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2- 3 S 6 LOS SÁBADOS DE ra vez que se mete en este terreno porque es pintor y hasta ahora famoso por sus retratos, en los que mezcla alegoría y humor como en una coctelera y entre los que podemos reconocer los del marqués de Griñón, Pilar Medina Sidonia, Antonio Carmona o Mariola Orellana. Pero, sí, es la primera vez que se decide a exhibir esta colección de piezas tan especiales que surgen de esos objetos sentenciados como inservibles, serie en la que se reconoce el mismo espíritu crítico que en sus pinturas. Para ello, se ha encerrado en su taller con todas las piezas y poco a poco han ido encajando, casi naturalmente. Este cargador lo compré en un anticuario hace quince años, me llamó la atención aunque nunca había comprendido qué hacia en mi casa. Lo tenía en el estudio hasta que entendí que, con este jarrón y con un triciclo que encontré roto y tirado, más los brazos que hallé en el Rastro y que tenía por ahí sueltos, iba a dar forma a mi oso hormiguero. De hecho, me pasa con los chamarileros, que cuando ven lo que me llevo me miran como si tuviera el auténtico síndrome de Diógenes Sus objetos los encuentra en mercadillos y desvanes de amigos, entre taxidermistas, puestos del Rastro madrileño, contenedores etc. y con ellos da forma a estas piezas que te miran impávidas desde su peana, personajes dobles, bestias imposibles. Todo con la riqueza de un artista renacentista en sus acabados y con evidentes guiños de humor. Es que a la hora de hacer objetos me gusta todo el proceso desde el principio. El lienzo o la tabla no tienen volumen, con estas piezas el resultado es más rápido. Lleno el estudio de todas las cosas que he ido encontrado, me hacen mucha gracia los juegos de palabras y dando aire a la imaginación todo sale de forma natural Síndrome de Diógenes Opium de la muestra J. DE DOMINGO de Carlos Bustamante, con luces, mariposas y sensación de agua piezas tiene que ser un poco mil leches carpintero, electricista, jardinero, costurera: Yo hice restauración y me ha servido muchísimo, porque tengo que ensamblar, pegar, coser, iluminar... Y cuanto más pequeños son los mundos que imagino, más difícil es trabajar en ellos, porque hay que ser más meticuloso, utilizar utensilios de precisión, pinzas para las mariposas e insectos... Le gusta el juego de esas hojas de arce que tienen aspecto de mariposas, juega siempre con lo real y lo imaginario: Esa es mi historia, hacer girar espacios que nadie sabe si son realidad o ficción y, en definitiva, son una mezcla de las dos Alguien podría jurar que ese jardín que aparece en una de sus cajas existe, tiene que existir, cuando realmente se lo ha inventado. Pero parece que está ahí desde siempre y que cada uno de sus elementos lleva toda la vida ordenado y colocado... Me gusta meterme dentro de mis obras, colocar una referencia mía, como si fuera un pequeño duende que me permita quedarme en ese espacio, en esa caja, para siempre, de alguna manera zos de muñeca, es un oso hormiguero al que el artista llama puerco- gambero- handicapado Y la verdad es que es así. Con esta exposición de objetos insólitos, Gonzalo López Pelegrín inaugura y da a conocer por primera vez, en la Sala El Amante, su expo- bestiario- imposible, como él lo quiere llamar. No es el primero que lo hace, pues antes estaban los dadaistas, e incluso Picasso, Miró y el propio Dalí, pero sí es la prime- Object trouvé Vista a la izquierda. Esto no es ni un cangrejo, ni un bolso, es un cangrejo Hermitage y lo de aquí abajo, no es ni un cargador de pólvora, ni un triciclo con bra- Cada vez es menos raro encontrar parejas jóvenes, ejecutivos con corbata o pibones con ipod rebuscar en los contenedores (los de algunos barrios están muy cotizados) Un cargador de pólvora, un triciclo, palos chinos y unos brazos forman el Oso Hormiguero Yo mentí, señorita Escarlata object de conchas, biscuit, cristal Gonzalo López Pelegrín, creador de todos estos Objects Trouvés