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30 INTERNACIONAL www. abc. es internacional MARTES 13- -3- -2007 ABC La Policía marroquí trabaja en el cibercafé de Casablanca donde en la noche del domingo un kamikaze hizo estallar la carga que llevaba adosada LUIS DE VEGA El kamikaze de Casablanca fue condenado en 2003 y liberado luego por Mohamed VI El ataque del domingo en un cibercafé de la ciudad marroquí, en el que murió el terrorista y hubo varios heridos, forma parte del pulso islamista al Gobierno LUIS DE VEGA CORRESPONSAL CASABLANCA (MARRUECOS) Rozando el poste, que dirían los cronistas de fútbol. El kamikaze que se desintegró en el interior de un cibercafé de Casablanca en la noche del domingo estuvo a punto de lograr su objetivo de perpetrar un ataque a imagen y semejanza de los ya vividos en esa misma ciudad el 16 de mayo de 2003. El destino final del hombre bomba, que iba acompañado de un cómplice que está detenido, debía ser otro punto de la ciudad, un lugar donde hacer daño a lo grande y causar cuantas más víctimas mejor. Por eso el objetivo no era el local en el que finalmente saltó por los aires el joven sin causar más muertos que él mismo. Así lo reconocen fuentes policiales marroquíes y agentes extranjeros instalados en este país magrebí. La acción no ha sido reivindicada y varias son las preguntas para las que deben hallar respuesta según avancen las investigaciones. ¿Qué grupo les respalda? ¿Cuál era el verdadero objetivo del ataque? Lo que sí se conocía en la tarde de ayer es la identidad del terrorista. Se trata de Abdelfetah Raydi, nacido en 1984 en Casablanca, según fuentes oficiales. En 2003 había sido condenado a cinco años de cárcel por terrorismo, pero quedó en libertad tras verse beneficiado por una de las muchas medidas de gracia que otorga el rey Mohamed VI. El joven llegó al cibercafé sobre las 22 horas (una hora más en Madrid) y empezó a consultar páginas de terrorismo islámico, según fuentes oficiales marroquíes. El responsable del establecimiento iba a alertar a la Policía en el momento en el que comenzó un altercado que concluyó con la explosión, no se sabe si voluntaria. El terrorista murió y tres o cuatro de los que estaban en ese momento en el local resultaron heridos, según las distintas fuentes. ¿Se había forrado el terrorista con explosivos sin tener aún claro el objetivo sobre el que atacar? Esta es otra pregunta que se hacen muchos. La visita a internet con todo listo para atentar hace sospechar a las fuentes consultadas por ABC que sólo le quedaba recoger las últimas instrucciones en alguna página web antes de llevar a cabo el ataque. En la madrugada del lunes Sidi Mumen era un hervidero de todos los cuerpos de seguridad marroquíes, pero todos guardaban silencio sobre qué había detrás del suceso. Un muerto y tres heridos se limitaba a decir un agente de paisano. Era inevitable que todos ellos, así como los vecinos allí congregados, hicieran un viaje al pasado y recordaran aquella noche de viernes de hace casi cuatro años. Una docena de kamikazes salidos de este mismo barrio sembraron de cadáveres cuatro lugares de la ciudad en los peores ataques terroristas que haya vivido nunca Marruecos. Entre los más de cuarenta muertos hubo cuatro españoles. En el interior del local el trabajo era frenético sobre todo para los miembros de la policía judicial, que recogían decenas de muestras. El cibercafé no presentaba excesivos daños, pero al final de la hilera de ordenadores casi intactos se veían los restos del cuerpo del suicida adheridos a la pared. Las autoridades analizan la bomba y sus componentes. Algunas fuentes cercanas a la investigación encuentran cierta similitud a las empleadas en mayo de 2003. El testimonio de otro joven, Las últimas instrucciones