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6 OPINIÓN MIÉRCOLES 14 s 3 s 2007 ABC AD LIBITUM LA REPETICIÓN VISTO Y NO VISTO DE LOS DEBATES EL MADRID Y LOS CERDOS GADARENOS Perdidas definitivamente la Copa del Rey y la ChampioOS Calderón empiezan a sonar en el Madrid como ns- -al parecer, no es posible meterlas en un saco y deposilos Bardem en el cine: muchos, rojos y onerosos. Y tarlas en un Juzgado a ver qué pasa- el Madrid estaba es que, para pelear contra las oligarquías financiecondenado a pasar otro año sin pena ni gloria para su imaras (rojos) deben multiplicarse (muchos) y eso supone gen internacional hasta que el Ministerio de Agricultura gasto (onerosos) Hasta Eduardo Arroyo ha volado del palde Rumanía vino a salvarlo con el anuncio de una fábrica co del Bernabéu, devenido en una especie de Casa de Palende cerdos galácticos a cargo de unos inversores reprecia (la provincia, no Benjamín) donde jugar a la brisca dusentados, según la publicación ministerial, por el hombre rante las clases de artes plásticas de Capello. que para el costumbrismo madrileño pasa por ser Calderón, cuando promete, es como Paquita la un senador de Massachussets. ¿El presidente del del Barrio cuando engaña, y tres veces había proMadrid vendiendo cochinos en el país del conde metido al madridismo que iría este año de fiesta a Drácula como Saza vendía porteros automáticos la Cibeles: la primera por coraje, la segunda por caen La escopeta nacional pricho y la tercera por placer. Como Kaká, Robben Claro que, si los Bardem nos van a traer a Wooy Cesc. Ahora ya sabemos que nada de esto va a sudy Allen, ¿por qué los Calderón no pueden llevarceder. Y los mismos palmeros quevitoreaban a Calnos a Berlanga? El último Calderón que había paderón me llamo Calderón y doy suerte porque sado por Bucarest era don Evaristo Correa Caldehabía traído a Capello con Capello vuelven la seIGNACIO riedad y los títulos exigen ahora que Capello ten- RUIZ QUINTANO rón, un aleonado profesor que llevaba la misión de modernizar con el español de la época de Foxá ga la dignidad de marcharse sin cobrar. el viejo castellano sefardita en que se comercia con los fai- -Al Madrid le han perdido el respeto- -declaró el porsanes de oro irisado del Timisoara, las ocas de Moldavia, tero Casillas tras el partido de Barcelona, donde el central las liebres y los hongos de Bukovina... Pero ¿y los porci gaantisistema Olegario, ése al que los locutores llaman Ulalactici gá regaló al equipo de Calderón, martillo de oligarcas, En el evangelio de Mateo se narra la curación de dos enuna posibilidad de seguir presumiendo. (Luego viene Jordemoniados en la región de los gadarenos: Jesús puso los di Ramón, el diputado de la Esquerra, y pregunta en el demonios en una piara de puercos que se lanzó por un preCongreso por qué en el Ave de Madrid a Lérida sólo se sircipicio al mar. Los puercos, naturalmente, eran de los genve prensa madridista. tiles, los únicos que podían criar tales animales, declara ¿Y de qué puede presumir Calderón, aparte del título dos inmundos por la ley mosaica. Pero Bertrand Russell honorífico de senador de Massachussets- -un Kennedy, refiere con enorme regocijo el debate en las páginas de Nivamos- -que le ha concedido el costumbrismo madrileneteenht Century entre Huxley y Gladstone sobre la verño? dad del cristianismo: el problema giraba en torno a la cuesOficialmente, lo único que el Madrid (un equipo cuya tión de si los cerdos gadarenos habían pertenecido a un jucultura del ahorro viene de antiguo: Bernabéu se pagaba dío o a un gentil, puesto que en el último caso, pero no en el de su bolsillo los periódicos) ha ganado con el senador de primero, su destrucción suponía una injerencia injustifiMassachussets son los cuatrocientos mil euros ahorrados cable en la propiedad privada. El problema del cristianiscon la contratación de un hermano, más el fichaje de Gamo con los cerdos gadarenos es el problema del madridisgo, con el cual, según Calderón, el de la suerte, nos ha tocamo con los porci galactici do la lotería ¿Cuatrocientos mil euros y un medio cen ¿Qué veremos antes, al Madrid ganando un título o a tro son motivos para ir a la Cibeles a tocar atabales y chiriRubalcaba arrestando a los asesinos de Barajas? mías? EMOS institucionalizado en España, con la alegre complicidad de las grandes televisiones, una modalidad de debate político que no conduce a ninguna parte y cuyo destino, de tener alguno, es la crispación innecesaria y el enfrentamiento cuasi caínita entre españoles territorialmente clasificados. El líder de un partido, no importa cuál, aparece en un telediario y, en el mismo espacio y como si fuera casual, tiene sitio la réplica de su antagonista correspondiente. En muchas ocasiones se llega, incluso, a las dúplicas. El ejercicio, repetido varias veces al día y varios días a la semana, M. MARTÍN agota, sin entrar en proFERRAND fundidades, todos los asuntos del catálogo de las inquietudes ciudadanas y, por saturación, encrespa los ánimos colectivos. Así ocurre que, como ayer, el ministro del Interior compareció ante la correspondiente comisión parlamentaria para dar cuenta de uno de los asuntos en curso- -la prisión atenuada a Ignacio de Juana Chaos concretamente- -y ya estaba todo dicho. El acto se convirtió en mera escenificación litúrgica: el estrambote a un soneto agotado en tertulias radiofónicas, montajes de televisión y opiniones impresas. Sólo la incuestionable habilidad, más retórica que dialéctica, de Alfredo Pérez Rubalcaba le dio algún sentido escénico y emocional al acontecimiento. El torpe sistema electoral que padecemos empuja a nuestros partidos a una actitud permanente de campaña electoral, y eso crispa el ambiente mucho más que las diferencias ideológicas. Después de casi treinta años de desarrollo y progreso, cuando España disfruta de una situación económica y social sin precedentes, asistimos al esperpento de la máxima tensión y hasta suenan los tambores guerracivilistas. Algo sin sentido que sólo se explica desde la partitocracia que secuestra una democracia débil, en el equilibrio de las demandas separatistas y al albur del capricho de las minorías. Hay que ganar votos cada día y todo lo demás es excipiente. Las formas de poder ya sólo sirven para marcar diferencias formales porque, mientras no exista la voluntad común de revisar el Título VIII de la Constitución, todo serán gestos y o concesiones en aras de la gobernación del Estado. La crónica de la comparecencia de Rubalcaba podría haberse escrito, con precisión, antes de que se produjera. Sólo la sustitución de la portavoz titular del PP en la Comisión de Interior, Alicia Sánchez Camacho, por el portavoz en el Congreso, Eduardo Zaplana, modificó los puntos de referencia de un debate tan reglado que tiene más de sucesión de monólogos, hilvanados por un argumento común, que de contraste entre propuestas diferentes y soluciones alternativas. La crispación continúa y, resignados, podemos conllevarla mientras no afecte al progreso y al bienestar, circunstancia que puede darse en cualquier momento. H L