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18 ESPAÑA LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M GRABACIONES COMPROMETIDAS DE FOUAD EL MORABIT JUEVES 15 s 3 s 2007 ABC Teníamos claro que no era una dinamita usual, como Goma 2 EC o Tytadine D. M. P. M. MADRID. El inspector jefe de los Tedax de la Brigada Provincial de Madrid, uno de los primeros en acudir a la estación de Atocha y que estuvo al mando de una parte del operativo, afirmó ayer en el juicio que desde el primer momento se pensó que tenía que ser un alto explosivo el que estalló. Teníamos claro que no era una dinamita habitual, como Goma 2 EC o Tytadine ya que los cortes en los vagones eran muy limpios e indicaban que se se trataba de un explosivo de alta velocidad de detonación Además precisó que la Goma 2 ECO sí que produce esos cortes limpios, ya que su velocidad de detonación es de 6.000 metros de distancia por segundo, que le viene dada por la presencia entre sus componentes de nitroglicol y nitrato amónico. Estos elementos hacen a la dinamita mucho más estable y aumentan su potencia y velocidad. Otro de los elementos que valoró para descartar la Tytadine fue que al explosionar uno de los artefactos el humo que salía no era negro, sino casi blanco. Eso revelaba la presencia de nitratos, componente que no se encuentra en el explosivo utilizado habitualmente por la banda terrorista ETA. El inspector jefe asegura que los trenes de Atocha fueron registrados en dos ocasiones de cabeza a cola y que esa instrucción también se la dio a sus hombres que estaban en el resto de los escenarios. Precisamente dijo que en la estación de El Pozo esa inspección se hizo hasta cuatro veces por lo que no se explica cómo llegó la mochila bomba a Vallecas. A preguntas del juez Gómez Bermúdez, precisó que sus policías inspeccionaron los bultos que estaban dentro de los trenes y también los de los andenes. Sobre la mochila de Vallecas también afirmó que se hicieron tres radiografías y que sólo en una se llegó a ver algo Esta circunstancia la habló con el hombre que actuó directamente sobre ella, que le aseguró que era incapaz de ver nada allí Ya en su despacho examinó la radiografía y comprobó que el detonador estaba desconectado del teléfono. No era fácil observar esta circunstancia a las dos de la mañana en el parque Azorín explicó. Un acusado revela en prisión que El Tunecino durmió en su casa el 11- M En una de las comunicaciones interceptadas a El Morabit, el interno se ríe con Mouhannad Almallah al referirse a los muertos en los atentados N. VILLANUEVA MADRID. Uno de los 29 procesados en el juicio, Fouad El Morabit, confesó a una periodista que durante un tiempo le visitaba en prisión que Serhane El Tunecino líder espiritual de la célula de Madrid y suicida de Leganés, durmió en su casa la noche de los atentados de los trenes. De esta forma ya serían dos (el segundo es Asrif Rifaat) los terroristas a los que habrían dado cobijo aquel día los inquilinos del local de Virgen del Coro, entre ellos Fouad El Morabir y Basel Ghalyoun. Durante las quince sesiones del juicio oral este dato no ha salido a la luz porque no se conocía, hasta el punto de que, según ha podido saber ABC, ayer mismo la Fiscalía pidió al Tribunal presidido por Javier Gómez Bermúdez que incorpore al Rollo de Sala varias comunicaciones interceptadas a este interno en prisión en los años 2004 y 2007. Esta solicitud se hace en virtud del artículo 729 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que deja al arbitrio del Tribunal la posibilidad de que admita diligencias de prueba de las que se ha tenido conocimiento después de la presentación de los escritos de calificación de las partes, pruebas que se consideran necesarias para acreditar los hechos detallados en esos escritos. Una de las conversaciones entre el procesado y la periodista que tuvo lugar en agosto de 2004 transcurrió en estos términos: Interlocutora (I) Entonces. una cosa importante; el 11- M me dijiste que Serhane te llamó dos veces... Fouad (F) Sí, dos veces por la tarde I: Cuando llegó a tu casa supongo que hablariáis del tema, ¿no? F: Sí, sí. Mira, nunca se llegó a a emocionar de que tuviera relación. Aquel día era más claro que ETA era la autora. I: ¿No estaba nervioso? F: No, estaba cansado. Pero no me dí cuenta porque me dijo que venía del trabajo porque estaba haciendo una obra en Griñón. Y no sé cuándo llegó a casa, sobre las seis, las siete o las ocho, no recuerdo exactamente Más adelante, en otro momento de esa conversación, la periodista le insiste en ese extremo, y Fouad El Morabit le sigue relatando la llegada de Serhane El Tunecino al local. I: ¿Qué dijo cuando llegó a tu casa? F: Esa noche no se habló de nada. Cuando llegó, yo fui a la carnicería a comprar algo. Preparé la cena. Él estaba dormido en la habitación. Al principio puso la parabólica y estaba viendo las noticias y se quedó dormido. Y cuando se preparó la cena yo tuve que decírselo (sacar el tema) I: ¿Entonces él no dijo nada? F: Aquella noche no. Al día siguiente, el viernes por la mañana, se levantó bien y hablamos de todo. Respecto al trabajo me contó que no volvería a trabajar allí. De los atentados le dije: ¿qué opinas? ¿puede ser Al Qaida o ETA? Él me dijo que no se sabe, que con el tiempo se verá. A continuación, la interlocutora le pregunta si hay alguna relación con ETA, y Fouad responde: No, no. Ni antes ni después Otra de las conversaciones que resultan interesantes para el proceso es la que se produce entre Fouad El Morabit y el también procesado Mouhan- Fouad El Morabit, con gafas, en un momento del juicio nad Almallah el 10 de noviembre de 2004. Además de reirse tras hacer una referencia a los muertos del 11- M (recordando que hay más muertos en Irak) los procesados se refieren en un momento de su conversación a Rabei Osman El Egipcio preso en aquellos momentos en Italia. Se refieren a él como El Masri Almallah (A) Ese El Masri es otro loco. Fouad (F) Es que si uno no le conociera pensaría que es un POOL No me lo explico pobre tipo. Pero cuentan cosas muy extrañas. A: ¿Dónde está El Masri? F: Está en Italia. A: ¿Lo han traído? F: Todavía no. A: He oído que lo iban a traer. F: Lo harán en diciembre. Traerle será una buena cosa. De esta manera contará lo que pasó y nos sueltan a nosotros. Es que él habla de mí y habla de Basel (Ghalyoun) como si tuviésemos algo que ver en el asunto Germán Yanke PARADOJA PARTICULAR uan José Sánchez Manzano, jefe de los Tedax el 11- M, no lo sabe todo. Es en esta vista uno de los testigos estrella, no tanto porque su testimonio sea decisivo, sino por la polémica sobre los explosivos. Sabe, y así lo declara, que durante la tarde del día de los atentados se supo que el explosivo de la furgoneta de Alcalá era Goma 2 ECO. Sa- J be también, y lo repite, que no oyó hablar a nadie en aquellas jornadas de Tytadine. Y se muestra muy seguro al subrayar que las muestras de explosivo bajo su custodia no pudieron contaminarse con DNT porque en sus instalaciones no había tal componente. No sabe, porque señala que no es experto en explosivos ni químico, cuáles componentes exactos había en unas y otras muestras y remite a la perito. En las relaciones entre su unidad y la Policía Científica se remite al protocolo a las normas y no entra en detalles para justificar el cumplimiento de las mismas. La furgoneta, los explosivos y los componentes seguirán presentes en el juicio. El juez Gómez Bermudez insiste, para evitar complicaciones, en que se identifiquen de algún modo bolsas y mochi- las para que todo el mundo hable de lo mismo y repite, contagiando por fin a los letrados, que el informe solicitado es todavía un preinforme Pero me interesa hoy una paradoja. Sánchez Manzano no lo sabe todo, como he dicho, y como ocurre con muchos otros de los testigos de una y otra parte, o de unos y otros intereses. La paradoja de hoy, la paradoja del juicio, es que quienes se muestran más escépticos ante algunos testimonios inculpatorios para los procesados, quienes parecen más interesados en desmontar (por ahora sin resultados) el hilo del sumario y la actuación de la Policía no son los abogados de la defensa, sino algunos letrados de algunas acusaciones populares. Acusaciones, sí. No me negarán que es, cuando menos, paradójico.