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10 LA ENTREVISTA www. abc. es la entrevista DOMINGO 18- -3- -2007 ABC Tengo esperanza de que en 50 años hayamos acabado con el terrorismo Angela Merkel s Canciller de la República Federal de Alemania El no de franceses y holandeses al Tratado Constitucional Europeo ha puesto al Viejo Continente en un complicado trance que la presidencia de Berlín se ha propuesto poner en vías de solución BERLÍN. A una semana de la cumbre que celebrará en Berlín el 50 Aniversario de los Tratados de Roma, la canciller alemana se pronuncia en torno al presente y el futuro de nuestro continente en una entrevista publicada en Le Figaro y en otros cuatro periódicos de la Unión Europea. nes paralelas, pero creo que en muchas mentes hay cierta confusión. Temen a la globalización, pero a la vez consideran que Europa es responsable de ella. A mi entender, Europa es, por el contrario, la mejor respuesta al desafío de la globalización. Es necesario aunar nuestras fuerzas y nuestros intereses comunes. Pero sólo se puede dejar en manos de Europa lo que pueda hacer mejor que nuestros Estados. Es una de las claves de la discusión sobre el texto constitucional que hay que elaborar. AMPLIACIÓN La experiencia de este medio siglo revela que Europa ha aprendido a abrirse y que esto le ha sido útil con frecuencia TERRORISMO GLOBAL La Guerra Fría era un sistema horripilante, pero ahora topamos con gente dispuesta a morir y a arrastrar a otros hacia la muerte DECLARACION DE BERLÍN -A menudo, el pesimismo actual de la opinión pública se explica por la gran ampliación a 27 miembros... valorar su alcance. Es preciso e importante dirigir una mirada al pasado y otra al futuro, no negociar un nuevo tratado o adoptar un documento jurídico vinculante. Hay que tratar nuestros principios compartidos, nuestros éxitos y las tareas que nos esperan. Y entre estas tareas, está la necesidad de asegurarnos de que somos capaces de actuar en terrenos concretos como la política exterior o la energía. Para ello nos hace falta un mecano institucional, y el que tenemos en la actualidad no es suficiente. -Transcurridos estos años desde la firma del Tratado de Roma, observamos un retraimiento real respecto a Europa. ¿Qué se puede hacer? -Hay que distinguir claramente entre las causas y los efectos. Por un lado, está la desaparición del muro de Berlín, la libertad de los países de Europa Central y la reunificación de Alemania. Por el otro, está ese fenómeno de estrechamiento del mundo que llamamos globalización. Son dos evolucio- Será muy breve; no se trata de negociar un nuevo tratado o adoptar un documento jurídico vinculante -Usted recibe a sus homólogos dentro de una semana para celebrar el 50 Aniversario de la UE. La redacción de esta Declaración de Berlín parece plantear problemas. -Será una declaración sobre lo que tenemos en común. El he- cho en sí de que no vayan a tratarse algunos temas pone de manifiesto la diversidad de la Unión Europea. El texto será muy breve y no hay que sobre- EL MÉTODO MERKEL La presidencia semestral está descubriendo a la reina madre de Europa Nerviosa pero sonriente y con tacto, dice siempre lo que piensa, a Putin o a Bush RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLÍN. Hacía tiempo- -tal vez desde el Kohl de los 80- -que por la UE no se decía confiadamente algo así. A meses de llegar a la cancillería, Merkel empieza a parecer la reina madre de la Unión y como tal la ha titulado el Spiegel no sin raro orgullo. Diligente y pragmática, Merkel parece lo contrario a la política del artificio, tan común. Dicen que su ego desaparece tras un interés por mediar: Sabe gestionar discursos A su lado, Chirac, Blair y hasta Prodi resultan especímenes del pasado lejano. Apenas instalada, Merkel medió y arregló un grave asunto presupuestario, en favor de Polonia. Ha dedicado su mayor viaje a Oriente Próximo y a reinsuflar vida al Cuarteto mediador, devolviendo espacio a Javier Solana; también a un trato más franco con Rusia, recordandole que la democracia es un bien estratégico como el gas. Ahora sale reforzada con un ambicioso, y antes improbable, acuerdo energético para combatir el cambio climático. Barroso reconocía que ha sido el Consejo Europeo más significativo que he vivido El método Merkel funciona y hasta cae bien. Nerviosa pero sonriente, no sin tacto, dice tanto a Bush como a Putin lo que piensa, y a sus homólogos europeos les recrimina falta de valentía: A veces la UE fun- ciona como si nadie tomara la responsabilidad por lo decidido añadiendo: Claridad y responsabilidad nos ayudarán a reforzar la confianza en la UE. Mientras se peina para el baile del 50 Aniversario, la Unión espera inspiración y vitamina política de Alemania, que siempre fue uno de sus más firmes pilares. Queda lo más difícil de una reforma que le dé dinamismo y operatividad, y Merkel se ha fijado el limitado objetivo de esbozar sólo un calendario para la resurrección. La diplomacia alemana reconoce que en la declaración de aniversario no figurará la palabra constitución Pero todos esperan un apaño Merkel por más que Varsovia siga emitiendo ruido, y en el mejor de los casos- -como con la energía- -traspasará a la siguiente presidencia el detalle. La UE acaba de demostrar que puede actuar decía Merkel esta semana, y yo me dispongo a ello con contenido optimismo -Cuando se celebra un aniversario como el nuestro, lo primero que se hace es volver la vista atrás. Y puedo decirle que lo que hicieron los fundadores es impresionante, cuando se piensa en el estado de destrucción de Europa. Yo vivía en la República Democrática Alemana. Sólo podía vislumbrar la Unión Europea desde fuera, por medio de la televisión de Alemania Occidental. En esa época, lo único que me cabía esperar era poder visitar esa Europa antes de la edad de jubilación. Tal como yo la percibía, Europa me parecía una comu- ¿A qué se parecerá entonces la Unión Europea de los próximos años? -La experiencia de los últimos 50 años revela que Europa ha aprendido a abrirse y que esto le ha sido útil con frecuencia. Apertura no siempre quiere decir adhesión La adhesión no es forzosamente la mejor solución. De ahí la necesidad de definir una política de vecindad que, por lo demás, ya existe en asuntos como nuestras relaciones con los países del ámbito mediterráneo. Se reforzará este acercamiento porque no podemos permitirnos fracturas en nuestras fronteras. Si no, corremos el riesgo de importar conflictos a Europa. Sin duda alguna, la zona occidental de los Balcanes necesita una perspectiva europea. Desplegamos allí nuestras tropas, pero eso no puede durar eternamente. Aun diciendo esto, soy incapaz de calcular por cuánto tiempo. En el caso de Turquía, hemos entablado negociaciones para la adhesión cuyo resultado está abierto. Lo único que le puedo anticipar es que dentro de 50 años nuestras relaciones serán más estrechas. nidad viva, capaz de luchar contra los prejuicios. Construida desde abajo, en cierto modo, mientras que nuestras sociedades del Este estaban dirigidas desde arriba y dominadas por la Unión Soviética. La reconciliación entre nuestros dos países es sin duda el ejemplo más emblemático de este éxito. En cuanto a las fronteras de la Unión dentro de medio siglo, admitirá que es difícil preverlas. Pero yo tengo la esperanza de que, dentro de 50 años, habremos vencido al terrorismo; de que nuestras relaciones con los países islámicos se desarrollarán favorablemente; de que no habrá enfrentamientos en-