Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
90 CULTURAyESPECTÁCULOS MIÉRCOLES 14 s 3 s 2007 ABC Un vasco cosmopolita Darío Villalba nació en San Sebastián en 1939 en una familia de intelectuales y liberales, de larga tradición artística Con 18 años presenta su primera exposición en Madrid En 1970 participó en el pabellón español en la Bienal de Venecia Ha residido en Francia y EE. UU. donde coincidió con el auge del pop art, que sigue de cerca Académico de Bellas Artes, su obra está presente en los mejores museos de todo el mundo Algunas figuras cuelgan, cual crisálidas, encapsuladas en pompas de metacrilato muy enigmáticas sido pionero en no pocos campos. Así, fue el primero en utilizar la fotografía como pintura. Dice el propio Villalba: En mi obra la pintura es fotografía y la fotografía es pintura. Mi descontextualización no radica en sacar la fotografía del álbum familiar nostálgico o melancólico, sino usarla como vehículo de pulsiones anímicas Considerado por la comisaria como un eslabón imprescindible y una referencia obligada en el desarrollo del arte posterior a la abstracción informalista que se desarrolló en nuestro país a finales de los años cincuenta se siente muy agradecido a España por esta antológica: Mi nombre ya ha subido unos peldaños más. Mi obra, después de Tàpies, Millares y Saura, se sitúa en primera línea con esta exposición rotunda y se acopla perfectamente en esta clínica aún dolorosa A sus 68 años, confiesa sentirse como si tuviera 18. Y espera poder mostrar parte de lo que no ha podido verse en esta ocasión en una exposición futura en el Palacio de Velázquez. En ésta, dice, hay coherencia, pero también riesgo. Sin riesgo no hay libertad en el arte Ha querido dedicar esta retrospectiva a sus padres: Desde los 11 años me enseñaron a comprender a Picasso La muestra, que permanecerá abierta hasta el 14 de mayo, incluye una interesante selección de sus Documentos Básicos (un diario íntimo del artista formado por 1.800 obras gestado a lo largo de su carrera) Refleja, según Martín de Argila, sus pasiones: se suceden la turbación con el sosiego, el ruido con el silencio, la sorpresa con la calma... Darío Villalba, ayer en el Reina Sofía junto a su obra La oración DE SAN BERNARDO Villalba y sus altares del dolor El Museo Reina Sofía acoge una completa antológica de Darío Villalba, que revisa, a través de setenta obras, cinco décadas de trabajo de uno de los artistas más intensos y fecundos de nuestro país NATIVIDAD PULIDO MADRID. Crear un autorretrato de cincuenta años de trabajo (resumir un millar de obras en setenta) de uno de los creadores más productivos que ha dado este país no debe resultar tarea fácil, pero es lo que ha hecho en el Reina Sofía el donostiarra Darío Villalba, en colaboración con María Luisa Martín de Argila, comisaria de la primera gran antológica que se le dedica a este artista en España. Sus complejos universos mentales y artísticos han tomado la Sala A 1, más inquietante que nunca, convertida en un altar del dolor Por este museo, que en su día fue sede del Hospital General de Madrid, va desfilando una galería de personajes en situaciones siempre al límite, envueltos en un halo misterioso y opresor que les otorga el dolor, la enfermedad, la muerte, el sufrimiento... Dice la comisaria de esta antológica que son figuras humanas, solitarias, desvalidas, que aparecen manipuladas, repetidas, convertidas en símbolos esenciales, en las que descansa la fuerza expresiva del artista. Son el tema de unos cuadros que, como él mismo nos ha dicho, a veces soportan incluso más tensión que la propia realidad Algunas de estas figuras cuelgan, cual crisálidas, encapsuladas en pompas de metacrilato. Son objetos espaciales móviles que Darío Villalba comenzó a crear en 1968 y de los que ha habido dos generaciones. La primera, que se expuso en la XXXV Bienal de Venecia, estaba formada por encapsulados de color rosa en el dorso. Los llamó juguetes patológicos para adultos En la segunda generación, cuenta el artista que ya no enmascara la proximidad con la muerte, ni su talante, que roza lo sagrado Pertenecen a ella obras como El enfermo Los pies La mujer catatónica La espera La oración Jones o La demente que atrapan al espectador desde el instante mismo que pisa la exposición. El recorrido arranca con dos autorretratos del artista, un guiño a lo que vamos a ver a continuación, a través de más de setenta piezas creadas en las últimas cinco décadas. La muestra está concebida, precisamente, como otra obra más en su carrera, como un retrato de su alma, quizá su mejor autorretrato. Un autorretrato propio del mejor Barroco, pues, como afirma la directora del CARS, Ana Martínez de Aguilar, Darío Villalba hunde sus raíces en la tradición barroca española. Se enfrenta al alma de la realidad, al dolor, a las Vanitas, a la vida, al silencio del paisaje y los cielos... Saboteador de lenguajes, ha Sin riesgo no hay libertad DE SAN BERNARDO Una obra de Cristina Iglesias para el BBVA El presidente del BBVA, Francisco González, y la escultora Cristina Iglesias presentaron ayer la pieza de esta artista que se incorpora a la colección de la entidad financiera. Sin título (Celosía X) consta de 6 paneles de terracota con un texto suyo inscrito y se ha instalado en el jardín del Palacio del Marqués de Salamanca Más información sobre la exposición: http: www. museoreinasofia. es