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12 ESPAÑA Hacia un nuevo proceso s Navarra se moviliza contra el acoso nacionalista SÁBADO 17 s 3 s 2007 ABC Que no vuelvan al Ayuntamiento El asesinato de Tomás Caballero en mayo de 1998 supuso un revulsivo para la sociedad navarra y contribuyó a crear el clima de consenso que propició el pacto antiterrorista. Su hija María teme el peor retroceso la vuelta de Batasuna a las instituciones POR BLANCA TORQUEMADA FOTOS: JAIME GARCÍA PAMPLONA. Mediada la semana, en Pamplona aún se respiraba un ambiente relativamente tranquilo y pausado. También en el Ayuntamiento. En las entrañas del despacho de Unión del Pueblo Navarro, María se esfuerza en abrir las contraventanas, para que entre la luz de una mañana radiante. Huele a madera vieja. Ahora estas dependencias se usan muy poco- -explica, mientras da vueltas a la manivela- -porque UPN gobierna la ciudad y la alcaldesa y los concejales trabajan en la otra parte del edificio Nada más entrar, en la pared de la izquierda, hay una fotografía de su padre, Tomás Caballero. Un sillón vacío, delante del retrato, viene a evocar su asesinato, aquel aldabonazo en la conciencia de los navarros, el 6 de mayo de 1998. El concejal, portavoz entonces de su grupo, tenía 63 años, esposa, cinco hijos y un momento dulce por delante. Ya nos había sacado adelante y le tocaba disfrutar junto a mi madre dice María, quien es desde hace años funcionaria del Ayuntamiento. Aquella mañana negra, la noticia se la dio por teléfono uno de sus hermanos Papá ha tenido un atentado y voy con él para el hospital Su primera reacción fue atropellada, absurda. Como trabajo aquí, me fui corriendo a su despacho, esperando encontrarle en él. Al ver que no estaba fue cuando empecé a asimilar la situación No había pasado ni un año desde el asesinato de Miguel Ángel Blanco y en aquellos días de duelo todos, salvo los de Batasuna, estuvieron a la altura de las circunstancias. Ahora, para mí, lo más doloroso sería volverles a ver entrar en este Ayuntamiento. Espero de corazón que no suceda jamás El asesinato de Tomás Caballero entroncaba con el de otros ediles, pero sobre todo con el de Gregorio Ordóñez porque, al igual que el munícipe donostiarra, nunca eludió los enfrentamientos abiertos con los concejales de Batasuna. Él siempre les decía las cosas claras y se encaraba con ellos cuando no condenaban los atentados- -relata María- Cuando mataron a José Antonio Iruretagoyena en Zarauz les recriminó su actitud y le pusieron una querella. Quedó desestimada un mes antes de su muerte. Pero previamente había sido admitida a trámite, algo incomprensible. Tuvo que ir al Juzgado a declarar y le acompañó mi hermano Javier, que era entonces secretario del Colegio de Abogados Rescatadas de las hemerotecas, las palabras de Tomás Caballero que desquiciaron a los proetarras dibujan el siniestro engranaje entre los terroristas y sus corifeos: Lo que ustedes quieren es seguir matando para que de esta forma nos aterroricemos, y no entiendo por matar el hecho exclusivo de apretar el gatillo, sino incitar o apoyar el que se mate; quieren que nos aterroricemos y nos vayamos, pero no lo van a conseguir Estos últimos tiempos no están siendo fáciles- -suspira María, desde la cálida evocación de la figura de su padre- Lo de De Juana me ha tocado fuerte, muy fuerte. Sobre todo si comparamos lo que se ha dicho de este asesino con las falsedades que se han llegado a propagar para desacreditar al presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz. Es repugnante. Han colocado a las víctimas en el lado de los perdedores. Una víctima bastante tiene con lo que tiene. Si se pone a liderar movidas es por un ejercicio de responsabilidad. Yo tengo que hacerlo porque nadie va a hablar por mi padre El asesino etarra que ahora se cura confortablemente de su huelga de hambre en régimen de prisión atenuada pidió langostinos, tarta y champán La querella batasuna María Caballero, junto al escaño que ocupaba su padre en el salón municipal de plenos cuando asesinaron a Tomás Caballero, como reflejó hace pocos días la portada de ABC. María se sobresaltó esa mañana: Cuando vi el periódico, avisé a mis hermanos, para que no se encontraran de sopetón con el documento. En su momento, cuando asesinaron a mi padre, sí supimos de esa peculiar celebración pero casi ni la comentamos, nos pareció cosa de un sujeto pirado. Entonces no llegamos a conocer en qué términos exactos se había producido ese episodio. Es tan infame lo de franquista antivasco Si mi padre, precisamente, en su trayectoria en el Consejo de los Trabajadores contribuyó decisivamente a allanar el camino para la llegada de la democracia Es el señalamiento, el algo habrá hecho Y si no lo ha hecho, se inventa. A Tomás Caballero le descerrajaron dos tiros en la cabeza cuando, al volante de su coche, se disponía a afrontar una nueva jornada de trabajo en el Ayuntamiento, a primera hora de la mañana. Estaba con una vecina a la que solía acercar al centro. Su hijo menor, José Carlos, el único que aún vivía entonces en el domicilio familiar, oyó los disparos y bajó corriendo. Encontró a su padre malherido. Al cabo de poco más de una hora había muerto. En los días previos, el concejal sí había sentido alguna inquietud por su seguridad- -relata María- incluso había pensado encargar algún dispositivo especial para el coche. Las hijas también habíamos estado buscando un espejo para los bajos del vehículo. Pero todo se precipitó Después del asesinato muchísima gente nos confortó, nos sentimos arropados y también nos apoyamos entre nosotros, dentro de la familia. Afortunadamente, estamos muy unidos. A mi madre no la dejamos sola en ningún momento Aquella durísima etapa de dolor compartido por todos los demócratas estaba siendo el cal- Muchos socialistas de base se han quedado absolutamente desconcertados con el caso De Juana. No saben cómo encajarlo Caballero trabajó por la democracia y siempre les tendía la mano a los socialistas Dos disparos