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106 DEPORTES Fórmula 1 s Gran Premio de Australia VIERNES 16 s 3 s 2007 ABC Un país loco por las carreras Australia vuelve a estrenar la Fórmula 1 en medio de una atmósfera atractiva, una brillante puesta en escena y el calor de los aficionados; Melbourne es un constante trasiego de actividades (conciertos de música, actos con los pilotos, viajes en globo... JOSÉ CARLOS CARABIAS ENVIADO ESPECIAL MELBOURNE. Una chapa roja, símbolo de acreditación vip en la Fórmula 1, credencial periodística con pase permanente para todas las carreras del año, permite coger el tranvía gratis en Melbourne. Podría tratarse de una escarapela infantil o un artilugio snob para dar el pego, pero el conductor del monorraíl conoce de sobra lo que significa esa credencial. Alguien que va a trabajar perenne en el circo de los autos locos. El paseo desde el centro de Melbourne hasta el Albert Park, carretera de Saint Kilda arriba, es una delicia para las retinas. Gente ataviada de F- 1, colores viejos y nuevos modelos, disfraces por doquier, público con ganas de diversión que no espera al domingo para pasarlo bien. Australia abre el Mundial de F- 1 y aquí están locos por las carreras. El primer mensaje que sugiere el destino del viajero es la fascinación en sí misma por las antípodas. Australia, Melbourne, suele pensar el alto el interlocutor antes de preguntar de forma apremiante: ¿Y cómo es Australia? Más de día y medio de aviones y aeropuertos, dos escalas al menos (Londres y Singapur, por ejemplo) para cambiar de aeroplano y llenar los tanques de queroseno, un jet lag de primera, puede decir el hemisferio negativo del cerebro. Un país alucinante, lleno de contrastes, mezcla sajona y mediterránea, donde la gente es educada por naturaleza, el estrés no se adivina por ningún rincón y los ejecutivos visten de riguroso negro mientras beben café y comen en la calle al sol del mediodía. Por lo que respecta a la Fórmula 1, Australia es el habitual punto de arranque de la temporada. Otra idea del inefable Ecclestone, que atrae a la prensa, a los patrocinadores y a los aficionados con el gancho de la novedad. ¿Quién quiere perderse un estreno? El año pasado, el gran premio quedó en tierra de nadie en el calendario. El año empezó en Bahreim por la coincidencia de los Juegos de la Commonwealth en Melbourne, algo así como unos Juegos Olímpicos para todos los países del sureste asiático y Oceanía. Más potentes que la F- 1, desplazaron a Australia a la tercera ronda. En contraste con el desierto de Bahreim, con los cuatro gatos que acudieron al circuito de Sakhir y el desinterés de los nativos, Australia garantiza todo lo contrario. El gran premio se disputa antes en las calles que el domingo en el campo de golf remozado para la Fórmula 1 de Albert Park. Igual se ofrecen excursiones en globo a varias leguas de la ciudad o se anuncian conciertos en el transcurso de la carrera (tocan Wolfmother) que se programan actividades para los aficionados y se airea a los cuatro vientos la presencia de estrellas de la pasarela o de la TV del mundo australiano. Aquí causa furor Kelly Stayer, una especie de Beckham del surf, un australiano que se ha proclamado campeón del mundo para delirio de sus compatriotas, auténticos maestros en el arte de las olas. La figura de la parrilla es Mark Webber, el único australiano que compite esta temporada. Nacido hace 30 años en Nueva Gales del Sur, en Queanbeyan, no es un piloto mediático (ahora está en Red Bull por obra y gracia de su mánager, Flavio Briatore, un podio en cinco temporadas, 69 puntos) pero en Melbourne es la reencarnación de Fernando Alonso en Montmeló. Un galáctico que tiene la agenda repleta de actos durante toda la semana. Ferrari cumple sesenta años Ferrari cumple 60 años en la actual edición y brilla expectante en todas las casas de apuestas como favorito para ganar en Melbourne. No faltan motivos por las calles, los escaparates de las tiendas, los restaurantes de comida rápida, que señalan la conmemoración. Fotos aquí y allá de un Kimi Raikkonen sonriente y de Felipe Massa. También de Michael Schumacher, el megaasesor. El entusiasmo por el cavallino rampante llega vibrante a este punto del planeta. Pero nadie quiere recordar el pasado. Aquí ganó en 2006 Fernando Alonso después de una carrera caótica, gobernada por los accidentes y las tuercas por el aire, mientras que Ferrari rumió el fiasco del único error del año de Michael que le costó la retirada. El asturiano se juntó ayer con unos chavales aspirantes a pilotos en compañía de Lewis Hamilton, mientras que Massa y Raikkonen eran protagonistas en la tele después de su multitudinaria rueda de prensa. Mark Webber, ídolo local El cerebro de la máquina Pedro de la Rosa desvela, de puño y letra, los secretos del exclusivo volante del MP 4 22 Si en los comienzos de la F- 1 el elemento que se primaba era la motorización, hoy el diseño y la construcción están marcados por la aerodinámica y la electrónica. El volante es, sin duda, el mejor ejemplo. De hacer girar el coche se ha convertido en una centralita electrónica de mando para corregir aspectos de reglajes durante la carrera, tales como la distribución de frenado, la gestión electrónica del motor y la regulación del control de tracción. Un volante como el de McLaren, de diseño futurista, tiene un coste cercano al millón de euros y está construido en fibra de carbono, con un peso de 1,3 kilogramos. Permite el cambio de marchas y la comunicación con el ingeniero de pista. En el del McLaren, a diferencia del resto, la pantalla LCD se sitúa detrás. Los pilotos sólo tienen autorización para modificar los controles del limitador, la radio, el punto muerto, el diferencial y la tracción. El volante está situado de tal manera que sea sujetado con los brazos ligeramente estirados. Se quita para entrar y salir del monoplaza. Y es único. Cada escudería tiene su propio diseño. Alonso ha modificado la disposición de varios de sus botones. 6 y 13. Embrague. La caja de cambios es semiautomática secuencial. Manualmente se puede desembragar activando cualquiera de estas palancas. 7. Bajar marcha. Palanca para reducir marchas. 8. Botón de bebida (sólo durante la carrera) Activa un mecanismo del casco que dispara un chorro de agua para beber durante un gran premio. La hidratación es básica en carrera, donde los pilotos pueden perder hasta cuatro kilos. 9. Diferencial. Dispone de tres diferenciales, como un 4 x 4. Actúa electrónicamente sobre la suspensión para reducir vibraciones y posibilita que cada rueda gire por separado. 10. Cambio de reglajes electrónicos de seco a mojado. Activa el 1. Limitador pit- lane Sirve para no superar la velocidad permitida en el pit- lane En la mayoría de circuitos es de 100 kilómetros por hora. Si se excede acarrea una sanción. de velocidad en el sistema de tracción electrónica en condiciones de lluvia. Mejora el agarre y evita deslizamientos, pero limita la potencia. ción. Se presiona para desconectarlo. En circuitos lentos posibilita una mayor aceleración en las curvas. 2. Desconecta el control de trac- Manuscrito de De la Rosa en el que explica el volante del McLaren signas del equipo en carrera. punto muerto (neutral) estirar las marchas. El monoplaza cuenta con siete velocidades, más la marcha atrás. 11. Freno motor. Mejora el sistema de frenado evitando su desgaste y el sobrecalentamiento. 12. Revoluciona motor. Permite 4. Neutral 3. Radio para hablar con boxes. Permite al piloto recibir las con- F- 1 pueden ir hacia atrás accionando este botón, que además sirve para dejar el motor en y marcha atrás. Los 5. Subir marcha. Palanca para alterar las revoluciones del motor en función de las necesidades del piloto. Normalmente los engranajes trabajan a unas 18.000 por minuto.