, sin referirnos a banqueros y comerciantes del Renacimiento, sino a la era industrial. A finales del siglo XIX la industria alemana era la más avanzada de Europa, había desbordado definitivamente a británicos y franceses en casi todo, una situación que, a pesar de dos terribles guerras fracasadas, está conso- lidada hoy y que no cambiará en el futuro inmediato. Desde principios del siglo XX las industrias alemanas, químicas y mecánicas, eligieron España como una de las zonas preferentes para instalar nuevas fábricas. Buena parte de esas iniciativas siguen hoy en fase activa de producción. Siemens, por ejemplo, es más que centenaria, es probablemente la inversión extranjera en España más sólida y más fecunda de nuestra historia reciente. Y lo mismo sirve para la química, el automóvil y la banca. Norteamericanos y franceses pueden haber sido más activos y más decisivos como inversores y socios de iniciativas empresariales en España pero la huella alemana es probablemente más firme y más estable. En sentido inverso, como receptores de inversión española en el exterior, Alemania es una asignatura pendiente para ese millar de emergentes multinacionales españoles. El presunto mercado único con libre circulación de factores productivos, es menos único y libre de lo que se pretende. Las barreras internas, algunas poco visibles pero muy sólidas, han hecho del núcleo central del continente (Alemania, Francia e Italia) un territorio resistente a la influencia exterior y al libre comercio efectivo. El perverso concepto de interés nacional la excepción estratégica es evidente en la Europa central pese a la creciente diligencia de la UE, especialmente de la Comisión, que trata de ganar espacio a la competencia. La presencia de España en Europa, la integración materializada en 1986 debe más a Alemania que a Francia, y sin meterse en competencias ni rivalidades de vecindario, el amigo alemán merece reconocimiento y confianza.