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58 MADRID VIERNES 16 s 3 s 2007 ABC Destrozan en los últimos tres meses 280 parquímetros con petardos en Fuencarral En algunos casos, las empresas que gestionan estas máquinas han hallado elementos para retardar el momento de explosión de la mecha SARA MEDIALDEA MADRID. Un parquímetro estalló el pasado miércoles, sobre las dos de la tarde, en la avenida de Ganapanes. La causa, al parecer, fue un petardo alojado en su interior. La noticia, desvelada ayer por Ep, sin embargo, no es un caso excepcional: fuentes de la Unión Temporal de Empresas VEA, que gestiona alguna de las zonas en que funciona el Servicio de Estacionamiento Regulado, parquímetros, aseguraron que, desde las pasadas Navidades, son cerca de 280 los parquímetros dañados por este mismo método. Las empresas concesionarias de este servicio son las encargadas de reponer las máquinas que se estropean. Cada parquímetro cuesta algo más de 6.000 euros. Hasta el momento, se habían registrado diferentes métodos que se utilizaban para provocar daños en las máquinas: la silicona sellando las ranuras por donde introducir el dinero o por donde sacar la tarjeta; el ácido corrosivo que también se hace penetrar en sus ranuras- -y parte del cual, en ocasiones, escurre o queda en la calle, lo que también supone un peligro -o la inutilización de las placas solares que les dotan de energía. Además, ahora se han detectado también casos en que se emplea la acción de máquinas taladradoras para dañar los parquímetros. Con estos artefactos acaban con los sistemas de funcionamiento de la maquinaria. Desde las pasadas navidades, los vándalos han dado una nueva vuelta de tuerca: se ha impuesto el método del petardo. Se trata de unidades de este artefacto pirotécnico, de grandes dimensiones- son bombas de relojería que se colocan en diferentes puntos del parquímetro y que en ocasiones llegan a rajarlos en canal En el caso del que explotó en la avenida de Ganapanes, aseguran en la empresa que la parte que hemos recuperado del petardo que se utilizó en esta ocasión tiene unos 18 centímetros; eso es lo que quedó tras explotar Pese a que el incidente se había registrado el miércoles sobre las dos de la tarde, el alcalde de Madrid, preguntado ayer sobre el asunto tras la junta de Gobierno local, aseguró desconocer el suceso. De grandes dimensiones Los daños producidos por petardos en las zonas del barrio del Pilar y La Paz desde fechas como Nochebuena, Año Nuevo y Reyes, rondan los 280 parquímetros, de un total de 700, indicaron fuentes de la empresa. En ocasiones, las máquinas- -con una carcasa metálica- -se parte en dos; otras veces se rompe la puerta o estallan por dentro, indicaron las fuentes empresariales. Los aparatos, una vez destrozados, se precintan hasta que son reparados o sustituidos, para evitar que puedan causar daños a quien pase por la calle. Incluso aseguran haber detectado casos en que se coloca una malla en el petardo, que retarda el tiempo de la mecha lo que seguramente hacen para poder huir del lugar sin ser sorprendidos durante la acción pero supone un peligro, porque puede hacer daño a quien pase por allí sin saber lo que va a ocurrir Huida Dos informes de Metro no aclaran la desaparición de tres tornillos del motor que bloqueó la línea 5 ABC MADRID. Metro de Madrid, a través de su Área de sistema de calidad, ha concluído su informe sobre la rotura de uno de los tornillos que sustentaban el motor que se desprendió de un tren de la línea 5 el pasado 8 de marzo y que provocó un accidente que causó 13 heridos leves. En su valoración, los técnicos de la compañía concluyen que la fractura del tornillo se produjo por fatiga del elemento es decir, por una tensión superior a la que le debería corresponder. Metro no ha detectado ningún corte en este tornillo, cuyas piezas fueron recuperadas en un rastreo que se hizó por toda la vía, pero sí dos zonas de fractura siendo la primera la que corresponde al punto más próximo entre el vástago y la cabeza del tornillo. La compañía no entra a valorar las razones por las cuales faltaban tres de los ocho tornillos que sujetaban el motor de 550 kilos que al caerse a las vías provocó el accidente en la estación de Carabanchel, puesto que sólo perita el que se encontró roto. El tren afectado pasó el 20 de febrero, dos semanas antes del accidente, por una revisión, que no encontró alteraciones. Tampoco aclara la falta de tres tornillos un segundo informe, realizado también por Metro con la colaboración de tres de los fabricantes de ferrocarriles más importantes: CAF, Bombardier y Siemens. En este documento se indica que parece evidente que los tornillos en estos tres puntos han podido desenroscarse a lo largo del tiempo y por cualquier circunstancia Este hecho lleva a los técnicos a asegurar que la pérdida de estos tres tornillos equivale a que el resto (5) hayan tenido que soportar una tensión de un 37 superior a la prevista lo que pudo ocasionar la rotura de uno de esos cinco y, por lo tanto, la caída por exceso de peso del motor. En este informe conjunto se indica que el colapso de la unión atornillada central de la transmisión provocó que el conjunto se doblara hacia el suelo, empujando los ejes hasta separarlos Al faltar tres tornillos, por causas no aclaradas, y romperse un cuarto, los otros cuatro presentaban aparentemente signos de progresión de grietas por fatiga aunque su posición, según los técnicos, no permite una observación clara Desde el mes de enero, Metro ha sufrido 26 cortes en su servicio y ha presentado 22 denuncias, 13 de ellas calificadas por la Policía Nacional como sabotajes principalmente