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98 TOROS www. abc. es toros VIERNES 16- -3- -2007 ABC Enrique Ponce se inventa su 33 puerta grande en Valencia FERIA DE FALLAS Plaza de toros de Valencia. Jueves, 15 de marzo de 2007. Séptima corrida. Lleno de no hay billetes (12.000 espectadores) Toros de Alcurrucén, bien presentados, mansos en líneas generales; complicados 1 y 4 destacaron el muy buen 3 y el noble, aunque algo blando, 2 un sobrero de Martelilla (6 bis) deslucido y gazapón. César Rincón, de nazareno y azabache. Estocada tendida y cinco descabellos. Dos avisos (silencio) En el cuarto, pinchazo y estocada (silencio) Enrique Ponce, de negro y oro. Estocada muy atravesada que escupe y descabello. Aviso (oreja) En el quinto, estocada desprendida y descabello (oreja) Salió a hombros. El Cid, de grana y oro. Media estocada tendida y tres descabellos. Aviso (oreja) En el sexto, pinchazo y estocada (silencio) La corrida de Manolo González pone el éxito en bandeja a César Jiménez LA MAGDALENA Plaza de toros de Castellón. Jueves, 15 de marzo de 2007. Quinta corrida. Unas siete mil personas. Toros de Manolo González, de correcta presentación, resultaron buenos 2 4 y 6 el resto, flojos y manejables. Javier Conde, de catafalco y oro. Media trasera y cinco descabellos (bronca) En el cuarto, estocada corta trasera y descabello. Aviso (saludos) César Jiménez, de blanco y oro. Estocada desprendida (dos orejas) En el quinto, estocada (dos orejas) Salió a hombros. José María Manzanares, de grana y oro. Dos pinchazos hondos y estocada (silencio) En el sexto, estocada (oreja) ZABALA DE LA SERNA VALENCIA. Tiene el depósito a tope de ilusión y afición, como si estas dieciocho temporadas de alternativa, diecisiete años de figura del toreo, dando la cara en todas partes, no pesasen. Ya había anunciado que quería su treinta y tres puerta grande en Valencia, que sueña con cortar un rabo. Y se ha hecho vestidos nuevos de torear para Fallas. De momento su trigésimo tercera salida a hombros ya la ha conquistado. O mejor dicho, se la ha inventado. No conozco, ni veo, a ningún torero del escalafón capaz de meter en la muleta a un manso como el quinto y cortarle una oreja. Un manso, pacífico, eso sí, que peleó mal en el caballo, suelto y repuchándose, huido de peto a peto, de lado a lado de la plaza. (Ah, una cosa más sobre Ponce antes de continuar: igual que aquí el año pasado se le recriminó que había venido a su tierra con dos porquerías de corridas, hoy sería injusto no subrayar la seriedad y la integridad de los toros de Alcurrucén. Bueno, pues, que, tras una tanda de no molestar al bruto animal, ya en la segunda serie de derechazos lo había imantado en el vuelo rojo de la franela. Y cuando luego parecía que se le iba a acabar le planteó los muletazos de uno en uno, antes de exprimirlo otra vez de manera continuada, en redondos de dominio y en pases de pecho de pitón a rabo. Ya el toro dijo a mí no me das tú ni uno más Ponce salió a hombros tras cortar una oreja a cada toro de su lote cuando Enrique Ponce lo quiso torear al natural, y se quedó con la mirada en la inopia. De postre, el matador se lo llevó hasta la misma boca de riego para perfilarse y atacar la muerte al volapié. No sé si la espada quedó exactamente en todo lo alto o mínimamente desprendida. Pero necesitó del refrendo del descabello, algo que ejecutó bellamente, en plan Roberto Domínguez. A Ponce le había encantado desde salida el colorado segundo de buidos pitones y lo meció a la verónica. Lo cuidó en el caballo- -fue el único al que no le sobraron las fuerzas- -y le dio aire en un quite por delantales, abrochado con bella media. Lástima que, después de tanto mimo, al toro, aun noble, le faltase un punto de emoción y poder y otro de capacidad para humillar, de seguir la muleta por abajo medio metro más. La faena fue plástica, sin intensidad, MIKEL PONCE Zapatero: El Gobierno no tiene ninguna intención de hacer nada contra los toros ABC MADRID. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó ayer que el Ejecutivo no tiene ninguna intención de hacer nada contra los toros En una entrevista concedida a Carlos Herrera en Onda Cero, Rodríguez Zapatero habló por vez primera sobre la Fiesta después de las declaraciones de la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, en contra de las corridas. El presidente del Gobierno aseguró que, pese a no ser un gran aficionado, respeto la Fiesta de los toros y a la parte de la sociedad que le gusta, como también a la gente que no le gusta Y subrayó que el Gobierno no tiene ninguna decisión, ningún plan, ninguna intención, de hacer nada contra los toros, que además forma parte en algunas Comunidades de una identidad evidente y de mucha raigambre llena de recursos estéticos poncistas. De nuevo el verduguillo remató una estocada atravesada que se escupió. El toro de la tarde respondió al nombre de Cigarrero Suelto en varas y entregado en la muleta. Calidad y ritmo tuvo. El Cid lo fijó en dobladas inteligentes en la muleta, y corrió la mano derecha con bien. Su izquierda volvió a ser de oro en una serie rematada con un afarolado; y de oropel cuando quiso desmayar la figura. Sólo fueron tres naturales así, antes de volver a su ser natural, valga la redundancia. Faltó algo más de ajuste y tranquilidad, carencias que se olvidaron con muletazos y adornos por bajo de chispa y, sobre todo, con la entrega total con que Cid se vació a la hora de matar: salió prendido de forma espectacular. Vale la oreja para calentar motores. El presidente devolvió al sexto con un criterio demasiado severo. El resultado fue que El Cid se estrelló contra un deslucido sobrero de Martelilla. Lo de César Rincón y los lotes clama al cielo. Sorteó los dos más duros e inciertos, y a Rincón, a estas alturas de recogida, se le atragantaron haciendo un esfuerzo en algunos redondos más encajados que el gesto. JAVIER LÓPEZ HERNANZ CASTELLÓN. La buena corrida que envió Manolo González, con tres toros de nota alta, puso el triunfo en bandeja a los matadores, que sólo la aprovecharon a medias. César Jiménez, con el mejor lote, cortó hasta cuatro orejas, pero el cómputo numérico no refleja el nivel artístico de dos faenas efectistas y de escasa profundidad. Jiménez estuvo por debajo del bravo segundo en una labor de cara a la galería, algo acelerada, que tuvo como principal virtud la ligazón. Lo más destacado lo hizo con la zurda en naturales sueltos de cierta enjundia. Pero al conjunto le faltó reposo y acople ante un toro repetidor que siempre embistió por abajo. Le concedieron dos generosas orejas, gracias a la eficaz estocada con que lo pasaportó. Cogió el aire al quinto mediada la faena, cuando el animal se iba apagando. Recurrió a los circulares, desplantes y demás parafernalia que recordó al Jiménez de otros tiempos. La segunda oreja pareció excesiva. Manzanares realizó el mejor toreo de la tarde con el buen sexto. Intercaló ambas manos en series largas, hilvanadas, con muletazos de excelente corte, aunque hubo intermitencias que impidieron el triunfo rotundo. Se puso reiterativo en el tercero, que flojeó en exceso. Conde pegó un petardo ante el primero, al que no quiso ni ver. En el cuarto salió con otra actitud, aunque desaprovechó la calidad de su rival. Faena sin planteamiento, con chispazos de su particular personalidad, que a veces rozó el esperpento.