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26 ESPAÑA La polémica sobre la eutanasia JUEVES 15 s 3 s 2007 ABC Muere en un hospital público la granadina que pidió la eutanasia a la Junta andaluza Horas antes fue trasladada del hospital de la Orden de San Juan de Dios en el que estaba ingresada J. B. ABC MADRID GRANADA. Inmaculada Echevarría, la mujer de 51 años que padecía distrofia muscular progresiva, falleció ayer a las nueve de la noche después de que le retirasen el respirador que la mantenía con vida en el hospital San Juan de Dios, adscrito al Servicio Andaluz de Salud. Antes de desconectarla de la unidad de ventilación mecánica que la mantenía con vida, el equipo asistencial que la atendía adoptó las medidas necesarias para que no sufriese ningún dolor según informó la Delegación Provincial de Salud. Horas antes de su muerte, Inmaculada Echevarría había sido trasladada del hospital de San Rafael, centro gestionado por la orden hospitalaria de San Juan de Dios y en el que había permanecido los últimos diez años, al centro donde falleció. La institución religiosa y la Delegación Provincial de Salud emitieron tras el traslado un comunicado en el que anunciaban la decisión, consensuada con la paciente, de trasladar a Inmaculada para que se le realice cuanto necesite y así garantizar adecuadamente la solicitud de la paciente Y así fue. Echevarría tenía la autorización del Comité Ético de la Junta de Andalucía y del Consejo Consultivo Andaluz para que se cumpliese su petición de ser desconectada del respirador, que se encuadraba en un caso de limitación de esfuerzo terapéutico y no de eutanasia, según la Administración andaluza. La Junta de Andalucía aseguró en todo momento, tras conocer los dictámenes favorables de ambos organismos, que garantizaría el cumplimiento de la petición de la paciente Antes de desconectarla de la unidad de ventilación mecánica y pese a que nunca desistió en su voluntad de rechazar dicho soporte vital, profesionales médicos y psicológicos la informaron de todo el proceso y confirmaron Un coche funerario transporta el ataúd con los restos mortales de Inmaculada Echevarría de nuevo que quería que la desconectasen, informa Efe. En los últimos días había recibido la visita de su hijo biológico, que reside en Zaragoza, al que dio en adopción a los pocos meses de vida tras fallecer su marido en un accidente de tráfico, Su hijo, que tiene 26 años, se había ofrecido a llevarla a su casa en Zaragoza y cuidar de ella, pero Inmaculada prefirió tomar otro camino. De hecho, ese otro camino lo empezó a recorrer el 18 de octubre de 2006, en una rueda de prensa en la que hizo público su caso y contó sus sensaciones. No es justo vivir así decía, porque para ella sólo era soledad, vacío y opresión Inmaculada Echevarría consideraba, además, que nadie tiene que meterse en su decisión libre de morir sin dolor. Fue su petición. Se dio traslado de ella a la Delegación Provincial de Salud en Granada y al Hospital San Rafael y, poco después, firmó el testamento vital en el que dejaba constancia de que no quería que su vida se prolongase por medios mecánicos. El final del camino se vislumbró, hace dos semanas, cuando el Consejo Consultivo de Andalucía dictaminó que la petición de Inmaculada Echevarría de que se le retirase la máquina que la mantenía con vida constituía un caso de eutanasia pasiva indirecta. Así, se aseguraba que los médicos que cumpliesen esta petición no cometerían ninguna acción punible. Aunque esta resolución contó con un voto en contra, de uno de los dos consejeros nombrados a propuesta del PP. Este órgano basó su dictamen en la Ley de Autonomía del Paciente y la Ley de Salud de Andalucía, que establecen la licitud del rechazo a un determinado tratamiento pese a que pueda llegar a comprometer gravemente la salud del paciente y lleve incluso a la muerte El Consejo Consultivo consideró, así, que cualquier paciente que padezca una enfermedad irreversible y mortal puede tomar una decisión como la que ha adoptado Inmaculada Echevarría Y añadía que era exigible a los profesionales sanitarios que la atendían una conducta que respetase el derecho de la paciente a rehusar los medios de soporte vital que se le aplicaban. EFE Autorización administrativa Sostenía este órgano de la Junta andaluza que se trataba de un caso de eutanasia pasiva indirecta, excluida en la doctrina penal como delito, porque una cosa es matar mediante un acto directo y otra dejar morir por la interrupción de un tratamiento tras la solicitud del paciente Esta opinión se sustenta en ejemplos relevantes de lo que la doctrina penal denomina eutanasia pasiva indirecta, como la interrupción de la ventilación mecánica mediante la desconexión de los aparatos, la cesación de sumi- López Moratalla: Es un caso de eutanasia pura y dura Natalia López Moratalla, doctora en Ciencias Biológicas y catedrática de Bioquímica, calificó el caso de Inmaculada Echevarría de eutanasia pura y dura después de que esta enferma fuera desconectada del aparato respiratorio que la mantenía con vida. Moratalla, dedicada a la investigación en el área de Biomedicina, subrayó que la legislación actual permite retirar el esfuerzo terapéutico cuando un paciente no tiene salida, es decir, se encuentra en estado terminal y sólo representa un ensañamiento inútil sobre su salud En declaraciones a Efe, explicó que una respiración asistida no es ni de lejos un encarni- zamiento terapéutico porque dar oxígeno a un paciente que se encuentra con vida, pero con dificultades para respirar, no se puede interpretar como un medio extraordinario A juicio de esta catedrática, es un chiste macabro que la Junta de Andalucía haya consentido en esto al tiempo que dijo que se podría llevar a los tribunales a sus dirigentes así como a los médicos que contribuyeron a esta maniobra porque la decisión es ilegal Según López Moratalla, quitar la ventilación mecánica a una persona que se encuentra con vida es ayudarla a suicidarse porque- -sostiene- -un aparato de estas características no supone ensañarse con medios extraordinarios sino que por el contrario es algo de lo más normal dentro de los cuidados mínimos que reciben los enfermos