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Viernes 16 de Marzo de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.330. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. ¿Me votarías si tuviera sida? Será quizá su única ocasión de lanzar el mismo mensaje. A poco más de un mes de las elecciones, los principales candidatos franceses han ofrecido su rostro a una campaña de lucha contra el sida POR JUAN PEDRO QUIÑONERO olicitados por Aides una asociación de lucha contra el sida, cinco de los candidatos y candidatas a la presidencia de la República francesa, Ségolène Royal, socialista, Nicolas Sarkozy, conservador, François Bayrou, centrista, Dominique Voynet, ecologista, y Olivier Besancenot, trostkista, han aceptado fotografiarse, en primer plano, con este eslogan de campaña publicitaria: ¿Votarías por mí si fuese seropositivo? Jean Marie Le Pen, extrema derecha, y Arlette Laguiller, extrema izquierda, no figuran en la campaña. La candidata ecologista y el candidato trostkista asumen plenamente todas las reivindicaciones de Aides La candidata socialista, el candidato conservador y el candidato centrista han aceptado que sus fotografías personales formen parte de la campaña, pero no asumen ni comparten las principales reivindicaciones de la asociación: la autorización del matrimonio entre personas del mismo sexo, y la autorización de la adopción por parte de parejas del mismo sexo. Ségolène es tímidamente partidaria de estudiar una legislación que autorizase el matrimonio homosexual, tras una larga e imprevisible negociación parlamentaria, si es que ella llegase a ser presidenta. El Tribunal supremo dictó hace días una sentencia insistiendo en que la ley francesa, hoy por hoy, solo autoriza el matrimonio entre hombres y mujeres, recordando que tal posibilidad requeriría una reforma legislativa de fondo. Por su parte, Sarkozy y Bayrou rechazan completamente el matrimonio homosexual. Aceptan, sin embargo, participar en la campaña publicitaria de Aides como otros dos candida- EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno EL MONUMENTO S S Los rostros de los candidatos franceses en los carteles publicitarios tos, minoritarios, en nombre de una cierta concepción de la solidaridad social. Sarkozy es partidario del reconocimiento pleno de todos los derechos sociales y humanitarios de los seropositivos. Se trata de un punto central en la campaña. El candidato conservador también es partidario de una gran concertación europea, internacional, a partir de objetivos médicos y humanitarios comunes. Bayrou, católico prácticante, se ma- ABC nifiesta muy particularmente discreto en este terreno. Ha aceptado posar para las imágenes de la campaña de la asociación francesa. Pero prefiere refugiarse en el terreno de las convicciones personales, sin asumir de ninguna manera las reivindicaciones más duras de la organización. En la campaña de Aides también ha colaborado el gratuito Metro, publicando las imágenes de los candidatos que han aceptado colaborar en un proceso de toma de conciencia nacional. alen llorando los que entran fríos a ver el monumento de bloques de cristal en memoria de las víctimas del once de marzo. Los que lo ven solo por fuera dicen que no les gusta el cilindro acristalado y, sin embargo, emociona a los que lo vieron por dentro. ¿Y cuál es entonces la gran diferencia entre lo que hay por dentro y lo que por hay fuera? Que por fuera hay arquitectura de vanguardia, y por dentro también arquitectura de la palabra. Serigrafiados bajo la cúpula de cristal, se leen los nombres de los que murieron. Todo cambia. Una cosa es conocer la cifra y otra leer los nombres de los que perdieron la vida. Las cifras y las fechas, hasta las del nacimiento y de la muerte, son frías, si no van acompañadas de un nombre; pero los nombres, hasta en la frialdad del cristal, son cálidos y, escritos sobre el vidrio, tienen además algo de la infancia, de cuando escribíamos palabras sencillísimas en el vaho de las ventanas. También los mensajes, cuentan que parecen suspendidos en el aire. Siendo de ciencias, nada tiene más vida para mí que las letras. Creo que, por encima de todo, es el lenguaje escrito lo que nos distingue como especie. Y nada vemos hasta que lo vemos nombrado. Nada significa nada si no está delineado por la espiral de la e la vertical de la l el cuello de garza de una s y cuando unimos las letras y las palabras, como niños que escriben en el cristal, entendemos. Un nombre: una persona; un mensaje: un dolor inmenso. La cúpula se eleva hacia arriba con todos sus nombres, hacia su Dios o hacia su ausencia de Dios, pero espíritus al fin, transparentes como el hueco de una letra, el cristal y la lágrima.