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22 ESPAÑA LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M LOS TESTIGOS MIÉRCOLES 14 s 3 s 2007 ABC La testigo que reconoció a Basel Ghalyoun se desdice e incrimina a un huido Tres años después, aporta un libro sobre el 11- M en el que está una foto de Ouhnane DOLORES MARTÍNEZ MADRID. El procesado Basel Ghalyoun tuvo ayer un golpe de suerte. Una testigo a la que la Fiscalía llamó a declarar para que ratificara el reconocimiento que hizo hace tres años de Ghalyoun como autor de la matanza cambió de terrorista y señaló a Daoud Ouhnane. Es este huido al que la testigo identificó como el joven y moreno que iba en el tren- -estalló en la calle Téllez- -que ella tomó a las siete y diez de la mañana del 11 de marzo de 2004 en la estación de Alcalá de Henares. Con este reconocimiento ya hay tres pruebas que sitúan al argelino Ouhnane en el epicentro del 11- M. Además de esta identificación, huellas del fugitivo fueron encontradas en la furgoneta Kangoo y en el Skoda Fabia. La sesión de la tarde se abría así con una sorpresa que dejó desconcertada a la Sala, en especial al Ministerio Fiscal, que considera a Basel Ghalyoun- -en contra de la opinión del juez Juan del Olmo- -autor material de la matanza. Esa acusación, la Fiscalía la sustenta en el reconocimiento fotográfico que del sirio hizo en un primer momento la testigo que ayer se retractó. Su testimonio era considerado importante al ser la única prueba de cargo sobre la participación directa de este procesado en los atentados de Madrid. La testigo protegido B- 78 era interrogada por el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, cuando se produjo la sorpresa. La mujer, que también es víctima de los atentados, veía en ese momento las fotografías de los acusados y pasó de largo la de Basel Ghalyoun, pese a que su firma estaba sobre ella. En ese instante, Zaragoza le pregúntó: ¿Ve ya a la persona del tren? y la testigo respondió: Aún no lo veo Ante ello, el fiscal insistió mientras le mostraba otras fotos del procesado, pero la reacción de la testigo fue siempre la misma: Éste (por Basel Ghayoun) se parece, pero el que estaba en el tren era un chico más moreno La Sala quedó enmudecida mientras la testigo decía: Hace poco he encontrado un libro sobre el 11- M y ahí está la foto del chico que estaba en el tren y creo que esa foto no la he visto antes El presidente del Tribunal, entonces, le pidió el libro, que admitió como prueba, y tras señalar la mujer a Daoud Ouhnane, Gómez Bermúdez le insistió en si estaba segura de que era la persona que vio en el tren. Ahora estoy segura, ahora sé quién es, después de tres años. Hace tres años que he estado buscando a esta persona por las calles La testigo, que no es de nacionalidad española, justificó sus contradicciones en que tras los atentados no estaba bien de la cabeza y estaba muy nerviosa No obstante, puntualizó que siempre tuvo dudas sobre el reconocimiento que hizo de Ghalyoun porque la persona que vio es más morena que el sirio. Agregó que les llamó la atención un chico que estaba en el tren y que iba muy abrigado- -con abrigo, bufanda y gorro- -pese a que no hacía frío. Matizó que portaba una bolsa normal de tela oscura y que la dejó debajo de un asiento. Mi amiga- -afirmó- -pensó que había dejado la comida y yo le dije que podía ser una bomba Dos minutos después se produjeron las explosiones. Como consecuencia de las mismas su amiga murió en el acto. El caso de la testigo B- 78 no fue el único de rectificación. Otra testigo protegida que reconoció al acusado Abdelmajid Bouchar en la estación de tren de Entrevías la mañana de los atentados dijo ayer que estaba muy nerviosa y que cree que la persona que vio el 11 de marzo fue al acusado Jamal Zougam con un gorro que dejaba ver sus rizos. Zougan pudo subir y bajar de varios trenes para poner las bombas, según un jefe de estación REUTERS Cuatro testigos sitúan a Jamal Zougam en tres trenes del 11- M El responsable de Renfe asegura que es posible que subiera y bajara sucesivamente en varias estaciones N. VILLANUEVA MADRID. No sé si me enseñaron 15, 17 ó 18 fotografías de él. Sólo sé que reconocí a esta persona y ahí está Con el mismo convencimiento que le impulsó a marcar el número de la Policía tras los atentados del 11- M para aportar datos sobre la posible presencia de Zougam en uno de los trenes, este testigo ratificó ayer toda la información que aportó entonces sobre aquel día en el que el destino le hizo coincidir con los terroristas en el convoy en el que se dirigía a trabajar en una obra en Vicálvaro. Eran las siete y cuarto de la mañana cuando cogió el tren en Alcalá de Henares con destino a Alcobendas. Se fijó en el rostro del procesado porque le llamó la atención cómo se esforzaba por introducir prácticamente a presión una bolsa de deporte debajo del asiento que tenía delante. Cuando el tren llegó a la altura de San Fernando, el terrorista se bajó sin llevar consigo la bolsa, con lo que el testigo pensó que se le había olvidado. Aun siendo importante el reconocimiento de los demás testigos, el de éste alcanza una dimensión mayor al haberse realizado el mismo sin que todavía se hubieran hecho públicas imágenes del procesado Jamal Zougam, lo que presupone una mayor fiabilidad. El testigo también aportó datos relevantes sobre la fisonomía de la bolsa de deporte que vio en su vagón, pues cuando en el Juzgado se le mostró una fotografía de la mochila 13 la que no explotó en el Pozo y que fue desactivada en la comisaría de Vallecas, declaró que si no era esa bolsa era su alma gemela También se ratificaron en sus declaraciones sobre la posibilidad de que Zougam estuviera en los trenes dos mujeres que compartieron vagón. Ambas aseguraron haberle visto entre San Fernando de Henares y Coslada y les llamó la atención porque intentó pasar de un vagón a otro llevándose por delante todo lo que estaba en su camino. Así, no sólo empujó a una de las dos mujeres con la mochila que llevaba colgada en su hombro, sino también a un hombre que estaba leyendo un libro. A expensas de que sea localizado otro de los testigos de cargo, ayer una persona a quien se había llamado a declarar en relación con Bouchar, también ubicó a Zougam en los trenes, en este caso en Entrevías. El responsable de Renfe, Manuel Rodríguez Simos, declaró ayer que es posible que este procesado fuera visto en distintas estaciones, pues pudo bajarse de un tren y subirse en otro de forma sucesiva. También afirmó que las estaciones, excepto la de Atocha, no disponían de cámaras de seguridad. Puntualizó que las que había en las otras instalaciones eran circuitos cerrados de televisión para recoger incidencias de vías. Siempre tuvo dudas Las impertinencias de Abascal Uno de los momentos más duros de los quince interrogatorios a testigos que tuvieron lugar ayer se produjo entre el abogado que defiende a los procesados Jamal Zougam y Basel Ghalyoun, José Luis Abascal, y uno de los testigos que reconoció a Zougam en uno de los trenes del 11- M, una mujer inmigrante que viajaba en el que explotó en Santa Eugenia. El tono en el que el letrado se dirigió a la víctima para recriminarle que tardara en declarar ante la Policía casi un mes, forzó la intervención del presidente del Tribunal, Javier Gómez Bermúdez. Todo comenzó cuando, al ser preguntada por si después de los atentados estuvo informada de los mismos por la televisión o la prensa, ésta señaló que durante un tiempo no tuvo fuerzas para nada Fue entonces cuando Abascal espetó: ¿Y sí tuvo fuerzas para declarar el 1 de abril? Esta pregunta es impertinente, letrado, en el sentido literal de la palabra. Una cosa es ejercer la defensa y otra rebasar los límites de la buena educación recriminó el juez. Abascal pidió perdón a la víctima. Otra mujer testificó que vio a Zougam en Entrevías cuando ante la Policía identificó a Bouchar