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Miércoles 14 de Marzo de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.328. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Pintarrajos de lesa majestad En Tailandia se puede hacer turismo sexual pero no insultar al venerado Rey Bhumibol. Por pintarrajear varios de sus omnipresentes retratos, al suizo Oliver Jufer podrían caerle 75 años POR PABLO M. DÍEZ DESDE MI BUHARDILLA Laura Campmany DELIBES s rara la entrevista a Delibes que publicaba el lunes este periódico. Rara, curiosamente, en las distintas acepciones del término, y a un tiempo extraordinaria, escasa en su especie, insigne, ligeramente extravagante y hasta etérea, de puro inconsistente. No me refiero a las preguntas, sino a las respuestas. Leyéndolas, uno diría que para este escritor vallisoletano, que ya transita por su octava década, algunas aguas turbias se han vuelto transparentes, pero al ciprés la sombra se le ha multiplicado. Le vemos, en la foto que ilustra el reportaje, trasladando a un bastón la mitad de su peso, y cargando un periódico en la mano. Viste sencillamente, con zapatos gastados y chaqueta tirante- -más pendiente de un hilo que abrochada- como quien se aburriera de verse en el espejo. Cuando se le interroga por cosas del ahora, De Juana, el terrorismo o la nueva enseñanza, contesta que es posible sabe Dios o no creo Pero afirma de pronto: somos malos Y opina que el lenguaje es un don de los pueblos, y que salvar la tierra depende de nosotros. Internet, nos confiesa, le parece el infierno. Cuando uno va llegando al final del camino, si el intelecto ayuda, duda de muchas cosas. Delibes ya habrá visto las furias desatarse, y apaciguarse luego. Ya habrá visto a los hombres mudarse de camisa, y sacarse una rosa de la manga. Quizá lo ha dado todo y ya no espera mucho. Le van quedando, a cambio, unas cuantas certezas. La primera de todas, enterrar a los muertos. En ellas, los gobiernos son alondras que pasan, y los viejos comentan: pero qué calor hace. Delibes dice que eso sí le asusta. De España, sus rencores y otros fuegos, demasiado ha contado lo que sabe. E E n Tailandia es imposible dar más de diez pasos seguidos sin tropezarse con un retrato del Rey Bhumibol Adulyadej, que lleva en el trono 60 de sus 79 años. Portando la corona real, mirando a través de un microscopio, tomando fotos con su cámara y hasta tocando el saxofón, el monarca más longevo del mundo está omnipresente en pequeños altares callejeros rodeados de flores y ofrendas, en grandes carteles instalados en las fachadas de los edificios y en cuadros colgados en tiendas, restaurantes, casas particulares y hasta en algún que otro salón de masajes. Venerado como un dios viviente por sus súbditos, que literalmente se arrastran ante su presencia, no hay nada más sagrado para los tailandeses que su reverenciado soberano, con el que no se permiten ni una broma porque, entre otras cosas, tal atrevimiento podría costarles la cárcel. Parece que al suizo Oliver Jufer, de 57 años, no le quedaron muy claras estas lecciones elementales de cultura tai Si no, no se explica que el pasado 5 de diciembre, para más inri cumpleaños del Rey, le hubiera dado por pintarrajear con un espray varios retratos del monarca durante una borrachera en la ciudad de Chiang Mai, situada a 700 kilómetros al norte de Bangkok en pleno Triángulo de Oro, la frontera que el río Mekong dibuja entre Tailandia, Myanmar y Laos. Por desgracia para él, unas cámaras de seguridad grabaron su arrebato grafitero y fue detenido poco después por la Policía. Pero, lo que en cualquier otro país se habría quedado en una pequeña multa administrativa por vandalismo, en Tailandia puede costarle 75 años de Oliver Jufer fue juzgado ayer en Chiang Mai por pintarrajear retratos del rey cárcel. Oliver Jufer fue juzgado ayer por cinco delitos de lesa majestad Teniendo en cuenta que cualquier ofensa al Rey está penada con entre 3 y 15 años de prisión, el peor de los supuestos da escalofríos. Tras una vista oral que se celebró a puerta cerrada y duró tres horas, el acusado se le declaró culpable, por lo que ahora tendrá que esperar al próximo al 29 de marzo para conocer una sentencia que, sin duda, será condenatoria. La cuestión estriba en saber cuántos REUTERS años le caerán al osado suizo y si, como ha sucedido en ocasiones anteriores, se le perdonará la pena para que pueda abandonar el país. Eso es lo que le ocurrió a un ciudadano francés que, en 1994, insultó al monarca en un vuelo de Thai Airways que compartía con dos princesas de la Familia Real, quienes se habían quejado a las azafatas de que les molestaba la luz de lectura de su asiento. Y es que en Tailandia se puede hacer turismo sexual pero no grafitis reales.