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16 ESPAÑA Tribuna abierta SÁBADO 17 s 3 s 2007 ABC Miguel Sanz Presidente del Gobierno de Navarra RESPETO Y LEALTAD PARA NAVARRA AVARRA, a pesar de no ser grande en territorio y población, aporta a la ciencia política una herramienta original que puede servir de ejemplo: su foralidad. Y más allá de la foralidad: su lealtad. Así, el respeto que a los demás pedimos y exigimos sobre nuestro particular régimen político- institucional o sobre el marco de libertades, derechos, obligaciones y competencias que en él se dibuja, es el mismo que nosotros nos imponemos para interpretar y valorar aquellas normas que, desde otras esferas de poder, sabemos que debemos respetar. Porque la singularidad y la personalidad de nuestro pueblo se forja también con el abrazo respetuoso del resto de españoles, con los que compartimos más allá de nuestras especiales señas de identidad política, una historia y cultura comunes, un devenir político común y una voluntad de ser mejores día a día, preparando con nuestro esfuerzo y trabajo una Navarra y una España mejor para nuestros hijos. n estos días de conmemoración del vigésimo quinto aniversario de la magna obra de actualización del fuero navarro, miramos al pasado con la sana intención de buscar lo positivo, lo trascendente, lo que nos sigue uniendo. Y comprobamos cómo todos los que participaron en el éxito de aquella aventura común, tanto por parte del Gobierno de la nación como de las instituciones navarras encabezadas por la Diputación Foral, lo hicieron con sinceridad, esfuerzo y lealtad. Por ello, agradeciendo su trabajo y su ejemplo, nos seguimos exigiendo para el futuro el mismo compromiso con Navarra, y pedimos del Estado el mismo respeto y lealtad que en su día sus representantes mantuvieron con Navarra. Los navarros, como el resto de españoles, sabemos que hemos protagonizado en estos últimos veinticinco años una de las más exitosas experiencias comunitarias y de convivencia de Europa y que hemos hecho muchas y buenas cosas juntos. Y sabiendo de lo acertado de esta fórmula y conociendo la bondad política del hecho foral para regular la libertad, la convivencia y el pro- Lo que la inmensa mayoría de los navarros esperamos oír del presidente Zapatero es que el Partido Socialista de Navarra no pactará un Gobierno en Navarra con partidos nacionalistas que no respetan el régimen jurídico- político de nuestra comunidad y cuyo objetivo final es que Navarra se integre en la comunidad autónoma vasca N tras libertades y el vínculo de integración paccionada y armónica de nuestro pueblo con el resto de España, que no deberíamos ni queremos perder. Algunos pensarán que las recientes declaraciones del presidente Zapatero pueden dejar tranquilos a los navarros en relación con las intenciones del Partido Socialista respecto al futuro de Navarra; en mi opinión, nada más lejos de la realidad. El presidente Zapatero ha vuelto a reiterar que Navarra es y será única y exclusivamente lo que los navarros quieran que sea, siempre dentro del marco de la Constitución y esto, en mi opinión, no es más que decir una obviedad en un sistema democrático. o que la inmensa mayoría de los navarros esperamos oír del presidente Zapatero es que el Partido Socialista de Navarra no pactará un Gobierno en Navarra con partidos nacionalistas que no respetan el régimen jurídicopolítico de nuestra comunidad y cuyo objetivo final es que Navarra se integre en la Comunidad autónoma vasca como la cuarta provincia. Por todo ello, parece legítimo y oportuno convocar a los ciudadanos navarros y a los españoles que así lo sientan, a que eleven su voz de manera cívica y democrática, para dejar bien sentado que nadie tiene derecho a tratar de alterar su estatus político como consecuencia de conversaciones con quienes durante cuarenta años han tratado de imponer sus convicciones mediante la violencia y el terror. Quede claro que nosotros no tenemos ningún temor al pronunciamiento libre de nuestro pueblo, pero no aceptamos que por imposición de los terroristas se lleve a Navarra a ninguna mesa de negociación cuya finalidad sea alcanzar un nuevo estatus político para nuestra Comunidad. Se lo debemos a las víctimas del terrorismo, que son nuestra referencia y nuestro mejor ejemplo, y a todos los que democráticamente han resistido y plantado cara al chantaje terrorista. ean cuales fueran las estrategias de unos y otros, estoy convencido de que si fructífera ha sido nuestra reciente historia política, la unidad de los navarros en torno a su Fuero y su inveterado amor a la libertad permitirá a Navarra alcanzar nuevas cotas de progreso y bienestar. Este es nuestro reto, nuestra obligación, nuestro compromiso y nuestra pasión. Porque Navarra no es negociable, el próximo sábado: ¡Todos juntos en Pamplona! L E greso de Navarra, lo lógico es defenderlo y mantenerlo vivo en el corazón y en la memoria de los navarros y del conjunto de los españoles. Es bueno recordar que en todo este tiempo, desde Navarra, siempre hemos sentido el aliento de la Corona y también del Gobierno de España que, respetuoso con nuestra personalidad política, nunca tuvo dudas sobre los beneficios mutuos que el fuero aportaba. Q uienes en estos veinticinco años se han esforzado en quebrar la voluntad libre del pueblo navarro a través de la violencia y el terror, o han acosado a Navarra para intentar quebrar su trayectoria histórica, siempre obtuvieron de todos los Gobiernos nacionales, cualquiera que fuera su color político, una respuesta negativa expresa, clara y firme que les trasladaba la idea de que Navarra ni era obstáculo para obtener la paz en España ni constituía ninguna solución, vía negociación política, para que ETA abandonara su permanente chantaje. Ocurre que hoy, frente a los continuos cantos de sirena de los portavoces terroristas, no encontramos respuesta suficiente por parte del Gobierno de la nación, que nos permita seguir confiando en que éste mantiene una apuesta institucional que garantice el respeto a nuestra singular personalidad política. Y eso preocupa a la ciudadanía navarra, pues nuestro régimen foral, que tiene el amparo y respeto de la Constitución, es el cimiento de nues- S