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ABC LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M LOS TESTIGOS MARTES 13- -3- -2007 ESPAÑA 13 Sólo consideraba musulmanes auténticos a los talibanes Un testigo define como radical a Basel Ghalyoun y lo sitúa en Virgen del Coro CRUZ MORCILLO MADRID. Basel Ghalyoun creía que los verdaderos musulmanes están en Afganistán y Chechenia y que los únicos auténticos son los talibanes. La unión entre esas creencias y sus amistades habituales pasaba por las reuniones de adoctrinamiento en la guerra santa del piso de Virgen del Coro y por las equivalentes que celebraban en el río Alberche. Así lo explicó ayer el testigo Mouad Benkhalafa ante el Tribunal. Definió su relación con Ghalyoun como comercial -trabajaron juntos en dos ocasiones, una de ellas como socios en la construcción en torno a las fechas de los atentados de Madrid. La Fiscalía considera que Basel Ghalyoun es uno de los autores materiales del 11- M. El juez lo acusa de pertenencia a organización terrorista, pero tras la declaración de Benkhalafa, con muchos olvidos incluidos, la primera imputación cobró cuerpo. El antiguo compañero o socio evidenció que Ghalyoun era un radical- tenía pensamientos radicales y ánimos radicales Le conoció en la mezquita de la M- 30 por mediación de Serhane ben Abdelmajid El Tunecino (líder de la célula islamista) en torno a 2001- -el lío de fechas fue constante en la declaración de este testigo- y poco después coincidió con él al menos en una de las dos reuniones del río Alberche a las que acudió y por las que desfilaron toda la galería material e intelectual del 11- M. Según su testimonio, en estos encuentros había poco fútbol y mucho adoctrinamiento. Se habló de reunir fondos para enviarlos a Afganistán, lo dijo Amer Azizi (en busca y captura) pero todos pensaban lo mismo La mayoría de las aseveraciones del testigo fueron dianas lanzadas a Ghalyoun sin cambiar el tono, con algunas imprecisiones y muchos no recuerdo Sí, aseguró que tras los atentados, al día siguiente, Basel le dijo que pensaba que eran obra de ETA; luego matizó que no quería hablar del 11- M. La semana posterior a los atentados sus socios (Ghalyoun y El Morabit) no acudieron al trabajo en Illescas: Me dijeron que estaban haciendo un tejado señaló el testigo, si bien no quedó claro si la relación comercial para construir chalés empezó antes o después del 11- M. Si el destinatario uno de la declaración de Benkhalafa fue Ghalyoun, el segundo puesto lo ocupó Fouad el Morabit (ambos compartían vivienda en Virgen del Coro y el arrendatario era Mouhannah Almallah) Basel era quién influía y dirigía a El Morabit; éste en el fondo no opinaba lo mismo que Basel aventuró el testigo quien en sus declaraciones anteriores, dos ante la Policía y una ante el juez, definió a El Morabit como poco espabilado y torpe Los aludidos oyeron éstas y otras valoraciones con una media sonrisa, pegados en la pecera y compartiendo confidencias. El gesto de Ghalyoun se fue ensombreciendo a medida que las palabras del testigo apuntaban a un radicalismo mal disimulado. Estaba enfadado con los rectores de la mezquita de la M- 30 porque no eran buenos musulmanes No quedaron dudas sobre el adoctrinamiento visto y oído en directo por el testigo, que fue uno de los primeros que habló a la Policía de las reuniones preparatorias de guerra santa en el Alberche. Se hablaba de mujaidines y de yihad Igual que en el piso de Virgen del Coro, donde Benkhalafa tuvo oportunidad de ver un vídeo en el que se mataba a musulmanes en Bosnia. Más tarde El Tunecino le regaló un libro de chiítas y una entrevista con Bin Laden. Poco espabilado Mouhannad Almallah, con traje de chaqueta, ríe secundado por otros procesados POOL Jesús Zarzalejos Profesor de Derecho Procesal de la Universidad Complutense LOS TESTIGOS CUIDADO CON a declaración de testigos es un medio de prueba habitualmente imprescindible en los procesos penales para la identificación de los autores y la determinación de los hechos. En ocasiones no hay más prueba de cargo que el testimonio del vecino, del comerciante de la esquina o de la propia víctima. Las leyes, la jurisprudencia y la doctrina contienen numerosas advertencias sobre los riesgos de los testimonios en los litigios (como el aforismo unus testis nullus testis A pesar de todo, y a diferencia de lo que sucede en el proceso civil, en el que los documentos son la prueba dominante, en el proceso penal los testigos son necesarios tanto para las acusaciones como para las coartadas de las defensas. Si no fuera así, no tendría explicación que L en el juicio del 11- M hayan sido citados más de seiscientos testigos. Cuestión distinta es que todos los testigos tengan la misma relevancia, sean igualmente fiables y merezcan la misma valoración. Todo lo contrario. El testigo, por definición y en general, debe ser tomado con mucha cautela. Dejando a un lado a los funcionarios policiales (cuya profesionalidad mitiga la atracción por la fábula) la experiencia muestra testigos en cuyas declaraciones influyen tanto el conocimiento personal del hecho, como la recreación interna que el sujeto ha elaborado sobre ese hecho. Y al final no está claro si lo que manifiesta es lo que sabe o lo que cree saber. Por eso son tan necesarios los controles de fiabilidad del testimonio, que se reflejan en la forma en que deben formularse las preguntas o en la concreción de las fuentes de conocimiento del testigo. A esta finalidad supervisora obedece, por ejemplo, el deber del Tribunal de inadmitir determinadas preguntas, porque inducen al testigo a contestar lo que el letrado o el fiscal quieren; porque encierran la respuesta mediante un planteamiento engañoso; o, simplemente, por- que son genéricas o no se refieren a hechos litigiosos. Las leyes procesales también contienen prevenciones para reducir los efectos del subjetivismo que el testigo puede imprimir a sus respuestas. Un mecanismo de control de la veracidad del testimonio es la llamada razón de ciencia es decir, cómo ha llegado el testigo al conocimiento del hecho sobre el que responde, lo que permite contrastar la solvencia del testimonio con otras pruebas. En función de esa razón de ciencia, se podrá considerar al testigo como directo (lo sabe de primera mano) o de referencia (se lo han contado) y si es directo, podrá ser ocular o auditivo (en cuyo caso será relevante algo tan normal como la miopía o la hipoacusia, por ejemplo) Las contradicciones del testigo con su declaración sumarial previa o la incapacidad de mantener una versión coherente durante el acto del juicio por efecto del interrogatorio de las partes, son también elementos que el Tribunal valorará en conciencia y que se tendrán en cuenta en la sentencia. El escrutinio de la veracidad en la declaración de un testigo es una labor realmente complicada. Ghalyoun creía que los atentados eran obra de ETA, según un compañero; luego no hablaba del 11- M