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6 OPINIÓN SÁBADO 17 s 3 s 2007 ABC AD LIBITUM DEL PODER EL PEDESTAL EN FIN GRANOS DE ARENA EN LA TORMENTA la política antiterrorista del Gobierno de turno. Algunos E forma súbita, el coro de suplicantes irrumpe en ejemplos, elegidos del extranjero por no echar más leña al escena y clama: ¡Hay que parar esto! Esto es el fuego: no habría sido nada bueno para la higiene democráruido monumental que ensordece la vida pública tica de su país que la oposición francesa hubiera apoyado española y que, dicen, amenaza con volver tarumba a mualgunos episodios de la lucha antiterrorista del gobierno cho ciudadano vulnerable. Habría que preguntarse, sin Mitterrand; o que los demócratas americanos no hubieembargo, qué temperatura debe alcanzar el termómetro ran alzado su voz contra las medidas de control ciudadaque mide las calenturas políticas para que salten las alarno dictadas por la administración Bush en nombre de la mas; y quién o quiénes han decidido que el grado de incanguerra contra el terrorismo. descencia de la disputa política en España se ha Tres. El debate sobre política antiterrorista en convertido en insoportable desde esta semana paEspaña no es sobre fines. No es necesario que Zasada, y no lo era, qué sé yo, hace apenas un mes, o patero repita cada dos minutos lo mucho que andos meses. O un año. Sugiero una hipótesis: hasta sía la paz, porque ese objetivo lo compartimos tohace sólo unas semanas la posición del Gobierno dos, por mucho que grazne Pepe Blanco; ni que Rano era tan vulnerable, con serlo en grado notable, joy insista en que el PP persigue la defensa de la como lo está siendo desde el injustificable error co dignidad del Estado y la unidad de España, pormetido en el caso De Juana. que el PSOE no se propone lo contrario, por muAsí que el griterío se convierte en intolerable EDUARDO cho que aúllen Acebes o Zaplana. No se trata, de la noche a la mañana, cuando lo cierto es que SAN MARTÍN pues, de fines, que compartimos la inmensa mayoese estruendo ha golpeado nuestros tímpanos con ría, sino de medios. Y ese es un terreno donde cabe un amsus miles de decibelios casi desde el comienzo de la legisplio espacio para la discrepancia. Absolutamente legítilatura. Y ese coro, decíamos, ocupa el proscenio y exclama, por otra parte. Así que dejemos de tirarnos los fines a ma: ¡Hay que detener esto! Muy bien, de acuerdo ¿Pero la cabeza, y centrémonos en lo que está en discusión. cómo? La pregunta ha corrido, como reguero de pólvora, Cuarto. La dificultad real estriba en que, en ese debate de un areópago mediático al otro, prendiendo de tertulia sobre los medios para conseguir la paz, sin poner en riesen tertulia en busca de una respuesta, como si ese fuera, go ni la dignidad ni la unidad del Estado, se enfrentan dos almas cándidas, el mejor lugar para encontrarla. Dejeconcepciones difícilmente compatibles. Unos sostienen mos, sin embargo, el punto de cinismo que merece tanto que, estando ETA en sus últimos estertores, la apertura disparate en sesión continua, e intentemos poner unos de una vía de diálogo podría, en contra de experiencias angranitos de arena, cuatro, a contribución de quienes se teriores, precipitar la salida del mundo abertzale de la esalarman honestamente. piral de la violencia y acelerar el abandono de las armas. Uno. El ruido (aborrezco del término crispación porY para ello, aunque no lo confiesen, no habrá más remeque siempre me ha parecido interesado) no ha sido provodio que discutir de cuestiones políticas de futuro. Los cado por un exceso de debate. Al contrario. El problema otros invocan precisamente experiencias pasadas para surge porque ha habido demasiado trueno y muy poco deargumentar que, mientras no exista una garantía firme bate. Así que, para comenzar, habría que eliminar las exde abandono de la violencia, es una temeridad establecer crecencias, retrovisores y juicios de intenciones que emcualquier tipo de diálogo, y menos aún si sobre la mesa se puercan una sana discusión pública sobre los muchos e ponen asuntos que tengan que ver con el futuro status del importantes asuntos en juego. País Vasco. De esto, y sólo de esto, es de lo hay que discutir. Dos. No figura como axioma en ningún manual de Y ya habría suficiente tela que cortar. cuestiones de Estado que la oposición no pueda discutir EGÚN el Centro Superior de Investigaciones Científicas, un 60 por ciento de las españolas piensa y dice que ser madre ha perjudicado su vida laboral. El dato resulta revelador; pero, como suele ocurrir con la sociometría, conduce a conclusiones huecas. Es algo así como afirmar que un alto porcentaje de las comidas campestres que fracasan lo hacen como consecuencia del mal tiempo o que los cortes en el suministro de energía eléctrica dificultan la contemplación de la televisión y rebajan la atención de los lectores. Ser madre es una circunstancia gloriosa de la condición femenina y trabajar, que en la M. MARTÍN mayoría de las actividaFERRAND des es algo asexuado, es la forma más común de ganarse la vida y, para muchos, alcanzar su autoestima y proyección personal. Dado que ser madre lleva su trámite, desde la concepción al parto pasando por el embarazo, y exige después una mínima dedicación al recién nacido, está claro que perjudica la vida laboral de las mujeres. También la académica, la deportiva, la social, la viajera... pero sin que ello conlleve desigualdad frente a los varones que, en eso de la perpetuación de la especie, tenemos una función de menor dedicación y sufrimiento. No creo que esta asimetría pueda ser calificada de machista y justifique grandes reclamaciones a la Naturaleza. Por eso mismo me resulta vacía, aunque voluntariosa, la Ley de Igualdad que, con la abstención del PP, acaban de aprobar en el Congreso. José Luis Rodríguez Zapatero, que tiende a describir sus acciones políticas con la misma técnica que los cazadores relatan sus hazañas cinegéticas, ha dicho que la norma está llamada a transformar radicalmente y para siempre la sociedad española Mucho efecto parece ese para tan poca causa. Todo lo que se haga por que la igualdad de derechos abarque a todos cuantos integramos una sociedad evolucionada y con aspiraciones de futuro será poco. Por el contrario, los sistemas de cupos y cuotas, como los que trata de imponer esa nueva Ley de la que tanto espera Zapatero, empujan a la desigualdad y, por ello, al fracaso. Véase como mejor ejemplo el Gobierno paritario, hijo de las cuotas demagógicas, que ocupa el turno del poder nacional. La educación escolar y social es el camino para erradicar las flagrantes desigualdades entre hombres y mujeres que aún perviven. Las cuotas, que rompen por mucho o por poco el camino de la excelencia, son germen de desigualdad. Una desigualdad que, en lo que afecta a lo biológico, hace que el mundo sea divertido y, entre crecer y multiplicarnos, nos tenga entretenidos toda la vida. La obsesión igualitaria puede producir un efecto contrario al que se pretende. Algo tan noble en la intención como disparatado en su formulación normativa. Publicar normas en el BOE es algo que, por sí mismo, no lleva a ninguna parte; pero señala dónde está el poder y le sirve de pedestal a su titular. S D -Volvemos a las calles de España por la libertad, por Navarra y por el auge de la industria nacional del calzado.